Diálogo Interno XI (De Espionaje en el Partido Popular y Tasas de Desempleo)

0
220

Yo: ¡Oye!
Superyo: ¿Por qué hablas así? ¿Por qué susurras?
Yo: Por si nos escuchan.
Superyo: ¿Quién nos va a escuchar? En todo caso nos leerán.
Yo: No, no, ahora hay oídos en todas partes.
Superyo: ¿Pero qué dices?
Yo: Sí, sí, ¿no has oído hablar del espionaje dentro del Parido Popular de Madrid?
Superyo: Sí, como diría Balzac, ‘Un asunto tenebroso’. Pero, ¿cómo nos afecta a nosotros? No somos del Partido Popular, ¿o tienes algo que confesarme?
Yo: No, no, por supuesto que no, pero ya no sabe uno de quién fiarte y de quién no, si ha pasado en un partido tan moral, tan religioso, tan convencional, y tan defensor de las virtudes del ser humano, ¿por qué no le puede suceder a cualquiera?
Superyo: Bueno, visto así.
Yo: No hay otra forma de verlo, hay que tener cuidado, las paredes pueden ver y oír, así que cuidado con lo que dices.
Superyo: ¿Y de qué vamos a hablar tú y yo que nos pueda involucrar?
Yo: De cualquier cosa. No olvides que cualquier conversación sacada de su contexto adecuado puede ser utilizado en contra de cualquier persona.
Superyo: ¿Éso lo dice la Constitución española?
Yo: No, lo dice Telecinco, o lo demuestra por sus actos, así que mejor seguimos susurrando, para que nadie nos pueda escuchar.
Superyo: Bien, bien, tú mandas que para éso me sirves de soporte físico.
Yo: Me alegro de que hayas entrado en razón.
Superyo: Pero resuélveme una duda, ¿y si nos escuchan qué podemos perder?
Yo: No sé, ¿la dignidad? ¿El honor?
Superyo: Ya sabes que esos son valores que no tienen ningún valor hoy en día, aunque, éso sí, se les ha fijado un precio, baratito además, porque como dijo Antonio Machado «es de necios confundior valor y precio», así que no me sirven.
Yo: Está bien, utilizaré algo más terrenal, algo más apropiado para tu cinismo y mi terrenalidad, si me permites el vocablo.
Superyo: Te lo permito, te lo permito.
Yo: Podemos perder, entonces, el trabajo y pasar a ser un desempleado más, porque tú y yo siempre formaremos uno, ¿o no?
Superyo: Sí, sí, claro, porque si no fuera así estaríamos hablando de demencia, y no la del Estudiantes precisamente.
Yo: Bien, me alegro que estemos en la misma onda. Pues como te decía, podemos pasar a ingresar las listas del INEM.
Superyo: Espero que no.
Yo: ¿Te has parado a pensar en la catástrofe económica que supone para España tener estas cifras de desempleo?
Superyo: Ya sabes que los temas económicos te los dejo para ti, así que ilústrame, por favor.
Yo: Tienes que pensar que una persona en paro es una persona que no produce, que no genera ingresos y que, por consiguiente, no cotiza a la Seguridad Social. Pero, además, es una persona que, en la mayoría de las ocasiones recibe un subsidio. Así que, si lo piensas la pérdida es doble, porque hay que valorar lo que deja de cotizar y lo que cobra de las cotizaciones de los demás.
Superyo: Se me antoja, entonces, como una situación insostenible.
Yo: ¡Exacto! Si se alarga en el tiempo, el Estado del Bienestar estará condenado al colapso, como sucedió con el sistema comunista.
Superyo: Tan grave es la situación.
Yo: Confío en que no. Confío en que el Gobierno recupere el rumbo y sea capaz de detener la sangría de empleo que estamos sufriendo, ¡para la buena marcha del negocio!
Superyo: Pero, y desde un punto de vista egoísta, ¿nuestro empleo corre peligro?
Yo: ¿Cuál de todos?
Superyo: El que nos da de comer, que siempre es el más importante.
Yo: En principio no, pero nunca se sabe.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here