Sociopolítica

EL TERRIBLE CRISOL ACTUAL

La situación del mundo actual yo la imagino como un crisol inmenso y donde se está cociendo algo enorme para un futuro más o menos lejano; ¿pero qué puede surgir de este cocimiento actual? ¿Qué tipo de destrucción o construcción saldrá?

Si analizamos lo que conocemos del pasado, la realidad nos dice que siempre la humanidad ha estado en crisis y ello es simple de explicar. La felicidad con que sueña el ser humano aquí no existe, por tanto esa busca continua de algo inexistente es el motivo de todo lo demás, miedos y terrores incluidos. Y las consecuencias de los mismos son todas las tragedias menores o mayores que hemos soportado, soportamos y soportaremos. No creo el que como algunos catastrofistas dicen, ésta de hoy acabe con la actual civilización… puede ser todo lo contrario, puesto que hoy contamos con tan inmensos medios de reconstrucción que confío en que surjan los verdaderos líderes (estos de hoy no han llegado ni a jefes de banda de barrio) que sabiéndolos reconducir, lleven a un verdadero progreso integral y no sólo material, que es el gran fracaso actual y debido a los inútiles gobernantes de todo tipo que hemos soportado y donde no se salvan ni los religiosos.

No es el armamento en grado nocivo como se ha llegado; no es en el enorme despliegue de lo militar y guerrero, donde la humanidad va a encontrar su solución; esa etapa ya ha pasado y es por ello por lo que en general, lo militar o militarizado repele y los ejércitos actuales decaen… necesitamos otro tipo de ejércitos y ya he escrito sobre ello y en mi web están los artículos, que ya son “bastante viejos”.

Lo comentaba respondiendo a un planteamiento sobre ello y comentando mi artículo sobre los suicidios y bajas militares en las últimas guerras “controladas”. Y los alistamientos de soldados en el mundo “rico”.

Hace ya bastante tiempo que en el ejército norteamericano, donde la inmensa mayoría de bajas son o hispanos o negros, u otros pero de las clases más bajas económicamente hablando, los que por ello mismo siguen siendo “la carne de cañón”. Pero también ocurrió ello en España y en la época de Franco, en aquellos años denominados “del hambre”. Muchas criaturas se alistaban simplemente por comer caliente, vestir y tener un techo… son las miserias del hambre o las necesidades perentorias que no se pueden cubrir de otra manera.

Hoy mismo y al suprimir las malditas levas obligatorias y profesionalizar al ejército, ocurre igual que en EE.UU. Incluso los alistamientos en la Guardia Civil y Policía, seguro que muchos acuden, por cuanto es la única salida para cobrar seguro una mensualidad… por vocación seguro que acudirían muchos menos. En general, lo militar o uniformado y sometido a reglamentos más o menos militarizados, está muy desprestigiado y la mayoría no quiere ir a vestir un uniforme, para llegado el caso, tener que hacer lo que le repugna, pues ha de cumplir un reglamento, que puede ser abusivo.

Esta lucha interna del subconsciente de los propios individuos, va logrando el que al menos, las guerras de invasión y afortunadamente, sean un fracaso; analicemos las últimas (Irak, Afganistán, e incluso el minúsculo territorio de Gaza). Tienen armas para destruir, pero no tienen hombres para ocupar y menos para controlar; por ello se tendrán que ir y pronto de Irak, y nunca van a vencer a los afganos (no pudo la URSS) y lo han dicho las propias mujeres afganas en un grito a tener muy en cuenta… ¡¡Mándennos veinte mil ingenieros, médicos, maestros, técnicos… pero no nos manden más soldados!! Es un grito que nace desde las profundidades de todo el ser humano actual que piensa y que sabe que la guerra es el gran fracaso de este planeta y se deben hacer otro tipo de guerras y batallas.

La verdadera batalla del ser humano es precisamente humanizar el planeta; y en esa guerra… aún estamos en pañales.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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