Sociopolítica

España: una campaña electoral que dura ya 36 años

Escribo esto cuando oficialmente empieza la campaña electoral, que aquí se fija en los quince días anteriores al día para votar y se deja uno de “reflexión”, que es el anterior al de las votaciones; y que aquí no se respeta puesto que de una u otra forma, los contendientes realizan los subterfugios inimaginables, para que se siga hablando de ellos y “de las bondades del producto que ofrecen”, que hasta aquí, a la vista está el estado deplorable de… “España y sus islas adyacentes”.

Pero aquí “las leyes” se hacen para no cumplirlas y los primeros que no las cumplen son los políticos (sálvese el que pueda) y hay tal abundancia de hechos que confirman cuanto digo, que no merece la pena el señalar una muestra de ellos.

Por todo ello he titulado así, puesto que llevamos todos esos años, siendo “bombardeados inmisericordemente” por una campaña electoral, que ya no sólo nos tiene hartos, sino aún más, puesto que estamos hastiados y ya oímos a los políticos, “como el que oye llover”. 

En sus discursos multitudinarios y en que se nos ofrecen a los jefes (“no admito la palabra líder puesto que esa palabra significa mucho más de lo que hemos visto hasta hoy en la nueva etapa”)… estos jefes aparecen arropados por unos miles de seguidores y tras del jefe, siempre aparece “un telón de fondo”, donde los rostros más jóvenes y satisfechos, enmarcan la figura del jefe, para dar una sensación que no sé a otros la sensación que les dará… a mí simplemente me da la risa.

Y me da la risa, por cuanto sé que y como en los más “fervorosos tiempos de Franco”; sus actuaciones públicas, eran arropadas por gentes de su partido (partido único, recordémoslo) y muchos “compromisarios a la fuerza”, que eran obligados a ir al lugar que fuere, para lo que les pagaban el viaje y “el bocadillo de fiambre”; nada de bebidas alcohólicas… o sea lo justo y basta… pues más o menos lo mismo ocurre hoy; por tanto en esos “multitudinarios actos”, sólo asisten los del partido y poco más; el pueblo ya digo… estamos hastiados de oír discursos llenos de palabras vacías y sin sentido, cuando no de mentiras atroces, que más que aplausos, merecen abucheos y algunas cosechas de… “huevos y verduras pasadas ya de fecha”.

Por otra parte, se gastan cantidades ingentes en el aparato propagandístico, de material impreso, hablado o visionado por televisión; dinero que nos sacan al contribuyente, por el sistema de asignarse “oficialmente”, las cantidades que mejor les vienen en gana y que de los fondos públicos pasan a las cuentas partidarias. Mientras nosotros (el pueblo) cada vez tenemos más carencias gubernamentales.

Con todo ello (entiendo por lo que veo y oigo) no consiguen otra cosa que ir acumulando cada vez más repulsión, por cuanto antes he dicho y que no necesito reiterar; puesto que por otra parte, el español que piensa votar (que cada vez votan menos) ya tiene decidido a quién votar y el por qué de ello; y a ese no le va a cambiar la intención de voto… “ni  su madre ni  su padre”.

Y no le va a cambiar la intención de voto, por cuanto en España, no se vota ya a favor de… sino en contra de… y ese voto será arrojado a la urna, más como un proyectil que como una simple hojita de papel impreso. 

O sea y más claro… que hoy y por los enormes desastres y devastaciones realizadas por un partido que se denomina aún (cosa inexplicable) como “Partido Socialista Obrero Español” (PSOE) el español que va a votar, va a votar en contra de ese partido y es por lo que el resto se beneficiará de esos votos, que según las encuestas van a dejar al tal partido… “en el esqueleto y en el peor estado de esos 36 años transcurridos”, cosa que por otra parte merece.

Y lo merece, por cuanto de las cuatro letras de sus siglas, sólo puede quedarse hoy con la “P” de partido, “lo de socialista, obrero y español”; analizando sus actuaciones y como ha tratado esos importantísimos asuntos NACIONALES, es por lo que ya digo (y afirmo) que deben cambiar la denominación, en la nueva “refundación” que ya les vaticinan muchos “sesudos analistas”, y que habrán de hacer tras el estrepitoso fracaso que van a recibir en las urnas.

Fracaso que aún debiera ser mucho más acentuado, pero que no lo será, por cuanto… “y como han cultivado tantísimos estómagos agradecidos” y muchos de estos saben por convicción, que “sólo podrán seguir mamando en las ubres de los socialistos”, no tienen otra opción que votar a su mantenedor y hacer cualquier cosa… “por cosa que sea”, para arropar al patrón que no es que los abandone, no (ya les ha ido transfiriendo dinero en cantidades vergonzosas y en un país ya casi en la quiebra económica y social) es que aún, hay una inmensa mayoría de españoles, que más que subvencionados, han sido expoliados, empobrecidos, llevados a la ruina y millones ya… es que no tienen ni para comer y muchos de ellos tienen que ir a los comedores de caridad para poder efectuar una comida caliente.

Por todo ello, no es que necesitemos un partido nuevo, que en mayoría “nos importan (ahora todos) un par de cojoncios”… lo que necesitamos es UNA REGENERACIÓN TOTAL DE LA SUCIA POLÍTICA QUE NOS HA ARRUINADO y que por robarnos, nos ha robado HASTA LA ILUSIÓN Y LA ESPERANZA. 

            Y ahora… “no hay un dictador al que echarle la culpa”… tomen nota; ahora nos han llevado al desastre… “un sin fin de dictadorcillos inútiles por demás”. 

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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