Sociopolítica

Los inoportunos silencios de Don Mariano

Como Mariano Rajoy siga ejerciendo de mudo, los millones de militantes, simpatizantes y votantes, comenzaran a cuestionarse si acertaron otorgándole la mayoría absoluta y a pensar que los buenos son los del PSOE, como se encarga de difundir TVE, cuya parcialidad a favor del partido socialista es pública y sumamente descarada. Son los únicos que siguen sin enterarse que fue el PP quien ganó las pasadas elecciones generales del 20-N. La sociedad española tiene que percibir la proximidad de su presidente, saber lo que nos está ocurriendo y cuales son sus planes de futuro, sin tener que esperar a que la izquierda prácticamente le sitúe contra las cuerdas para que se decida a informar. Todo ese elocuente silencio del que hace gala por consejo de no se sabe bien, aunque se sospecha, ya empieza a tocarle las narices a más de uno. Dar explicaciones, más que una obligación, en estos atribulados momentos, es una necesidad, aunque sea a través de ese canal donde no le hacen ni puñetero caso y se niegan a ser auditados; totalmente insólito.

Al margen de las necesarias reformas que se están llevando a cabo, unido a las declaraciones y entrevistas concedidas por los distintos ministros, es necesaria una política de comunicación por parte del propio presidente, cuya presencia mediática tiene que llegar puntualmente hasta el último pueblo de España. La derecha tiene que aprender a convivir con sus bases. Escuchar y conocer directamente cuales son sus inquietudes y necesidades sin esperar a enterarse por la oposición. Hay que salir de los despachos y fomentar los contactos personales, acercarse a la ciudadanía y no limitarse a esperar a que llegue final de mes para cobrar un inmerecido sueldo. Si el presidente dispusiese de tiempo para hablar con todos sus diputados y les preguntara en que ha consistido su tarea durante ese periodo, se sorprendería con que más de uno no sabría que contarle, o tener que improvisar…

El PP debería confeccionar un completo documento, de lectura fácil y comprensible para todos, conteniendo un argumentario sobre el estado social, político y económico en que se encuentra España con todas sus vicisitudes y quienes son los verdaderos responsables. Cuando los ciudadanos conocen lo que ocurre y porqué ocurre, su predisposición a colaborar con el Gobierno es mucho más intensa. Actualmente el PSOE se está quejando de las continuas referencias que viene haciendo Sarkozy amenazando a los franceses, con lo que les ocurrirá si siguen el ejemplo de España y Grecia por haber votados a los socialistas. Dicha advertencia no es precisamente muy afortunada pero lo lamentablemente triste es que tampoco está muy lejos de la realidad…

Retornando al documento y sin necesidad de recrearse en alarmismos. Lo cierto es que nos encontramos en una economía en recesión y bordeando el rescate que hay que evitar como sea por sus horribles consecuencias. Se ha apostado duro por la reforma laboral, con huelga general incluida, pero sigue sin solucionarse nuestra credibilidad financiera y política presupuestaria.

Los españoles, sin que sirva de justificación, tienen que conocer todas las barbaridades cometidas por el irracional Zapatero y su irresponsable Gobierno, y de que manera, tal maldita herencia ha repercutido en nuestra desastrosa situación, con acciones como: El Plan E, el cheque regalo, los 400 Euros, el nuevo PER, los 60.000 0 70.000 liberados y funcionarios sindicales, el Estatuto de Cataluña, los tres millones y medio de funcionarios, los engaños a Europa, los 25.000 millones de déficit oculto en 2011, etc. etc.

Conviene que nadie olvide que fué el Gobierno del PSOE el encargado de la creación de empresas públicas, entes, fundaciones, laboratorios con sus mil capas de cebolla e innecesarios paera su mayor gloria y honor y el de sus familiares, amigos, protegidos a los que favorecer con canonjías y prebendas.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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