Una nueva guía regula la atención de la reproducción transfronteriza

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La Sociedad Europea de Reproducción Humana y Embriología (ESHRE, por sus siglas en inglés) ha publicado el Código de prácticas sobre la atención de la reproducción transfronteriza. El informe se centra en la seguridad de los pacientes, los donantes de gametos, las madres de alquiler y el seguimiento de los futuros niños.

“Solo en seis países de Europa se realizan 14.000 ciclos de tratamientos para pacientes estériles extranjeros. Las personas que cruzan fronteras para someterse a un tratamiento de reproducción fuera de su país de origen −lo que se conoce como atención médica transfronteriza−, es un fenómeno de amplia propagación”, explica Françoise Shenfield, coordinador del grupo de trabajo de la ESHRE.

El objetivo del Código de prácticas sobre la atención de la reproducción transfronteriza, publicado hoy en la revista Human Reproduction, es garantizar tratamientos de reproducción asistida de alta calidad, tal y como lo definen los criterios de la Unión Europea.

El informe está basado en los principios fundamentales de asistencia médica: “equidad”, “seguridad”, “eficiencia”, “centralidad de pacientes”, “oportunidad” y “eficacia”. Los donantes extranjeros deberían recibir una atención similar a la de los pacientes y donantes locales, sin distinciones basadas en su origen o motivación.

Según los autores, el ideal es un acceso justo a tratamientos de fertilidad en el lugar de origen para todos los pacientes. Sin embargo, con frecuencia se enfrentan a alternativas poco razonables debido a restricciones legales, largas listas de espera, falta de donantes o tratamientos no disponibles o caros.

“Los médicos deberían considerar los principios de la beneficencia y de la no maleficencia y causar los mínimos riesgos ofreciendo la máxima posibilidad de que se produzca el embarazo”, declara Shenfield. Un ejemplo podría ser una política restrictiva de transferencia de embriones para eliminar una elevada solicitud de gestaciones múltiples.

Los pacientes deben recibir información clara sobre las pruebas necesarias, sus costes y los tiempos de espera reales. Por su parte, los donantes deben recibir un ciclo de estimulación que minimice los riesgos para su salud. Además, la ESHRE sugiere el establecimiento de registros nacionales de los donantes para prevenir el abuso de donaciones de fuera del país y el tráfico.

Seguimiento a largo plazo

Los investigadores recomiendan la explicación formal a los pacientes de los problemas legales potenciales en su país de origen. Además, aconseja que los médicos realicen un seguimiento a los niños que han sido concebidos a partir de un tratamiento, tanto en su lugar de origen como en el extranjero.

La colaboración entre el profesional del lugar de origen y la clínica receptora ofrece la mejor oportunidad de un cuidado óptimo para el paciente. Así, el asesoramiento psicológico debería estar disponible en un idioma que el paciente pueda comprender. Si esto no se puede garantizar, la ESHRE ruega no tratar al paciente.

En 2011, el grupo de trabajo tiene como objetivo incorporar tantas indicaciones como sea posible a esta guía a partir de los cuerpos reguladores, las sociedades y las clínicas de fertilidad.

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Referencia bibliográfica:

ESHRE Good Practice Guide for Cross Border Reproductive Care. Human Reproduction doi: 10.1093/humrep/der090. 20 abril de 2011.

Shenfield, F., et al., Cross border reproductive care in six European countries. Human Reproduction 2010, 25(6): 1361-1368

Fuente: SINC

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