Del Yo vital y altruista al yo social

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Por Frederick Alberto Higgs, Ph D.

[La siguiente entrevista, preparada en cuatro partes, son las conclusiones de las «Conversando sobre las «Estéticas mostrencas y vitales» de Carlos López Dzur», poeta, profesor y filósofo puertorriqueño, grabadas en un recinto de la Universidad de California, ante un auditorio de estudiantes de Maestría en Filosofía. Una versión completa de la misma fue publicada en la revista virtual «La Naranja de OC». El libro en cuestión «Estéticas» está publicado en las redes virtuales].

Augusto Comte: Filósófo. Fuente:http://4.bp.blogspot.com

Pregunta: Por lo ya leído de tus libros, crees que hay un proceso evolutivo y convergencia de lo espiritual y lo material. En algún poema, te leí una referencia al punto Omega, a las Noosferas, etc…

Respuesta: Leo cuidadosamente a los filósofos existenciales que me interesan; de un modo general, sin tanto rigor, leo todo. San Agustín de Hipona tiene un lenguaje que no me gusta; pero cuando habla del proceso natural en el vientre de la madre, entra en mi interés. Que el alma humana no evoluciona de seres brutos es idea interesante. Ideas sobre el origen de la vida como las Tales de Mileto, Anaximandro, Jenofontes y Demócrito, son parte de los currículos de la Filosofía. Habría que precisar, en cada caso, qué realmente quieren decir con el dato de que la vida puede surgir del lodo, sin que los dioses intervengan… E. H. Haeckel y Huxley dicen cosas que yo dudo y los pongo a dormir… Las Teorías de la Selección Natural y la Selección Sexual son interesantes, aunque con ello no quiero decir que me quedo en un punto particular de lo pensado por Darwin, Lamarck y otros, puesto que la ciencia necesita seguir afinando teorías como ésas… A los temas científicos los curioseo, pero no soy experto, para decir sí o no, y meter hacha; me interesa más lo existencial… La vida es lo que es esencia para el espíritu, ya que lo que sea su verdad, química o entitativa no es nada si no puede vivir con vida… Soy ambivalente en cuanto a si siempre el organismo más capacitado es el elegido… Yo creo en paradojas. En general, sí creo correcto que la evolución orgánica, como antes la evolución química, son procesos graduales y lentos… No figuro una receta, uniforme y universal, para vivir que se adapte a todos, pues alma y personalidad son diferentes en cada ser… Aprendí leyendo a los místicos lo mismo en que coinciden los psicólogos: «No debemos pretender comprender el mundo sólo por el intelecto. El fallo de la inteligencia es sólo una parte de la verdad». Esto de Jung lo puse como epígrafe en algún texto de las Estéticas.

Pregunta: De ahí tu eclecticismo.

Respuesta: Y curiosidad. Del científico, tengo la actitud cartesiana, duda metódica… Hay que dudar con cautela, no infundadamente. No es la actitud de ser el contreras y aguafiestas, dudar por mortificar a otros, so riesgo de rayar en la antipatía… En la psicología cotidiana, dudar puede ser una careta de la hostilidad, la ingratitud y la inhabilidad para originar confianza para sí mismo y para otros… Es muy cómodo (para no equivocarse y arriesgarse) quedarse dudando toda la vida. Se vale tomar partido y equivocarse. La frontera entre las dudas y el miedo son sutiles y frágiles. La gente perversa, tenebrosa, más que valor discernitivo tiene miedo y culpa.

Para esta gente cínica y convenienciera, es fácil pasar de la duda a la hostilidad… Imagínate a esos seres que siempre dudan de su pareja, especulando si lo engañan. ¡Caramba! haga el trabajo bien, convierta la sospecha en una evidencia, investigue. No vaya sencillamente a matarla… Si la sospecha fue cierta, salga de la vida de ella, deshágase de la infiel y culpable, ya que tiene los pelos en la mano… Y si la ama, a pesar de todo y no le importa la vergüenza de los cuernos, perdónela. O entréguesela al otro de una vez y dígale: Hágala usted más feliz que yo; pero no viva con esa mortificación porque ni será feliz ella ni él…

Pregunta: ¡Qué ejemplo, Carlos!

Respuesta: Las dudas son necesarias para desenmascarar la deslealtad, así como los secretos de los perversos, que siempre mientan la culpa… Uno no puede vivir con culpas y ser feliz, o medianamente feliz. Sin embargo, uno tiene derecho a tener secretos y que nadie se los arrebate. No hay peor experiencia que tener a un irreverente quitándote tus lealtades escondidas, tus buenos secretos, tus cosas sagradas… Claro, en esas cosas sagradas o secretos, no está el ocultamiento de lo perverso. Eso se vale denunciarlo. Esconder las blasfemias es traicionero, no vital. Es injusticia y complicidad.

En las personas buenas y armoniosas, en los seres auténticos y vitales, así como en los locos benévolos, los secretos son lealtades. Se guardan para no hacer daño, no herir a otros. Se guardan para proteger algo que puede ser sancionado, sin justicia. O malinterpretado. La confianza, como el derecho, de compartir secretos es un privilegio. A veces hay inclusive que ocultar las dudas para convivir y mejorar operar en la vida en la satisfacción resolutiva. «Que hoy no tengo esta duda y hallé una verdad hermosa», no sé en que poema dije ésto.

Pero guardar un secreto de vileza es cobardía. Es encubrir a culpables… Ningún secreto sobre lo horrible se puede callar toda la vida. De hecho, aunque se acumule en el Inconsciente, de tan escondido que nos empeñamos en tenerlo, ese secreto se destapa, se sale de lo profundo y comienza a molestar en la forma de lo que Jung designa la umbra y es que la psiquis es justa. Te consuela y chiquea por un rato, pero un día sale a cobrarse. Esto es por lo que Heidegger enseña, entre otras cosas, que la Existencia es culpa y que toda culpa se cobra, se remite a ella misma en su momento, tarde o temprano…

Pregunta: El Inconsciente traiciona… revela los secretos.

Respuesta: Sí. Lo formularía igual… Fíjate… un padre, un amante, o varón numinoso, es capaz de sucumbir a las tentaciones de sus propios demonios. «Demonio», definido aquí como apetitos instintivos (amorosos o libidinosos) que psicológicamente, ya se espera que hayan sido sumidos en el inconsciente. El hombre numinoso / tenebroso / tiene que resolver, en el proceso de su identificación, la diferencia entre «querer-a» y «tener-a» y debe aprender a resistir su deseo de «tener-a» X persona y cosa, si quiere transformar su mente a través del aprendizaje amoroso… Uno puede admirar la belleza de su propia hija, o de la hija de su vecino, o su hermano, pero, por quererla, no está autorizado moralmente a ir y «tenerla», sea con engaño, seducción o violencia. Digo ésto, en atención a cualquier niño, o cualquier adorable, que nos inspire codicia, incluyendo la mujer del prójimo, o el dinero del prójimo…

Lo básico de identificarse en el «ser-con-otros», entes y ‘yoes’ y que incluye un «ser-como» no es asimilarse pasiva y acríticamente a la especie propia y, aún menos, posesionarse de ella, como si sólo fuese una cuestión objetal (una fuente de alimento, un territorio, o un arma de guerra). La verdadera motivación es inocultable, por más secretividad que procuremos… Lo malo siempre apesta por más guardado. El prójimo sabe cuando transgredimos, aunque no haya una ley. A una niña que no querer subir a la pira de fuego, a un joven que se le abrirá el corazón con un hacha, a un esclavo o cautivo de guerra, lo primero que se ultraja es su derecho a resistir, a no querer lo que se le hará, sea en nombre de los dioses o los putos antojos del agresor o victimario.

Nunca, ni en las remotas épocas de lo mágico-religioso de las que Comte hablara, ha sido moral que una víctima diga: «Gracias, por el ultraje», los golpes de la tunda, los grilletes de mi cautivas, gracias por robarme o matar mi familia, o amenazarme… ¿Por qué crees que si existe el resentimiento, la locura, la tristeza, el suicidio, el terror internalizado?

Pregunta: Y aún la misma angustia que la idea de un Dios desconocido provoca… más cuando la idea es un Dios de ira, que mata y hay que apaciaguarlo con ofrendas…

Respuesta: Definitivamente. Si bien decía Jung: «Usted puede quitarle al hombre sus dioses, sólo dándole otros».

Pregunta: ¿Qué significó con eso? ¿Que nos gusta engañarnos o que somos masoquistas?

Respuesta: No. Es que, a pesar de que los sacerdocios hacen blasfemia de lo Sagrado, de los Prototipos Originales, como decía Novalis, el hombre siempre le busca máscara a esas intuiciones. La divinidad es un pensamiento muy propio del hombre, quizás el más creativo y consolador que pueda forjarse en la imaginación. La divinidad no es superchería, sino algo que hacemos con la nobleza de nuestras emociones que Jung tiene como la principal fuente de todo proceso de aprendizaje y consciencia. La emoción nos hace activos o pasivos; nos da imaginación y anhelos de infinito. Jung dice que abre las posibilidades humanas a tal grado que pagamos la deuda que tenemos con la vida, en cuanto biología… Y del juego con la fantasía, sale la idea de Dios y la idea de que el alma es un santuario, no una mera vivencia de cosas y condenas… A Jung yo lo leo, con la misma pasión que a la Biblia, y un pensamiento suyo, que dice «cuando decimos Materia, creamos un símbolo para algo desconocido, como también puede ser el Espíritu o cualquier otra cosa, incluso Dios», la lectura que yo acostumbraba a hacer de Heidegger cambió. Adquirí una nueva manera de comprenderlo…

Y así mismo se transformó mi idea del vitalismo y de lo que debe ser compromiso.

Cuando la identificación es amorosa, se desarrolla la valentía, la generosidad, las renuncias, la ecuanimidad y eso ser vital… Lo vital no puede ser salvajismo ni capricho… El hombre, según evoluciona, se niega a «tener-a» de un modo mecanicista… y voy a extenderme a ejemplos concretos porque en mi libro se incluye ésto como poetización de la vitalidad…

¿Quién supondrías qué será el padre o jefe tribal que utilizara el sacrificio sangriento de sus crías o de su propia grupo como apaciguamiento, a fin de no desagradar a una divinidad, u otro poderoso, agente que le represente rivalidad? Seguramente, ha de ser alguien que no peleará por lo suyo, el cobarde y quien en su «ser-con-otro», no es fuerte y lo oculta… En fin, no se trata de un ser vital, sino de una persona con miedo y, en consecuencia, dispuesta a la obediencia destemplada y monstruosa… ¿Quién supondrías que será el que haga sacrificios humanos para asegurarse que, cuando muera y pase «al otro mundo», se lleve a su gran sacerdote y o sus hijos, o esposa, a su tumba de difunto? Pues, otro de esa laya, gente que no es amorosa, que necesita del disfraz y el secreto. Gente que está obsesa con sus ideologías defectuosas sobre la muerte y el placer…

Reyes mongoles y mesoamericanos se llevaban a la tumba, no sólo sus familias, sino a los criados y concubinas… Los antropólogos han mostrado que en la isla de Creta se hacían sacrificios humanos ante la sospecha de desastres naturales para apaciguar la ira divina dizque, por cuanto es la causa sequías, terremotos, u otras catástrofes naturales… Entonces, se pretexta el apaciguar con holocausto humanos… A todas estas prácticas, yo le llamo lo tenebroso, que son, en suma, todas las forma de transitar desconociendo el ser propio auténtico («eigentlichen») y una verdadera convivencia en la búsqueda de identificación en el mundo.

Pregunta: Lo sorprendente es que las víctimas de estos hombres vayan tan pasiva y cómplicemente a validar esos actos…

Respuesta: Una de las cosas que tenemos que dudar que es haya sido así. Que la gente, sin excluir a ninguna, haya ido cómplicemente… Imagino que la desobediencia es un existencial que siempre ha existido. Esta es indispensable para que haya aprendizaje. El hombre vital es uno que desobedece y duda. Si no hubiese habido esta clase de seres vitales, yo creo que el género humano ya no existiría. Ni hubiese avanzado con respecto a esos momentos de salvajismo en la historia en que la población fue muy escasa y las epidemias y desastres naturales más significativamente riesgosos para la sobrevivencia de la humanidad.

Cuando Comte, uno de los Padres de la Sociología Moderna, desarrollaba su concepto de altruismo («vivir para los demás»), respecto a aquellos orígenes y prevalecencia del hombre en ‘estado de naturaleza’, él identificó en su Ley de los Tres Estados de la Historia, una etapa que llama teológico, y que subdivide en tres períodos: fetichista, politeista y monoteísta: sus recursos son mágicos o seudoanimistas. Son la infancia ideológica, de lo imaginativa y del uso de lo sobrenatural y abstractos… La gente de esos periodos fue muy proclive a los sacrificios humanos y a dar mucha autoridad sobre la vida propia a los sacerdotes. La idea de futuro, que es la que define al hombre vital, fue apenas incipiente y esos sacerdotes tenebrosos eran los que intentaban dar predicciones, algunos tratándolas de discernir de los espasmos de muerte, o patadas de agonizante. que daba un víctima que desollaban viva. O en su defecto de miembros y órganos del cuerpo del preso o esclavo sacrificado.

Es, a partir de esa etapa mágico-religiosa, con el símbolo del Hacha de Abraham, que yo elaboro una Estética nueva. Dejando atrás el tránsito de aquellas hienas sedientas de sangre, abro metafóricamente la nueva edad de la historia, aún más justa que la etapa sucesiva que Comte llamo «la metafísica», o la etapa militar y jurídico-legalista… Abraham es el símbolo del imperativo moral, con carácter altruista, pero también con carácter vital. Te lo dije al principio de la conversación: describo el paso de lo estético-mágico (que es mostrenco) a lo vital que tiene un sentido ético mas claro. En el libro también hay una recuperación. Se puede volver a disfrutar la autenticidad, el cómo hemos nacido originales, con una capacidades para pagar las deudas del ser; pero hemos advenido como copias. La fe en lo Original fue castrada. Reprimida. Cuando digo lo Original me refiero al libre albedrío, a lo altruístico, al zorro bueno, al que es capaz en medio de la magia tenebrosa de las malas pasiones, aferrarse a la innata unidad de lo mejor de sí, que es un apetito creativo, un dudar que no se queda en dudar, sino que esa fe, voluntad de futuro, empujar la ficción del Espacio-Tiempo un poquito más allá de la conformidad…

Pregunta: Aunque, por lo ya conversado sobre sacrificios humanos, me dejaste en una etapa de la evolución histórica, donde todavía se educaba para la opresión y el hombre seguía homofóbico… pero entiendo con ese comentario final, sobre la fe en lo original, que hubo y hay altruismo… que antes menos quizás. El gobierno y ley, o la etapa sucesiva de la edad mágico-teológica, sirve a la nivelación social regida por el Man (el Se neutro), el hombre diluido en el ser de los otros bajo el reino de la Opinión Publica…

Respuesta: Sí. Desgraciadamente, la «Die Offentlichkeit» es el nuevo sacerdocio, junto al Entretenimiento… pero sí te dije que el hombre tiene otros mecanismos de defensa, no sólo la identificación, para encarar y solucionar conflictos… Tiene el arte y tiene esos refranes que nos rememoran que «que de músico, poeta y loco, todos tenemos un poco»

Pregunta: Los mecanismos de defensa son los del Psicoanálisis, supongo.

Respuesta: Los mismos, pero con ideas más claras sobre lo que se trata la angustia, el Inconsciente y el ser-en-el-mundo y la lucha, la resistencia… Hoy la resistencia, o rebelión, es más manifiesta que antes y eso es una gran ventaja. Es algo esperanzador. Todo los seres, antes oprimidos, salen del closet. Las señales de opresión, desde ese momento que llamamos la Contracultura, alivianan los caminos para el comprender… Toda forma de ‘buena locura’ se prepara para decir presente, o su Ya No, en favor de la epi paideia», el el mejoramiento del ser humano… El loco de hoy, faustólico, sabe que cuando otros le ponen la etiqueta de loco, es porque no entienden, o temen, a lo que él dice. Mas cualquier loco sabe lo que le entusiasma, sabe de qué escapa y qué, a la larga, ser lo que puede encontrar… Una cosa diferente, imagino que ha de ser el paciente psiquiátrico. Digo… teóricamente, vivimos una sociedad neurótica… ningún ser humano es absolutamente normal, ni lógicamente transparente, nadie cuerdo las 24 horas.

Y, posiblemente, como sociedad, como entes políticos, más desquiciados y Miguel de Unamuno decía que hace falta la verdadera locura. El llamaba a la enferma racionalidad del siglo XX, la «peste del sentido común» y, ¿te digo lo que hizo la sociedad del siglo XX? cuando se supone que es más civilizada que en los tiempos de la Edad Media, la Edad de las Tinieblas o la edad de las Cavernas… En la Primera Guerra Mundial, se mató 23 millones de personas en 4 años; en la Segunda Guerra Mundial, a 45 millones.. Las cantidades de guerras, sumados a las formas de alienación,  intolerancia y violencia psicológica, prueba que no vivimos en un mundo de cuerdos… se es armonioso por  excepción, como decir a ratos y cuando se puede, donde se puede… tenemos la capacidad de vivir en medio de mucha violencia, cinismo, complicidad y perversión, aunque eso tiene un precio…

Pregunta: Mas no hay sociedades ideales ni perfectas… ni hay personas moralmente perfectas, en todo y cada uno de los renglones de comportamientos. Somos tan mixtos. Yo no me atrevería a decir que la mayor parte de la gente del mundo es perversa porque participe en un mundo, donde las esferas de poder, comprometen la moral de muchos…

Respuesta:
No me interesa el rigor de lo cuantitativo. Estas son referencias vivenciales. Allá cada quien con su consciencia; yo sólo puedo sacar deducciones generales, denunciar la complicidad pasiva y escribir sobre una sociedad que tiene muchas normas y leyes, o que vive gracias al poder y el control impuesto o legislación moral, porque el amor como instinto, libre y voluntario hace falta, y nadie puede garantizar, que sin premios al pórtate bien, o castigos al portarse mal, se tenga el control de las fieras humanas y las epidemias psíquicas y de maldad que ocasionan si no se les sofoca. La gente vive con miedo e inseguridad y grita por policías y prisiones. Este es el diseño de vida de Oriente a Occidente… La gente quiere no abrir al otro, mediante el «procurar por» de la simpatía, o el ser-con-ellos, armoniosamente, sino por el control. «Necesito un policía aquí porque voy a salir a la calle». «Estoy recelosamente pasando de largo ante un otro. No quiero que me hable, no vaya a ser un desconocido hijo de puta». «Me gustaría que se le arrancara el silencio y el secreto a un hombre que me parece sospechoso». «Ese sujeto es antipático»… así es la interacción. Pare el «trato-con», mínimamente cordial, se procura antes tener cubiertas las espaldas con poder del Sistema Establecido… Se va hasta el prójimo bien armado, protegido con garantías de seguridad y dispuestos a «desingularizar» al otro. Se quiere un perro bravo, obediente al amo, por si hay que ajotarlo contra el ser-aproximante… ¿Es eso ser noble y armonioso?

Pregunta: Más que de una sociedad abierta, un individuo así descrito parece más el habitante de una sociedad cerrada…

Respuesta: Es las dos, sociedad abierta y sociedad cerrada. Lo inauténtico del hombre / mujer de hoy se articula, según los tipos de sociedades procuradas. Unos quieren salvaguardar su ser moral o yo ético en una sociedad de tipo policíaco y punitivo; otros en una sociedad abierta, permisiva, narcisística, donde se ofrezcan como epítomes de excepción y su discurso de perfección moral, o valores tradicionales…

Pregunta: Cuando dije «sociedad abierta» me referí al concepto bergsoniano y de Popper, en que ni el estado ni la sociedad tienen secretos. Todo trámite social es público y las autoritarismos no tienen cabida. Sociedad en que se busca transparencia, tolerancia y velar por los deseos, necesidades, inquietudes y derechos de la ciudadanía…

Respuesta:
Sí. El ideal de la democracia y del pueblo que juegue al póquer con el gobierno… pero eso es una ficción, más discurso que realidad. Sociedad abierta, o sociedad cerrada, no elimina contradicciones de fondo ni conlleva una justicia estructural. La diferencia entre las dos sociedades e la eficiencia con que las clases dirigentes en la sociedad abierta manejan los secretos. La sociedad abierta es más sofisticada, la justificación de su régimen y sus objetos, se diseña como colaboración consentida aunque no lo sea. En las sociedades autoritarias, todo el más burdo… cuando analizas, por ejemplo, la estructura política y el elucidario histórico de los EE.UU. hallarás que la CIA, el Pentágono, los intereses de la élite del aparato jurídico militar, toman decisiones secretivas y el último que se entera el pueblo. La pretensión benévola de su vela de necesidades e inquietudes civiles sea hace a un costo inmenso de privación de libertades privadas y castigos… El Departamento de Justicia de los EE.UU. dice, con sus estadísticas, que el número total de presos en Estados Unidos (incluyendo a las personas detenidas en prisiones federales, prisiones estatales, cárceles locales, prisiones militares, prisiones de las reservas indias, etc.) es el más alto del mundo. La nación presume que es la más abierta del mundo, el país de la Libertad por excelencia, pero hay más de 7.5 millones de su población adulta en cautiverio y, desde la adopción de la Ley Patriota, como secuela del evento 9 /11, el carácter represivo del gobierno te dice que la sociedad abierta es más palabrería y discurso que realidad… En sociedades, donde el yo-vital de la gente, su sentido altruístico y compasivo, cede a intereses de competencia y poder, el secreto de las culpabilidades tiende a fortalecerse y el objetivo de la legislación es enmascararlo. Los EE.UU. es una sociedad enmascarada y cosmetizada ideológicamente para la ocultación y la persecusión.

Por otra parte, Karl Popper teoriza alrededor de la sociedad abierta como una en que las personas toman decisiones personales, libres de pensamientos mágicos o colectivistas, mas, ¿qué realmente hace? Excluir todo lo que les parece «sospechoso», «amenazante», o contrario a lo que la élite dominante y el status quo propone… Ideal sería, teóricamente dicho, sería que una sociedad abierta sea una de cuestionamiento del orden vigente y de socialización cuando se vea que el status quo no funciona; pero aún en los EE.UU., como en la mayoría de las naciones, no es así. Estas sociedades en vez de conservadoras, son reaccionarias, en vez de inclusivas, son excluyentes, en vez de democráticas, compasivas y representativas, tienden a ser autoritarias, mezquinas y recelosas… y ese es el por qué tienen tanta violencia y neurosis internas…

Mas discutir los detalles de ésto es paja de otro costal. Tal vez otro día conversaremos sobre mis libros «El libro de anarquistas» y «El libro de la guerra», que son rigurosamente políticos y examinan ese orden de cosa… Volvamos a las Estéticas…

Pregunta: … a lo heideggeriano de la dialéctica de arraigo y desarraigo…

Respuesta: Si quieres ponerlo así… En ese orden de cosas, yo te decía que en las «Estéticas» circula el tema de un yo-vital que aspira a la búsqueda de la Palabra Fundadora, la Originalidad, lo Divino, la singularización de la persona y que a ese Yo vital (que representa el poeta, el Padre abrahámico, el ‘Zorro bueno’ y su dialéctica de lo concreto) se le suprime, se le acosa. Lo primero que se le quiere quitar es su capacidad para lavar la palabra cotidiana. Su habilidad para el Silencio y la protección que, a través del silencio, él propicia. Silencio una capacidad de internarse, de meditar o pensar…

No se puede ser poeta sin silencio,
sin ir al río profundo e internarse
en la gruta, allí lavar, lavar, lavar
como una lavandera…

[Frag. «Como una lavandera»]

Te diría en este punto que ser un sujeto significa no poder ser utilizado por otro, es no ser un objeto siniestro del capricho de otro y de sus ínfulas de poder. El sujeto tiene que ser dueño de sus propios silencios. Antes tenía su tutor, se sujetaba a padres, a familias, a tradiciones; pero luego necesita de un hacha circuncidora, el destete, para que pueda, ya no en minoría de edad, utilizar la identificación de un modo maduro, ejercer crítica y examen. Kant dice: «hacer uso público de su propia razón». Me gusta el ejemplo de los espacios institucionales en que Kant dispone la prueba de un sujeto maduro, o Yo vital. ¿A quién darás lealtades y muestras de tu saber, a: la iglesia y las fuerzas armadas? ¿Al poder establecido? Pues, los grandes silencios, como etapas irrenunciables, deben de ser: dejar el relativismo que induce a creer, sin pensar y sin sentir, y dejar de matar…

Pregunta: ¿Cómo se quita el silencio?

Respuesta:
Con la represión burocrática, se difama y con la represión material y política, se lo aprisiona o elimina de una vez… cuando se propone una emancipación total para que florezca el Yo vital, con toda la fuerza de su altruismo y su luz liberadora, hay que desacreditarlo y sumirlo en la neutralización. Sus reclamos benéficos contra el patriarcalismo opresor, contra la opresión de clases, de la mujer, los jóvenes y las minorías, sus reclamos en favor protección a los trabajadores, fascinados por el fetichismo implícito en el capitalismo, las luchas ecológicas, el pacifismo y la solidaridad, son asociados a la extravagancia o una rebelión sin sentido… La alienación histórica, diseñada por los discursos de la represión burocrática, a todo lo reclamado lo llama herejía. Desgraciadamente, la misma izquierda entra en este juego, pese a que lo que quiere es generoso… Quiere arrear a la gente, como al ganado, y contribuir a quitarle el Silencio a la gente, arrancar los Secretos / lo Sagrado / a la brava… y ésto es algo a lo que se resisten los hombres vitales, que son verdaderos revolucionarios…

Karel Kocij, que es un marxista que yo respeto, pese a desacuerdos interpretativos que tengo respecto a su posición ante Heidegger, ha descrito muy bien cómo la sociedad capitalista aprovecha todo descontento, los movimientos, para mediatizarlos en la vida cotidiana e integrarlos a las ideologías posmodernas…Obama, siendo afroamericano, puede ser un ‘digno’ sucesor y reemplazo de un fascista asesino como George Bush. Todos los Grandes Relatos se abocan al populismo de la inmediatez, el fragmento y la microfísica del poder, sólo que ahora el oprimido es protagonista en una escena de aparente encumbramiento y libertad… ¿Qué se le dirá a Agar para consolarla que no sea un puerco relativismo?

Pregunta:
¿Cómo contestarías eso?

Respuesta: Si bien hay que dar una parte de la libertad individual para posibilitar la convivencia con los otros, los semejantes, conservemos y lavemos el Silencio. El silencio es algo que se relaciona a la solicitud ante un falta de sujeto; es un pedido de colmar la falta de sujeto, porque históricamente nuestro sujeto ha sido mutilado, a través de represiones y la historia misma de nuestras frustraciones por deseos incumplidos. En mi poema, «Como una lavandera», el Silencio es ir a completar el yo que no se quita, «ir al río profundo e internarse» para salir mejores, lavados… Esto tiene una implicación psicoanalítica, donde Silencio / Sueño / Inconsciente / lo Sagrado como el mínimo de responsabilidad que uno tiene ante sí mismo / es una «metáfora del deseo». O de la represión. Una representación en el núcleo del inconsciente.

Pregunta: Gran parte de la crítica que se hace a los significantes del Inconsciente y a los filósofos que acuden a estos lenguajes tan crípticos, poetas del Yo, lo onírico o el mito, es que los desvía de su participación social, dado a que los sueños y los mitos son mentiras, aunque enuncien una verdad, y se pueda, más o menos, sistemáticamente, como hacen Lacan o Jung, descodificar, interpretar esos fenómenos psíquicos…

Respuesta:
Pensar así, de que lavar palabras / descodificar / trabajar con represiones y deseos individuales, es una distracción a la responsabilidad revolucionaria, es una de esas miopías de muchos filósofos de izquierda y que conduce a empobrecer el pensamiento marxista; mas la tarea es imprescindible y ha enriquecido el pensamiento revolucionario… Yo no lo resto validez útil, o contribuciones intelectuales a la interpretación de Marx, sobre la historia y la necesidad de justicia, aunque él tenía innumerables conflictos internos y privados, además de los relacionados a penurias económicas, debidos a la irregularidad de sus ingresos y la persecución… yo, como poeta y persona que lo admira me pregunto: ¿Cómo impactaría la psiquis de Marx la experiencia de que tres de los hijos que tuvo con Jenny von Westphalen  murieran prematuramente de bronquitis y tuberculosos, qué o cómo pensaba cuando tuvo un hijo ilegítimo con su criada Helena, qué pensaba Jenny, cuán grande sería la simpatía de Engels que prácticamente lo protegió y lo financió toda la vida, aún echándose el paquete de dar su apellido a una hija de Marx, qué llevó a que su hija Laura cometiera suicidio, junto a su esposo, o sería cierto que, como padre, Carlos Marx fuese maltratador?

En mi manera de estudiar la historia y valorar las relaciones con los otros, estas búsquedas o preocupaciones son importantes… A mí me va diciendo que, después de todo, ese fondo de angustia que el existencialismo acusa como distintivo de la Existencia no es una amenaza imprecisa, sino una historia dentro de las almas. Puede que como efectivamente dice el psicoanálisis al niño le va en la vida y adopta actitudes hacia sí mismo, según haya sido su crianza. El niño que no querido por sus padres, terminará siendo el malo, y forjando deudas en la aldultez… ¿y qué mejor que tenga en vez de castigo una oportunidad de autoexplorarse?.

En un poemario posterior que tiene que ver, con esas cuevas inconscientes, yo amplío este tratamiento poético del tema. Es mi libro sobre la Contracultura… y, aclaro, ningún individuo de la generación contracultural que yo saludo y festejo en mi libro Memorias de la contracultura es festejado por vicioso, tenebroso o místico anárquico, sino por coadyuvar a rebeliones necesarias.

Comprendo quede ese grupo a unos se los llevó el extravío y los cagó la changa y terminaron en tránsito de hienas. Sí, eso sucede. Unos se meten a las drogas, al narcisismo, al exhibicionismo o el nihilismo posmoderno; pero, para eso está la duda, como arma, y el repudio, y la comprensión del Silencio… Yo creo en la vida con su por qué y su para qué, y aunque haya muchos que ni entiendan al primer Heidegger ni al segundo (otro que nos educa para el sentido del sí mismo y del ser uno mismo, «das Man selbst»), así como se pasan señalando, como Martin Buber, pajas en el ojo ajeno, sin ver las propias, yo creo en estos diálogo con estos locos… Para Buber, Nietzsche es un «animal degenerado»; Heidegger un «espíritu recortado»… Véase a toda una caterva de gente resentida, desde su cristianismo o su izquierda burocrática, entretenida con el odio sionista contra el Heidegger y que no se perfila y se cura en salud del modernismo
reaccionario y la derecha…

No yo. Creyente en la conexión esencial con el resto del ser, entiendo que hay que estudiar todas las máscaras del caos y hasta las contrafiguras de la «Heimatlösigket», del desarraigamiento… y hay ser agradecidos de lo que enseña la equvocación y de lo que enseña la virtud, cuando la hay… Por algo decía Carlos Dossi, escritor italiano, que «los locos abren los caminos que más tarde recorren los sabios» y, hasta es una verdad heideggeriana, la Existencia es deficiente, deudora, tiene mucha mierda y oscuridad— en el fondo de su ser, y hay que atreverse a plantearse y no quedarse en los estanques de lo humano en general, que es el Se («das Man»), el que siempre quiere al Sapo en el mismo, sin que brinque y salga y se deje besar para el desencantantamento, o la desocultación…

Pregunta: Bien. Por lo dicho, entiendo por qué dices que no te haces ilusiones con lectores en la izquierda y menos a la derecha…

Respuesta: Y menos entre sionistas cristianos. O la Academia moralista, o los muchos gurúes pontificadores… Mi literatura es un autoproceso y yo cumplo con la loca alegría de ir disfrutándolo; todo lo demás es añadidura. Lo mejor de mi obra es mi rabia, mi sinceridad desbordada, lo que me cura con ella y es mi temblor de ser apasionado por lo que descubro en esta expiación de escribir…

¿Quién me enseñará a espiar
mi culpa nata, quién le dará estrofas
a mis huesos? No sé, yo aún tiemblo.
Yo recojo leña en versos
para mi sacrificio y subo al monte
de la mano de mi padre,
el mundo.

[15-11-2004 / «Como un expiador»]

Pregunta: Cuando hablas sobre esas pasiones que la generación contracultural trae,  ¿qué ejemplos específicos darías que contrasten con las conductas del pasado?

Respuesta: Esto tiene que ver con desprogramación de represiones innecesarias y crueles, con un mejor uso del conocimiento que provee el Inconsciente y. Estudiando el Zen vivencial de Suzuki, así como el tantrismo, se me han hecho obvias cosas relacionadas con la copertenencia con la physis, la vida biológica de los entes de la naturaleza y el significado psicológico de la conducta vital.

Desde los remotos tiempos, desde esas etapas del pensamiento mágico-teológico, han existido los mecanismo de defensa y los depósitos del Inconsciente. Esa vía tan estudiada, por Freud y Jung, es importante. Jung lo decía de esta manera: «El inconsciente no es algo malo por naturaleza, es también la fuente de bienestar. No sólo oscuridad sino también luz, no sólo bestial y demoníaca, sino también espiritual y divina»; pero la gente se atemoriza ante el poder de conocer el Yo personal, lo profundo que tiene el alma… en medio de sus penurias y conflictos, Marx fue uno que no se dejó amedrentar con el conflicto interno y, mucho menos, con los conflictos externos del ser-ahí-con… la sociedad.