Tres ciudades de la Ciencia y la Innovación

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La construcción de un Polo de Innovación Audiovisual en San Sebastián (Guipúzcoa), la creación de un centro y un parque tecnológico en Manresa (Barcelona) y la transformación de una vieja fábrica textil en una avanzada factoría de paneles solares en Béjar (Salamanca). Son ejemplos de proyectos desarrollados por tres “Ciudades de la Ciencia y la Innovación”, un distintivo que han recogido este mes 30 municipios españoles y que podrán lucir los próximos tres años.

Tres ciudades de la Ciencia y la Innovación

Los Príncipes de Asturias entregaron el 13 de enero los primeros distintivos “Ciudad de la Ciencia y la Innovación” que se conceden en España, un galardón con el que el Ministerio de Ciencia e Innovación reconoce a los 30 municipios españoles más comprometidos con la I+D+i desde el ámbito local. Los ayuntamientos premiados se han dividido en tres categorías (con más de 100.000 habitantes, de 20.001 hasta 100.000, y con menos de 20.000 habitantes). Los alcaldes de tres de las ciudades seleccionadas, uno por categoría, explican a SINC lo que supone y reconoce esta distinción.

Innovación Audiovisual y Casa del Talento

Odón Elorza Alcalde de San Sebastián

Crear el distintivo “Ciudad de la Ciencia y la Innovación” supone un planteamiento muy inteligente para incentivar e impulsar a las ciudades a que realmente inviertan y se esfuercen en proyectos innovadores, nuevas tecnologías y todo lo que impulse una economía con futuro. Se reconoce a aquellos ayuntamientos que, en lugar de destinar el dinero del plan E, por ejemplo, a realizar asfaltados o a realizar obras de cara a las elecciones, invierten en proyectos de ciencia e innovación.

Para San Sebastián significa un reconocimiento real a iniciativas que venimos desarrollando desde hace algunos años. Hoy estamos a punto de abrir un polo de iniciativas audiovisuales (Polo de Innovación Audiovisual) donde se van a concentrar 63 empresas de este sector. Dentro de un parque empresarial, y en un suelo y una edificación construida por el ayuntamiento con ayuda del Plan Avanza del Ministerio de Industria, se han construido edificios innovadores, modernos.

Se trata de locales y pabellones que dejamos en régimen de alquiler bajo, a un precio inferior al de mercado, para que empresas jóvenes del sector de la publicidad y los audiovisuales vayan adelante en una ciudad que tiene tradición cinematográfica. Esta semana también hemos puesto la primera piedra de un edificio bioclimático denominado ‘Enertic’, que va a reunir en un polígono industrial en regeneración a 50 empresas del sector de las energías renovables.

Además, dentro de muy poco inauguramos ‘La Casa del Talento’, una residencia en mitad de la Playa de la Concha para atraer a investigadores nacionales e internacionales, incluidos los que trabajan en las empresas punteras del Parque Tecnológico de San Sebastián. Hemos generado 62 apartamentos en régimen de alquiler a las empresas que contraten a los investigadores jóvenes o seniors de España y de todo el mundo.

También tenemos otras iniciativas en relación con los controles semafóricos desde las nuevas tecnologías, y hemos realizado una inversión muy fuerte en la movilidad sostenible. Los autobuses públicos funcionan con los nuevos sistemas de energía biocombustible, con el fin de prescindir cada vez más del petróleo.

Tecnología para crear empleo de futuro

Josep Camprubí – Alcalde de Manresa

El distintivo es un reconocimiento al compromiso por la innovación que, desde hace muchos años, tiene el ayuntamiento de Manresa. Hicimos una apuesta por un centro tecnológico para ayudar a la innovación de las empresas, a la investigación, para que puedan desarrollar mejor sus productos.

El equipo del Centre Tecnològic de Manresa (CTM), cuyos inicios se remontan a 1999, presta servicios especializados para empresas en el ámbito de la I+D+i. Su actividad se centra en seis áreas de trabajo: tecnología de materiales, tecnología ambiental, apoyo a la innovación, simulación y diseño innovador, procesos de conformado, y energía.

En el año 2010 hemos recibido una ayuda del Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local para ampliar el centro tecnológico. El nuevo triplicará la dimensión del actual y aumentará sus ámbitos de investigación. Pero el distintivo también reconoce el compromiso para desarrollar un parque tecnológico. Dentro de éste, y también con el apoyo de fondos estatales, vamos a crear lo que denominamos un ‘centro motor’ (l’Espai Motor, dentro del Parc Tecnològic de la Catalunya Central).

Se trata de una especie de vivero de empresas tecnológicas, en el que aquellas que quieran crecer o desarrollar nuevos productos tengan un espacio donde poder hacerlo. Es el proyecto estrella en este momento. Ahora está en la fase final de obras, que deben estar terminadas en el primer trimestre de este año.

Cuando apostamos por este proyecto mucha gente no lo entendía. Era más fácil hacer obra pública que generase puestos de trabajo en el momento. En cambio esta obra generará más empleo dentro de poco tiempo. Es una apuesta de futuro. Quizá ahora no se valora, y menos se entendía hace un año. Pero se verá y se entenderá mejor dentro de un año, cuando comiencen a operar aquí las empresas y se creen los nuevos puestos de trabajo.

Del viejo telar a la factoría de paneles solares

Cipriano González Alcalde de Béjar

Béjar se ha caracterizado desde la Edad Media como una ciudad industrial vinculada al sector textil. En el siglo XIX la llamaban el ‘Manchester castellano’. En medio de un entorno rural vinculado a la agricultura y la ganadería, la ciudad llegó a tener grandes fábricas, con 3.000 obreros trabajando en el textil y con una mano de obra femenina extraordinaria.

Pero como consecuencia de esta sociedad globalizada, declina el sector textil y hay que buscar elementos alternativos. Y esto no es fácil para una ciudad de 17.000 habitantes, periférica y dentro de una sociedad tan competitiva. Y en ese entorno tan complicado, apostamos por las energías alternativas.

En esta legislatura ubicamos en Béjar una gran fábrica de paneles solares, tanto térmicos como fotovoltaicos, y además situarla en una fábrica textil que cerraba. De esta forma la factoría siguió funcionando, reciclando a sus trabajadores como operarios de energías alternativas. De un sector en declive se paso a otro emergente.

Además, a partir de ahí el ayuntamiento ha generado iniciativas, como la instalación de paneles fotovoltaicos en centros municipales (en el polideportivo, por ejemplo), con el consiguiente ahorro energético y económico, además de la reducción que implica en las emisiones de CO2 a la atmósfera.

Para ello hemos contado con los fondos del Plan E, que también han servido para recuperar un edificio y convertirlo en un vivero de empresas tecnológicas, así como para readaptar “las traseras” de la ciudad como espacios de ocio y esparcimiento, recuperando parte de la muralla árabe y construyendo miradores.

En el entorno del río Cuerpo de Hombre, cuyas aguas eran las que movían las máquinas y permitían generar los tintes de los telares, se sitúan todas las empresas. Hemos presentado el programa “Béjar mirando al río” para recuperar este entorno con medidas industriales, medioambientales, de turismo y educativas.

De pivotar solo sobre la industria textil, pasemos a pivotar sobre la industria de las placas solares, sobre la innovación y la investigación -como la que puedan realizar aquí los ingenieros que se forman en la ciudad-, además de sobre un turismo más ecológico y sostenible.

SINC // Enrique Sacristán / Elisabet Salmerón

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