Sociopolítica

Rebuznos Humanos

Voy a proponer a las autoridades competentes que pongan en marcha un proyecto de ley. Quiero que todos aquellos que se quejen o bramen (relinchen, griten, cacareen y todo lo que se os ocurra) desde un puesto de trabajo sosegado cumplan una pena. Si, además, lo hacen en tiempos de crisis, una condena mayor. Más o menos, una relación de dos barra cinco años de cárcel. Sin fianza. O, mejor aún, unos añitos de trabajo del duro.

La verdad es que no entiendo de leyes, no he estudiado ni tengo nada que ver con el mundo jurídico en sí. Pero hay situaciones que claman al cielo hasta el punto de la indignación. En mi empresa, hay dos personas que bien podrían ser merecedoras de mis propuestas. No se despeinan, trabajan de siete de la mañana a tres de la tarde, toman café o fuman cuatro veces en toda la mañana, tienen su despacho propio, cogen llamadas, hablan, se quejan, se sientan en su silla, se quejan, hablan, cogen llamadas, se quejan, vuelven a hablar, se quejan, salen a fumar, toman café, se quejan, se van a su casa… y al día siguiente vuelven a quejarse al llegar a la oficina.
Y otra vez la misma historia. Lo peor viene cuando empiezan a emitir sonidos raros, cuando todo se parece más a una selva. Y sigue la fiesta. Y, lo mejor de todo, ¡no hacen nada que no esté incluído en el sueldo y les pagan hasta el último segundo extra!

Por eso propongo, insisto: que la pena consista en obligarles a trabajar unos cuantos años en el almacén de una gran empresa, en la obra a pleno sol, tirando de caja en unos grandes almacenes o en cualquier ocupación que realmente sea digna de queja. Para que se enteren y dejen de emitir rebuznos conscientemente cínicos y burlescos hacia todas aquellas personas que realmente sufren y sudan con su trabajo.

Va por vosotros, quienes trabajáis duramente. Ahora, me he quedado tranquilo.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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