Sociopolítica

Dollies y ovejas negras

Carla y Sonsoles almuerzan hoy, sin ellos, en la Moncloa.

¿Iría yo a esa comida si me hubiesen invitado? Pues sí, iría, pero sólo para ver si las citadas ponen a parir a sus cónyuges. Las mujeres suelen hacerlo cuando los maridos no están delante. Yo también lo haría, sobre todo si fuese Sonsoles. El del Elíseo tiene un pasar. Algo habrá en él para que las chicas guapas se lo rifen. Selección natural.

¿Sigue aún el año de Darwin? No lo sé, porque detesto la necrofilia de los centenarios. La evolución de las especies acentúa la biodiversidad de la supuesta creación ex nihilo, pero no rige esa norma, sino la contraria, en el zoo de los políticos. Casi todos los de hoy, en Vandalia y en el mundo, son idénticos: monicacos clónicos, títeres encorbatados que siempre dicen lo mismo, ya sean de derechas, ya de izquierdas, ya de nada. Fauna única, sin géneros ni especies. Llevan uniforme: el de la corrección política. Son soldaditos de plomo. Lo de plomo es por el tedio que desprenden. Carla, Sonsoles y el resto de las primeras damas deberían bordar los nombres de sus maridos en las solapas de las chaquetas como se hace con los niños cuando van al cole para que sus chonis, grupis, hinchas y fans los identifiquen. ¿Cómo, si no, hacer distingos entre Zapatero, Sarkozy, Gordon Brown, Angela Merkel, Obama (sí, sí, Obama), Mandela (sí, sí, Mandela), Barroso, Cameron Mitchell, Rajoy, la Ségolène y tantos otros, incluyendo a los hindúes, los japoneses y los chinos, de los que ni siquiera recuerdo el nombre? ¡Pero si todos, con bragas o con calzoncillos, con haldas o con calzones, visten igual, repiten el mismo sermón y hacen idénticas monerías! ¿Monerías? Año de Darwin. Moni-gotes, mono-tonía, mono-teísmo de la corrección política y de sus hombres sándwich. ¿Selección natural? No. Reelección natural: la que ellos buscan y la que sus rebaños les otorgan. Soldaditos todos, los unos y los otros, no ya de plomo, sino de Xiam. Mejor, frente a esa tropa, la de quienes, por lo menos, van de a uno, no son clónicos, salen por peteneras, rompen la baraja del pensamiento único y no aburren al respetable. Alguno hay: Berlusconi, Chavez (no lo confundan con Chaves), Fidel, Putin, Ahmanideyad, Ghadaffi, los gemelos de Polonia, incluso Kim Jong-il, ese fantoche… Lo que sea. Yo casi nunca comulgo con lo que tan negras ovejas dicen y rara vez apruebo lo que hacen, pero comería con ellas, porque no me aburren. Con las dollies, ni caviar.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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