Sociopolítica

Tres símbolos vivientes: Collen LaRose, Charlie Dent y Lars Vilks

Lars Vilks: artistas sueco Fuente: http://eraven.franklinpierce.edu/

El congresista por el Distrito Núm. 15 de Pennsylvania, el mismo que vociferó, como principio, su oposición a que el Gobierno intervenga en asuntos personales de los ciudadanos y miembro de el Comité de la Cámara de Representantes sobre Seguridad Interna, si por algo me pareció una vez memorable, fue con su legislación que solicitara la vigilancia aérea a lo largo de las fronteras, evento que llamara «patrullaje civil aéreo», esto es, Norteamérica bajo vigilancia continua y estado de sitio, ante esos peligros del Terrorismo.

Hablo sobre Charles «Charlie» Dent, quien desde 2004, es un republicano con una banqueta en el Congreso, donde suele votar en apoyo a la prohibición del aborto, concesiones de mayores fondos para Defensa para financiar operaciones en Irak y Afaganistán, por más supervisión de la FDA a las ventas de tabaco, la reautorización del «Acta Patriota», el Plan Mérida con México contra el narcotráfico y muchas otras.

Como todo representante del movimiento de azuzar resentimientos y mitos alrededor de las «amenazas» a la Seguridad Nacional, todo se vale. Toda crucifixión insensitiva de «ciudadanos». Hay que estar en la prensa como un cruzado del «Acta Patriota». Entonces, se vale que salga a echar sombras sobre una mujer como Colleen R. LaRose, de 46 años, vecina de Pennsburg (Pennsylvania), acusada en corte con cuatro «delitos» vaporosos. Delitos más o menos relacionados a utilizar el nombre de «Jihad Rose» en la internet y conspirar para matar un artista sueco (que a los islámicos radicales no le simpatiza). También se le acusa de querer contraer matrimonio con un «sospechoso» de terrorismo. Ella negó los cargos y alegó que sólo se siente preocupada por la seguridad del padre de su novio.

Será el 3 de mayo que se discutan los cargos contra Colleen LaRose; pero, el Congresista Charlie Dent quiere sacar «millaje político» de las desgracias de ella y, alegando que tiene informes y mensajes de inteligencia, dados por el FBI y otras fuentes, la designa como «sospechosa de terrorismo» y que cooperadora de musulmanes radicales. «Jihad Rose» es, a su juicio, culpable. El hecho de que vive en el mismo Distrito Congresional de Dent, en el Este de Pennsylvania, concierne al congresista y sería provechoso políticamente que él salga como quien destapa a una presunta conspiradora jihadista y evite que se mate al sueco. La actitud de Dent cae en el contexto de lo que Doudou Diene, ponente de la ONU especializado en racismo, explica en un informe:

«Ninguna campaña pública organizada por las autoridades para probar que el nivel de delincuencia de los inmigrantes musulmanes será exitosa. La situación actual habla precisamente de lo contrario. Los políticos siguen la voz de un público que intenta crear sentimientos xenófobos. Si esto consigue más votos les será muy difícil que se resistan a la tentación… […] Occidente tiene un problema enorme con su tolerancia humana, pero los líderes occidentales prefieren dar la vuelta y decidir ocultar el problema… El número de europeos que se convierten al Islam y posteriormente ingresan en diversas actividades terroristas ha crecido recientemente. La gente tiene la opinión de que los terroristas vienen de Oriente Medio. Mas un ataque puede ahora venir de cualquier parte y de la forma más diversa»

Una de las labores que tendría que cumplir la presunta terrorista es ayudar a su novio a conseguir los documentos de viaje, al casarse con él. Y, al parecer, ella dio un viaje a Europa y fue arrestada, el 15 de octubre del año pasado. Todavía permanece bajo custodia federal y, aunque se ha declarado «No Culpable» ante la Corte, en torno a si ayudó o no a su novio (adquiriéndole el pasaporte, robándoselo a su exposo Gordon para un canje), si mentía al FBI y si en Irlanda hizo contacto con otros siete terroristas), lo único que el FBI saca en claro, después de haberle seguido la pista desde julio del 2009, por mensajes que leía escritos por ella en la internet, y un vídeo en YouTube de 2008, es que dijo: «Estoy desesperada por hacer algo», dicho en el contexto del sufrimiento de los musulmanes.

¿Qué significa ese hacer algo adjudicado al nombre de usuario «Jihad Jane» or «Jihad Rose»? ¿Será lo que los agentes del FBI presiona que ella diga: que hay que recaudar fondos para la Causa Jihadista o Guerra Santa de los Musulmanes?

Entre los sospechosos, detenidos en Irlanda, y que el FBI alega que LaRose contactara, está otra estadounidense: Jamie Paulin-Ramírez, de 31 años de edad, vecina de Colorado. La madre de ésta dice que Jamie Paulin conversa sobre la Jihad con su padrastro musulmán por muchas horas a través de la internet. Es decir, un testimonio indirecto se toma como medida de lo que Jamie conversa.

A mi juicio, hay cosas interesantes, o paralelos, sobre estas dos mujeres que parecen sensitivas a estos «choques de civilizaciones» que son la esencia de lo que aquí exponemos y no se quiere ver. Detrás de este montaje publicitario de los políticos, o de los voyeur de las noticias y mensajes privados en la internet, para hacer flotar el fantasma de las Amenazas a la Seguridad Nacional, se esconde algo más triste y privado. En la medida en que el aparato policíaco-jurídico, el espionaje interno, funciona, lo que más se lesiona son las vidas privadas de los acusados. Se pone en evidencia lo que el Congresista Dent, hipócritamente, vociferó que no debería ocurrir, ya que el Gobierno no debe meterse en las vidas privadas de los ciudadanos.

Si algún resultado han tenido estas «tormentas en vasos de agua», creadas por la persecución interna a los estadounidenses, es sacar a la luz cómo sufren estas mujeres, cuán sensibles son y cuán atropellante es el sistema en que viven y que son su patria.

Jamie Paulin-Ramírez, por ejemplo, dejó su natal Leadville, Colorado, el 11 de septiembre de 2009, con su hijo de 6 años. Había conocido por la red de internet a un musulmán de Algeria y éste sería su cuarto esposo. Cuando se le arresta en Irlanda, si bien a ella se le libera, su esposo algeriano sería detenido. La vida de Jamie Paulin, sin el contenido ilusionador de lo árabe, es decepcionante y amarga. Su primer matrimonio fue abusivo. Toda su infancia estuvo llena de peleas y persecuciones. No ha sido una mujer feliz. Quiere un esposo con nuevos valores.

LaRose es otra mujer que desafía el sufrimiento occidental. Su infancia transcurrió en Texas y ahí casi toda su vida. Desertó la Prepa, se casó a los 16 años y nuevamente a los 34. Tiene tendencias suicidas. Ha sido arrestada previamente por pequeños delitos. Su relación de cinco años con Kurt Gorman, Pennsburg, no le dejó ni penas ni glorias y él dice que nunca conoció de ella interés alguno en la religión musulmana durante el tiempo que convivieron. Después de divorciarse, ella se interesó en la salud del padre de él, quien murió al final de cuentas, y es cuando ella actúa suicidamente, tragándose un puñado de pastillas. El pasatiempo de ella, durante sus etapas depresivas, o sin empleo, ha sido la navegación en internet.

La afamada Jihad Jane / o Rose / jamás ha pisado una mezquita y no se considera una persona religiosa, «sólo una mujer normal, soñadora, una típica estadounidense»; pero han tratado de identicarla y juzgarla también por el «nickname» o apodo virtual de «Fatima Rose», que arenga por combatientes para la causa del Islam y el reclutamiento de mujeres con pasaportes occidentales para casarse con ellos, al tiempo que se recauda dinero para la Guerra Santa / Jihad.

El video de YouTube es lo único que asocia su rostro al llamado «desesperado» de Fátima Rose desde 2008. Un sicólogo de Temple University, Frank Farley, piensa que hay una gran sensibilidad expresada en el vídeo, que nada tiene que ver con violencia ni conspiración. La hay con respecto a las actitudes de las dos mujeres. Un trasfondo de sufrimiento personal y empatía que termina seduciéndolas con la causa del Islam, sus símbolos y todo lo que la Internet hace disponible para que conozcamos ese mundo «más allá de la demonización que Occidente hace de él».

No hay que ser un doctor en Sicología ni en ninguna otra ciencia de la conducta humana, social y religiosa, para entender que los impulsos que «seducen» a Fátima Rose / Jihad Jane / o cualquier otro «nick» / apodo / con que quieran identificar a Colleen R. LaRose, nacen de su sensibilidad, sus frustraciones en materia de romances y la soledad que vive. Está, en adición, el hecho de que su novio o nuevo prometido surasiático, puede que necesite dinero extra (y por eso quisiera ser él quien mate a Vilks, la paga es buena).

Esto todavía es demasiado oscuro para explicar categóricamenye por qué ella solicitara unos informes sobre las posibilidades de vivir en Suecia, que es la tierra de Lars Vilks, el artista, quien parece que les acusa de querer matarle, algo que realmente no le consta a nadie. Vllks ha recibido muchísimas amenazas. El artista sí sabe que él mismo se cavó potencialmente una sepultura, en su afán de escándalo o de representar los intereses anti-islámicos de Europa. La internet puso a disposición del mundo el nombre y grupo de artistas, como el que el Dr. Lars Vilks es, o representa.

¿Y qué tipo de artista es Vilks para que se quiera matarlo? En 2007, Vilks provocó una controversia internacional al crear una serie de dibujos que representan al Profeta del Islam, Mahoma, como un perro. Los organizadores de la exhibición en el pueblecillo de Tällerud en Värmland, Suecia, quitaron los dibujos alegando razones de seguridad. Obviamente, ilustrar al Mahoma, su rostro con cuerpo de perro, fue un acto de islamofobia, que originaría violencia y ofendería a los árabes.

Pero Vilks es un provocador tozado, persistente, y llevó su arte / bastante mediocre / a otras galerías. El es un distinguido y culto conferencista; pero la esencia de su mensaje es arengar, provocar miedo y odios, razón por la que los gobiernos de Irán, Pakistan, Afghanistan, Egypto, Jordania y otras entidades intergubernamentales de la Organización de la Conferencia Ismática (OIC), se ofendieran. Hacer lo que él hizo es mal utilizar su imagen y misión de artista. Fue un acto de politiquería homofóbica.

Una célula afiliada a al-Qaeda ofreció $150,000 a quien matara a Vilks y éste, por el temor que ésto le ocasiona, ya paga por dar ese vuelo a su personal islamofobia. Ha recibido amenazas de muerte y se ampara ahora en la protección policíaca. El tema de la islamofobia en Suecia es el tema de un libro de Andreas Malm, titulado «El Odio Contra los Musulmanes», con 745 páginas. Su pintura de la situación xenofábica en Suecia es desoladora.

El hecho es que la estadounidense LaRose escribió en marzo de 2009 a la Embajada Sueca, solicitando información sobre cómo residir allí. No hay evidencia real de que ella haya viajado a Suecia. Ella es sólo apasionada en su deseo de casarse con el susodicho surasiático y vivir donde él le diga. Es por lo que dice: «I will make this my goal till i achieve it or die trying». La frase refleja una determinación de gozo. Y tal vez se relacione más a sí asiente a la creencia islámica. «El Islam es una religión de tradiciones, que ofrece y contesta de forma simple a las personas». Tal vez comprende lo que ha dicho un representante del
Consejo islámico de Palestina en el Líbano, que Estados Unidos es responsable de enfrentar a Occidente con el mundo islámico.

Mas no hay ningún crimen que persigue. Fue una amenaza. Lo que sucede es que en este país, de la Libertad y la Democracia, ya no se puede decir lo que uno piensa. Se reconoce que las intenciones no concretadas de esta sospechosa son mayores que las que ya tuvieron convicciones judiciales. Por ejemplo, en febrero de 2005, una abogada norteamericana, Lynne Stewart, fue asociada como cómplice del ciego Sheik Omar Abdel Rahman, a quien ayudó a comunicarse con sus seguidores. Rahman fue condenado de por vida por conspirar para dinamitar unos monumentos en Nueva York y asesinar al presidente egipcio Hosni Mubarak.

Otra mujer sentenciada fue la científica paquistaní Aafia Siddiqui, hallada culpable por gritar «Muerte a los Americanos» y disparar al personal estadounidense en Iral, culpable aunque no matara a nadie.

Pero estos incidentes llenan el ojo, el oído y ocasionan, el efecto deseado. El gobierno, sus aparatos de inteligencia y las cortes, están haciendo algo para parar el terrorismo y perpetuar la idea de que la fuente del mal es el Islam.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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