La Economía Iberoamericana ante el Escenario de una Crisis Económica Internacional

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Iberoamérica en Cumbre de G-20

 

 

Dr. Belisario Rodríguez Garibaldo

Abogado, Sociólogo, Periodista, Analista Político, Profesor y Escritor

Miembro del Partido Revolucionario Democrático – PRD (Panamá)

E-mail: brodgari@hotmail.com

Web: http://www.pa/secciones/escritores/rodriguez_belisario.html

 

Me pregunto que haríamos en Panamá ante una hipotética depresión mundial en la actualidad, aun mas drástica que la de 1929, que no parece tan descartable (sin ser alarmista) en razón de las desacertadas políticas económicas neoliberales mundiales, la actual crisis financiera global y la tensiones geopolítica mundiales (sobre todo en oriente medio). Sin embargo no me parece que nuestros nacionales sectores académicos e investigadores, instituciones publicas y sectores empresariales estén analizando con detalle previsor (como debiera ser y ocurre en otras latitudes) acerca de los diversos factores externos e internos que se deben medir para tomar en cuenta como nación, en base a la crisis financiera norteamericana (ó mundial) en ciernes, y que medidas son recomendables para Panamá de asumir ante nuevos escenarios. 

 

Pero lo cierto es que poco se puede encontrar en las paginas web de ciertas instituciones nacionales. En los Boletines de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE) actualizados, y los informes de la Contraloría General de la Republica (Boletín de Estadísticas de Avance de Cifras) actualizados, pueden servir de base de consulta de datos y fuente de información para poder realizar un estudio mejor al respecto; también en APEDE en el Centro Nacional de Competitividad se tienen algunos informes actualizados sobre la temática. En la sede del Ministerio de Economía y Finanzas, en algunos departamentos (Políticas Publicas, Planificación Económica, Ingresos) tiene informes específicos que también pueden servir de base de información.  El Instituto de Estudios Nacionales (IDEN) de la Universidad de Panamá debe tener su estudio anual de la situación económica  – social de país. La Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de Naciones Unidas realizo su estudio de la situación económica en América Latina, dicho estudio tiene un capitulo especial por país, Panamá aparece mencionado.  En el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en su sede de Panamá, se puede conseguir el ultimo Informe de Desarrollo Humano (Panamá) actualizado. La consultora INDESA debe tener mucha información actualizada al respecto, pero dicho información tiene un costo, por ser consultora privada, aunque también realiza ciertos estudios para el Gobierno (Ministerio de Economía y Finanzas, Autoridad del Canal de Panamá, Contraloría General, Presidencia de la Republica). 

 

Es cierto, en Panamá aun no hemos logrado desarrollar un estudio detallado de análisis de predicción económica de los efectos de una crisis económica mundial en la economía panameña. El dirigente empresarial, el banquero Edgardo Lasso, anoto en una entrevista periodística durante el acto de financiamiento de la Ampliación del Canal: “que el impacto de la crisis financiera norteamericana en principio afectara relativamente a Panamá por el ultimo crecimiento económico nacional registrado y las previsiones económicas de la Ampliación del Canal, pero puede contraer la inversión externa y negocios inmobiliarios, el turismo, las exportaciones y el consumo por un aumento de la inflación general”. Las opiniones de Marco Gandasegui y Juan Jovane en Panamá, o de Imanuel Wallerstein, James Petras, Noemí Klein, Paul Krugman e Ignacio Ramonet a nivel internacional, pueden dar mayores luces (y sombras) sobre la problemática económica, social y política mundial. Marcos Fernández de la consultora INDESA expreso en un Foro organizado por la Fundación Libertad (Panamá)  sobre la ‘Crisis Financiera, Génesis y Consecuencias’ que: “durante los próximos dos años, Panamá enfrentará un ambiente deflacionario, es decir que se producirán caídas generalizadas en el precio de los bienes y servicios... que en un país sobre-endeudado como Panamá, una deflación – que aunque muchos dicen que no nos tocará -, aumentaría enormemente el valor real de la deuda, situación que pondría en peligro los patrimonios. Según Fernández, durante este año y el 2010 se percibirá una fuerza contra de la globalización comercial”.

 

Cito unos párrafos de Ramiro Vásquez Chambonet en su reciente articulo de opinión de La Estrella de Panamá ‘LOS ENCANTADORES DE SERPIENTES’: “A lo largo de todos estos meses se había ido revelando una profunda grieta en el sistema económico mundial. La quiebra de las bolsas de valores, sumada a la gigantesca estafa de la pirámide de Maddof, había desaparecido, en pocos meses, un cuarto de toda la riqueza del planeta. Eso significo para los empresarios locales, acostumbrados al juego especulativo, pérdidas calculadas en el orden de los 300 millones de dólares…Los economistas locales se apresuraron a lanzar una cortina de humo y declarar que Panamá estaba inmunizada frente las repercusiones de la crisis. Un nuevo acto de aventurerismo ideológico de los defensores del modelo como sí nuestro país no estuviera aferrado a la globalización. Sin embargo hoy se conocen las proyecciones del impacto de esa crisis. No creceremos igual que el quinquenio que esta por terminar. Se producirá una gran disminución de la mano de obra en la construcción, el crédito al consumo disminuirá, los intereses en el crédito aumentaran producto de las restricciones de financiamiento. Habrá una franca caída de las exportaciones hacia USA. El comercio marítimo disminuirá y con ello la disponibilidad de financiamiento. Se prevé una disminución de las recaudaciones tributarias. Con ello la deuda pública se elevara para mantener el ritmo de la economía. En otras palabras: El Estado tendrá que iniciar políticas conservadoras en materia del gasto…”

 

Los países de América Latina están poniendo en marcha una variedad de políticas contra-cíclicas para enfrentar la crisis financiera y económica mundial, según el informe de la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) de Naciones Unidas denominado ‘La reacción de los gobiernos de América Latina y el Caribe frente a la crisis internacional’ , el documento resume las políticas comunicadas por 32 países de la región: “Las medidas incluyen aumentos de subsidios, disminuciones de impuestos e  incrementos del gasto público, en especial en infraestructura, entre otras.  América Latina experimenta una reducción de la demanda a sus exportaciones y, en muchos casos, un deterioro de los términos de intercambio. Además, enfrenta crecientes dificultades para acceder al financiamiento internacional. Esto se da en un contexto de incertidumbre que deteriora los mercados de trabajo y afecta negativamente al consumo y la inversión. En un primer momento la mayor parte de las iniciativas buscaba garantizar la liquidez de los mercados financieros locales, pero paulatinamente el eje de los anuncios se ha ido desplazando al área fiscal”.

 

Es de importancia notoria observar un recuento de los cambios económicos, sociales y políticos de nuestro tiempo. Es certero es que el monetarismo expresado en los planes de ajuste estructural promovidos por las IFIS’s en los años 80 y luego con el Consenso de Washington impulsor de apertura de mercados de los años 90, promovía sus medidas de reducción del Estado y del gasto publico-social, la libertad arancelaria, el libre flujo de capitales y libre comercio internacional, que aventajo a los países desarrollados que lograron expandir sus mercados hacia el tercer mundo, el cual se vio afectado por los mismos organismos financieros internacionales que condicionaron sus prestamos al desarrollo cuando se aplicará dicho modelo económico, conllevando problemas laborales y sociales, de producción nacional y gasto publico, cercando a los países tercer mundistas a un ciclo de pobreza, subdesarrollo y crisis cíclicas, ciclo económico de auge mundial a partir de los 90 que parece tocar techo actualmente, con la reciente crisis financiera norteamericana, sumiendo a países como EE.UU. y Europa a crisis recesivas recientes, lo que puede contagiar al mercado mundial, sin descartar una caída de los mercados internacionales mas una subida de los precios del petróleo, sobre todo en el dilema de una crisis geopolítica internacional con epicentro en medio oriente.    

 

Empero en la actualidad moderna, mas allá de los esquemas macro ideológicos o filosóficos que nutren a la ciencia económica, como a toda ciencia social, en términos actuales de la economía publica, la idea de mantener un necesario equilibro fiscal, en que la cuenta corriente anual del presupuesto publico mantenga niveles adecuados entre el ingreso tributario con respecto al gasto publico  y social, obedece a un mecanismo corrector de algún exceso de la administración publica, que debe permitir a la mejor asignación de recursos públicos en una actividad permanente de la administración publica, sin embargo en los Estados modernos estos altos presupuestos públicos solo se logran a través del desarrollo económico que permiten observar con los indicadores de crecimiento económico, porque cuando existe una pujanza económica, con el impulso a la inversión privada (y publica) mas generación de empleo, permitirá el logro de metas financieras hacia la permanente búsqueda de la bonanzas de recursos públicos (superávit), los cuales debe permitir que el Estado administrador de la cosa publica traduzca esto en la calidad de la administración publica, en las políticas publicas de Estado, en las políticas sociales, de seguridad social, infraestructuras publicas, vivienda social, seguridad policial, salud, educación, cultura, servicios públicos-administrativos, dependencias publicas y locales, etc. Parece ser esta la medula diferencia (democrática) entre diversas fuerzas políticas ideológicas-programáticas (izquierdas o derechas) sobre en que radica el método mejor para alcanzar este fin, el desarrollo económico y social. He allí la madre del cordero, el fundamento sobre el método mejor de un buen gobierno. Así de simple (y complejo) es un Estado moderno.

 

Existe una racionalidad en que se debe mantener un equilibrio entre el gasto publico y social con respecto a los recursos públicos recaudados en una situación de crecimiento para consolidar este crecimiento con medidas macroeconómicas de desarrollo que no revierta a una situación de desaceleración económica.  Es decir, en términos simplificados, que debe haber un equilibrio entre lo que ingresa (recaudo impositivo) con lo que se gasta (gasto publico y social) en una situación de cierto éxito económico (crecimiento) acompañado de medidas macroeconómicas de desarrollo (expandir el éxito o  crecimiento económico con planes adecuados) para que no revierta en desaceleración económica (actividad lenta o estancamiento). Eso lo entiende cualquier comerciante. Ahora bien, es certero que el Estado requiere una reforma publica que incluya una política económica adecuada acompañada de unas políticas sociales definidas, toda vez que la situación de desigualdad social aconseja una política de cohesión social en la región iberoamericana, y Panamá.

 

Aun América Latina ensaya su propio camino, inédito y propio, de autodeterminación política y económica, en donde las disímiles concepciones de izquierdas parece tener cierta valencia actual, toda vez que desde finales de los años 80, con el fin de las ultimas dictaduras militares del continente, se van estrenando nuevas democracias, donde los pueblos tiene esperanza de ver resolver sus perennes problemas sociales, sin embargo con la corrupción política, así como la falta de respuesta real a las necesidades del pueblo, sumado a una crisis estructural económica y social, que conllevan a nuestros países a males endémicos de un laberinto de problemas políticos, sociales y económicos que no son de fácil resolución, aun con voluntad política del gobernante, pues nuestros Estados están diseñados desde la época colonial para la prevalecía de una oligarquía reacia a los cambios reformistas sociales, convirtiendo así al Estado en lo que Noam Chomsky denomino ‘permanente administración de estados de crisis’, apaga fuegos permanente de problemas sociales, mediante reactivos paliativos pasajeros que no resuelven el problema estructural de nuestras naciones. En aras de justicia social es que los pueblos se organizan, surge una sociedad civil y  movimientos sociales que han de aumentar su demanda a la clase política dirigente tradicional (derechas o centros), a la vez conllevando a la organización política electoral de las tradicionales izquierdas (PRD panameño, APRA peruano, PLN costarricense, FSLN nicaragüense, PS chileno, etc.) y las no tradicionales izquierdas provenientes de la sociedad civil (MAS boliviano, FA uruguayo, PT brasileño, etc) que emergen de salvadoras del pueblo, como en otros casos surgen políticos emergentes de izquierdas que apuntalan a la esperanza de un cambio social (Hugo Chávez en Venezuela, Evo Morales en Bolivia, Rafael Correa en Ecuador).

 

En esto sentido reafirmo que es inédito el actual camino de autodeterminación política y económica de arco tan amplio, plural y diverso en América Latina en un mismo contexto de tiempo, al decir de John Kennedy “con vientos que soplan hacia la izquierda”, con una mayoría actual de gobiernos de izquierdas (centroizquierdas o izquierdas), donde todo parece indicar que América Latina sigue a su propio modelo de integración latinoamericana (demarcándose del ALCA norteamericano) con una aplicación posible en las ultimas discusiones de la Cumbre de Río de Janeiro hacia la reforma de los marcos actuales de integración (SICA, CARICOM, MERCOSUR, Grupo Andino, Unión Sudamericana, ALBA, Grupo de Río de Janeiro) que termine generando los marcos de cooperación hacia una posible Comunidad Económica Latinoamericana, que tal vez pueda dar paso a largo plazo a una Unión Latinoamericana, situándose unida en un nuevo espacio emergente de posición de decisión entre la comunidad internacional en el actual mundo multipolar del siglo XXI, siendo en este momento Brasil quien ocupa un liderazgo regional integrador de Latinoamérica, pero también son de importancia el liderazgo de Venezuela y de México. América Latina parece camina hacia su propio espacio conjunto en la comunidad internacional, cada vez mas lejos del Washington, pero aun con las naturales incertidumbres del subdesarrollo.

 

 

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