Economía

La leyenda de los Caballeros de los Sueños Imposibles

Cuenta la leyenda que el Rey de la Lucha contra la Injustica Moral organizó un cuerpo de élite entre sus caballeros reales a los que calificó los Caballeros de los Sueños Imposibles, cuya única misión sería la persecución y logro de los anhelos individuales que cada uno de los miembros de la corte tuvieran.

Siete eran los caballeros que lo formaban, como siete son los pecados capitales y como siete la perfección cristiana, siete hombres ataviados con toda la parafernalia propia de la época y con la autoridad moral concedida por designio real, que es el más importante de los designios.

Fueron enviados a los siete puntos cardinales imaginados en la mente del mago de la corte, el Mago Feliz, el cuál ridiculizaba al resto de astrónomos de los reinos allende las fronteras del suyo, por ignorancia supina.

Los Caballeros de los Sueños Imposibles escuchaban a los campesinos, pedían detalles sobre sus sueños, sobre todo aquello que querrían tener, que soñarían con poseer y, entonces, lo hacían realidad.

Una mula, unos cuantos acres más, unos zapatos para el niño, un vestido para la niña, un delantal nuevo para la esposa, leña para el fuego, y poco más. Nada de sueños etéreos, o anhelos de altos vuelos, todo sencillo, tan sencillo como su realidad, tan sencillo que transformó el experimento de los Caballeros de los Sueños Imposibles en un éxito sin parangón, un éxito tal que el rey, ambicioso como el que más, decidió trasladarlo a la corte, a sus vasallos más directos.

Reclamó, por tanto, la presencia de los siete Caballeros en la corte y les encomendó la repetición de sus andanzas por los páramos y llanuras entre la gente de su alrededor.

Gobiernos de ínsulas baratarias, ingentes cantidades de oro, pensiones vitalicias por gandulear, trajes almidonados de cachemira auténtica, y sedas por doquier.

El Rey de la Lucha contra la Injusticia Moral comprendió, entonces, que los sueños de su pueblo eran sólo materiales, de mayor o menor cuantía, pero materiales, y comprendió que su pueblo no tenía satisfechas sus necesidades primarias, ya que sólo cuando las necesidades primarias están satisfechas se pueden dibujar sueños imposibles de calado trascendental, hasta entonces, todos los sueños son materiales.

Por ello, desde ese mismo momento, todas las políticas del Rey de la Lucha contra la Injusticia Moral se encaminaron a socializar sus ganancias, a satisfacer las necesidades de su pueblo, convirtiéndose así en el primer y único Rey socialista de la historia.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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