Ciencia

Buscan una nueva vacuna frente a la brucelosis

Científicos de la Universidad de Valladolid trabajan de forma conjunta con organismos venezolanos para la obtención de una nueva vacuna frente a la brucelosis bovina, una enfermedad infecciosa muy común en el país latinoamericano que limita el desarrollo ganadero. En concreto, buscan una nueva formulación para el desarrollo de las vacunas que permita erradicar la infección, que es trasmisible a los seres humanos. En el proyecto, financiado por el Instituto de Salud Carlos III, participa el Grupo de Investigación Reconocido (GIR) de Procesos de Alta Presión y el profesor de la Universidad de Valladolid y jefe de la Sección de Microbiología del Hospital Clínico Universitario Antonio Orduña.

Como explica en declaraciones a DiCYT María José Cocero, responsable del grupo de investigación, aunque en España la brucelosis es una enfermedad menor en las vacas en Venezuela el porcentaje es elevado, de forma que existe la necesidad de profundizar en la mejora de las vacunas. Según reflejan algunos estudios científicos, la tasa media de casos positivos de brucelosis bovina en Costa Rica es del 10’5 por ciento, una cifra que es incluso mayor en algunas zonas del país.

El proyecto se ha enfocado como una tesis doctoral en la que trabaja actualmente el estudiante colombiano William Cuervo. El objetivo del grupo es emplear sus técnicas para la obtención de nanopartículas que pueden ser introducidas en la vacuna, dadas las ventajas que presentan las sustancias en este tamaño. La tecnología se basa en fluidos supercríticos, aquellos que se encuentran en condiciones de presión y temperatura superiores a su punto crítico (en el cual las densidades del líquido y del vapor son iguales) y se convierten en efectivos disolventes.

Los científicos del grupo trabajan en esta parte del proyecto mientras que Antonio Orduña, experto internacional en brucelosis, se encarga de analizar las sustancias que debe incluir la vacuna. En este sentido, la enfermedad es causada por una bacteria llamada Brucilla. Afecta principalmente al ganado bovino productor de leche y criado de forma estabulada, debido al continuo contacto al que están sometidos los animales. La transmisión se produce cuando el bovino ingiere alimentos y aguas contaminadas o por el contacto con fetos abortados, placenta, fluidos vaginales o heridas en la piel.

Las hembras preñadas que están contaminadas con la bacteria abortan por lo general pasado el quinto mes de gestación y luego siguen concibiendo y pariendo normalmente, pero los terneros se convierten en portadores de la enfermedad. En otros casos pueden quedar estériles para siempre.

Contagio a humanos

Además, es una enfermedad transmisible a los seres humanos. Los trabajadores rurales y de la industria ganadera son los más afectados, ya que se contagia al momento del aborto y también al manipular o consumir productos lácteos no pasteurizados. La enfermedad en humanos no es letal, pero sí crónica y debilitante. El síntoma más característico es la fiebre ondulante, la cual muchas veces se confunde con gripe común pero que, de no ser tratada, suele traer complicaciones osteoarticulares, cardiológicas y neurológicas.

Fuente: DiCYT

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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