Sociopolítica

Gestación del ideario: Los verdaderos padres de Correa (Parte II)

puso la maquinaria del Partido de los Trabajadores a funcionar para organizar el evento que le propuso Fidel. No habría ganado las Presidenciales, pero disponía de una presencia parlamentaria muy poderosa. Al líder brasileiro nunca le hizo mucha gracia revisar la “lista de invitados” sugerida por Fidel y encontrarse a una veintena de movimientos guerrilleros encabezados por las FARC y el ELN Colombianos, pero el carismático cubano tiene muy clara la película y les considera pieza clave en el andamiaje que ha diseñado. Castro confía en ellos para proporcionar los fondos suficientes, las fuentes de financiación del movimiento que propugna el Foro de Sao Paulo (FSP), hasta que puedan conquistar el poder político y económico en los países. Fidel pone la agenda y el contenido programático del primer Foro, a realizarse en Sao Paulo del 1 al 4 de Julio de 1990. A Fidel le agrada la paradoja de clausurar el Foro en un día tan representativo para los Estados Unidos como el 4 de Julio.

Cartel de la 13ª Reunión del Foro

Lula

El PT brasileiro logra convocar a 48 partidos, guerrillas y movimientos de izquierda de 13 países. Además del propio PT, el Partido Comunista de Cuba, las FARC y el ELN a Sao Paulo llegan las coloridas representaciones Sandinistas nicaragüenses, los infaltables miembros del Frente Farabundo Martí de El Salvador, el austero luchador anti Priista Mexicano, Cuauhtémoc Cárdenas, que acababa de fundar el PRD el año anterior, los amistosos y siempre colaborativos miembros del Frente Amplio Uruguayo, los incorregibles Guatemaltecos del URNG y el folklorismo haitiano del Movimiento Lavales del controversial Jean Bertrand Aristide.

El Cóctel era explosivo. Para controlar el evento y que todo se moviera por los andariveles diseñados por Castro, Fidel le encarga la tarea del diseño y supervisión de la Agenda programática a la Chilena Martha Harnecker, esposa del conocidísimo Manuel “Barba roja” Piñeiro. Piñeiro era el responsable de los aparatos de Inteligencia y Seguridad Cubanos y el encargado de la expansión de los grupos radicales de Izquierda en América Latina.

Martha es una mujer muy valiosa. Con pasado en Acción Católica, había quedado cegada con el éxito de la Revolución Cubana en una visita a la Isla y se quedó para siempre en la Habana, (bueno, no exactamente: tras la sospechosa muerte de Piñeiro en Marzo del 98, víctima de un accidente de tráfico en extrañas circunstancias, Martha se traslada a vivir a Venezuela donde actúa como Asesora Personal de Hugo Chávez Frías). Allí abandona sus ideales católicos pero conservando siempre indeleble en su memoria la admiración por la capacidad organizativa de la Iglesia y su facilidad para conectar con las clases menos favorecidas. Martha contacta con Carlos Baráibar, un ideólogo de la izquierda moderada perteneciente al Frente Amplio. La prosa militante pero mesurada del uruguayo, capaz de convertir una lija en terso terciopelo, es el vehículo de transmisión que Martha necesita para convencer a tan variopinto grupo sobre las bondades de los axiomas Cubanos.

Juntarles había sido un logro notable, convencerles para actuar unidos implicó habilidades diplomáticas de muchos quilates. El éxito radicaría en el uso de la psicología reversiva que el mismo Fidel había aplicado con Lula. Había que buscar el nexo común en el que coincidían todos, y trabajar el panorama de tal forma que cada uno de los participantes se apropiara de la generación de planteamientos e ideas. Se organizaron en base a “mesas temáticas”, un estilo que gustó mucho y quedaría establecido no sólo como fórmula de debate para los eventos del Foro, sino como ejemplo de modelo organizativo a todos los niveles de toma de decisión (desde juntas parroquiales hasta Asambleas Constituyentes).

El punto de unión primario fue aprovechar su desgracia para unirles en el miedo. Tras el descalabro de la horripilante aventura soviética, en todos circulaba una especie de sensación de orfandad y derrotismo, sazonado con los nacarados tintes del que siente acercarse su desahucio. Tenían que encontrar al enemigo común, el causante de todos sus males y Martha lo tenía listo para servirlo de aperitivo: EL NEOLIBERALISMO.

Como todo izquierdista que se precie, los participantes del FSP eran incapaces de reconocer que la culpa del fracaso de sus modelos pudiera estar en su ideología incompatible con el desarrollo y el espíritu del ser humano, peor en ellos mismos como imperfectos canales de aplicación del sistema. En el catecismo del buen socialista, la causa de todo lo malo presente en la sociedad es, siempre e invariablemente, exógena al socialismo.

Todo lo debatido en el foro se basa en convertirse en la antítesis del Neoliberalismo. Había que estudiarlo para descubrir sus debilidades y explotarlas en radical oposición.

La primera gran idea que Fidel quiere que salga del Foro, así sea la única, es el sentimiento de apoyo asistencialista hacia la Revolución Cubana. Fidel no pudo contener una mirada cómplice a Martha cuando, durante el pleno del Foro, escuchó en boca del propio Baráibar, la frase original (o al menos eso él cree) del uruguayo, que luego se plasmaría por escrito en el documento de resoluciones fundacionales del Foro: “Hay que defender a Cuba porque la experiencia Cubana es el paradigma que cuestiona el mito de que nada es posible fuera del dogma neoliberal.” La supervivencia del castrismo estaba, de momento, garantizada. En caso de necesidad, los miembros del foro acudirían todos a una, cual intrépidos mosqueteros, a evitar la debacle.

El Foro había sido un éxito. Los participantes, ebrios de gozo resucitatorio, regresaron a sus rediles convencidos de haber encontrado el espacio que necesitaban para encastillarse brevemente y tras un corto espacio de tiempo, proceder con la reconquista. En sucesivas convocatorias del Foro, hasta hoy van 16 con la realizada en Montevideo el pasado mayo (2008), dónde por cierto acudió una nutrida comitiva de ilustres camisas verdes de Alianza País, fueron perfilando estrategias y decisiones concretas. Sin embargo, un solo punyo programático ha permanecido inamovible:

LA LUCHA CONTRA EL NEOLIBERALISMO. Hay que impedir con cualquier medio, empezando con inocentes foros y seminarios barriales, pasando por manifestaciones callejeras hasta llegar, de ser necesario y como herramienta de último recurso, a la lucha armada, que el Neoliberalismo triunfe. Para ello se plantean las siguientes estrategias:

1.- Es imprescindible satanizarlo, acusarlo de todos los males: Hacer aparecer al neoliberalismo como la nueva expresión de la acumulación capitalista, desprestigiarlo declarándolo valuarte de antivalores como el Egoísmo, el Consumismo, la Corrupción, la Globalización, el Desprecio por el trabajo Asalariado, el Individualismo y el Fomento de la cultura de la Propiedad (esto último me pierde pero entiendo que para los Foristas es una forma adicional de Egoísmo). Para ello, el socialismo debe abandonar su pasado. No puede quedar un solo resquicio de sovietismo. Es imprescindible apropiarse de los valores opuestos a lo que intentan asociar al Neoliberalismo. Ante el Egoísmo, la Solidaridad, contra el Consumismo, la Frugalidad, ante la Corrupción, la honestidad (las manos limpias), contra la Globalización, el Nacionalismo y el Indigenismo ancestral, ante el espíritu Emprendedor, la dignidad de un Salario, contra el Individualismo, la pertenencia al grupo, contra el fomento de la cultura de la propiedad, la Patria ya es de todos.

2.- Atacar las privatizaciones y ensalzar al Estado. Toda privatización ha sido un robo y foco de corrupción: “monedas podridas”. Hay que “recuperar” los recursos naturales.

3.- No se puede permitir el autonomismo ni la descentralización. Ambos modelos de Administración pública fragmentan y atomizan haciendo más complejas las condiciones para la articulación de procesos de transformación política y social dirigida. Cualquier intento de descentralización, en cualquier país de la región, será combatido con extrema fiereza. Sin embargo, se resalta la conveniencia de aparecer como propulsores de la descentralización ya que ha tenido una acogida popular difícil de combatir. Para ello se crearán organismos de participación barrial a niveles micro, aleccionados desde el centro de decisión para el fomento de iniciativas sujetas al plan maestro de desarrollo.

4.- De acuerdo a Martha Harnecker, aunque recomienda prudencia para no acabar catalogados sólo como expertos en crisis incapaces de gestionar periodos de estabilidad, mientras duren en el poder los gobiernos neoliberales, se debe fomentar una sensación de permanente estado de crisis que implique la necesidad de cambios estructurales en las instituciones del Estado. Se impone el control del Poder Electoral. Esta es la única forma de dar legalidad a los procesos revolucionarios.

5.- En lo laboral, según los foristas, el neoliberalismo intensifica la competencia entre los trabajadores y la agudización de sus diversidades específicas afectan a las formas clásicas de socialización obrera. LA TERCERIZACIÓN ES EL GRAN ENEMIGO A COMBATIR por su contribución a la fragmentación de los trabajadores y del conjunto de la sociedad dificultando el sindicalismo como herramienta de lucha de clases. Hay que impedir su implantación.

6.- Las desigualdades del neoliberalismo, de acuerdo siempre a la versión forista del mismo, generan hambre y desabastecimiento por especulación. Se hace necesaria entonces una intervención del Estado en la política económica para garantizar el abastecimiento de alimentos (soberanía alimentaria le llamarán después) mediante la redistribución de la tierra, otorgando créditos y asesoría al campesino; estableciendo políticas de Control nacional de Excedentes de producción; fortalecimiento de la banca estatal y cooperativista; integración regional encaminada a la convergencia y complementariedad económica (te doy arroz por tu petróleo por ejemplo).

7.- Las oligarquías neoliberales difunden su ideario acaparando medios de comunicación: para impedirlo es imperativo el control de contenidos y la “democratización” de los medios. También resulta necesario abandonar la cultura del “libro” y utilizar los medios como poderosas herramientas de adoctrinamiento revolucionario.

8.- Como la masa obrera ha ido disminuyendo debido al progreso tecnológico, es vital incorporar a nuevos marginales y a gran parte de la clase media dentro del grupo de los oprimidos. Es imprescindible que el voto sea obligatorio incorporando a la mayor cantidad de ciudadanos (rebajando la edad, otorgando ciudadanía a migrantes sin derechos). Cualquier intento de hacer voluntario el voto facilita la movilización de grupos pequeños por parte de los partidarios del neoliberalismo.

9.- En lo político resulta indispensable “fundir” varias organizaciones en una sola estructura, pero poniendo ciertos filtros ya que hay que tener en cuenta que hay sumas que suman, sumas que multiplican, pero también hay sumas que restan. Estas últimas hay que evitarlas o extirparlas cuando se detecten. (Infiltrados) La crisis de militancia obliga a ser flexible con las exigencias políticas al miembro de la organización. Habrá militantes solo de areas temáticas (que participe en temas de salud, educación) militantes coyunturales (para manifestaciones, o en eventos electorales) pero que no olviden dedicarse a vincular el movimiento con la sociedad haciendo participar a elementos no militantes.

10.- Imitar e incorporar el discurso de la Iglesia y aprovechar la Teología de la Liberación para destruir al neoliberalismo.

Harnecker resume: Ya no se debe entender la Revolución como el “Motor de la Historia” (Marx) sino como el “Freno de Emergencia” que nos impida caer en el Neoliberalismo (Walter Benjamin).
Continuará…

Nota: este ideario es una interpretación los  textos de Harnecker y Baráibar. No he encontrado los textos en internet. La web del foro, www.forosaopaulo.org lleva convenientemente “en mantenimiento” desde los recientes episodios de la muerte de dirigentes históricos de las FARC.

Baraibar, Carlos. “Foro de Sao Paulo: Debates y Propuestas de la Izquierda hacia el Siglo XXI”, IEPALA 1998

Harnecker, Martha. “Los desafíos de la izquierda latinoamericana” Ponencia en el Foro. Revista America Libre, Ed. Nro. 12

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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