Breve historia del derecho colonial en Hong Kong

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1.- Introducción.

En este artículo, lo que me propongo hacer es exponer de forma sucinta la historia del derecho colonial en Hong Kong, desde la recepción del derecho de la metrópolis en las colonias, hasta la sustitución de este derecho, hecho que en Hong Kong se llevó a cabo en 1997.  En Hong Kong, era de aplicación el common law, por ser colonia británica.

Tras haber analizado toda la bibliografía, considero que el derecho colonial, con independencia de si se trata de colonias españolas, británica, portuguesas, holandesas o francesas, es un tema en el que la doctrina no ha incidido de forma muy específica, por considerarse un tema falto de interés en muchas ocasiones o, por lo menos, un tema olvidado

La principal dificultad al analizar la historia del derecho colonial de Hong Kong ha sido que los autores más recientes (y, por ende más fácilmente consultables) se

Emblema regional de la Región Administrativa Especial de Hong Kong (Hong Kong SAR en inglés).

han centrado mucho en la situación jurídica de la región desde 1997, año de la devolución de su soberanía a China; y es que sin duda es un tema que jurídicamente tiene mucho interés, porque la cuestión no es nada fácil: d

icho de forma rápida, podría parecer que en Hong Kong se aplican las leyes de la República Popular de China, pero no es así. Se pactó que hasta 50 años después de su devolución (es decir, 2047), la Región Administrativa Especial de Hong Kong se regiría por su Ley Básica, y hasta 2047 no se integraría plenamente en la RP de China. No obstante, mi trabajo no se centra en la actualidad del derecho de Hong Kong, sino en su derecho colonial, por lo que mi estudio es temporalmente muy anterior a los hechos que acabo de exponer.

2.- Historia del derecho colonial en Hong Kong

 

2.1- Breve historia de Hong Kong

 

Hong Kong se convirtió en colonia británica en 1843, tras la primera guerra del Opio. Europa comerciaba con China desde el siglo XVI, pero el aumento de la demanda europea de té y seda favoreció cada vez más a los chinos, que exigían el pago en plata. En 1773 Gran Bretaña descargó 70.000 kg de opio bengalí; el aumento vertiginoso de la afición china por el opio extranjero conllevó, además de una masiva adicción a esta droga, una escasez de taels de plata, que llevó al emperador a prohibir el comercio de opio. Sin embargo, los europeos, con la ayuda de funcionarios chinos corruptos, mantuvieron el tráfico hasta 1839, cuando el emperador ordenó su desaparición.

Gran Bretaña envió una fuerza expedicionaria naval a China para tomar represalias, asegurarse unas condiciones comerciales idóneas y utilizar diversas islas como base británica. La expedición bloqueó Cantón (actual Guangzhou), ocupó varias ciudades e, incluso, amenazó a Pekín (Beijing). En 1841 fracasaron las negociaciones entre ambas partes y los conflictos se sucedieron; Gran Bretaña contaba con el apoyo de franceses, rusos y estadounidenses. Una fuerza franco-británica invadió China en 1859, obligando a los chinos a firmar la convención de Pekín, por la que cedían a los británicos la península de Kowloon y la cercana isla Stonecutters. En 1898 Gran Bretaña obtuvo el arrendamiento, por 99 años, de los Nuevos Territorios, que consideraban esenciales para la protección de sus intereses en la isla de Hong Kong.

Antes de la II Guerra Mundial, Hong Kong había adoptado como principal actividad económica la fabricación, en detrimento del comercio. Este cambio se había visto favorecido por la guerra civil china en la década de 1920 y por la invasión japonesa en la década siguiente, cuando los capitalistas chinos huyeron a los confines más seguros de la colonia. Cuando Estados Unidos embargó los bienes chinos durante la guerra de Corea, Hong Kong se vio forzada a aumentar su capacidad de fabricación y a desarrollar el sector de servicios tales como la banca y los seguros. El establecimiento de la República Popular China en 1949, y la revolución cultural de los años sesenta amenazaron la existencia de la colonia británica, pero China dependía de Hong Kong como la colonia del país comunista.

Mediante la Declaración Conjunta alcanzada en diciembre de 1984, los británicos establecieron que en 1997 -fecha marcada para la finalización del arrendamiento de los Nuevos Territorios- Hong Kong volvería a estar bajo la soberanía china. Este acuerdo permite, en teoría, que Hong Kong mantenga su sistema social, económico y legal anterior a 1997 durante un mínimo de cincuenta años

 

2.2.- La recepción del derecho inglés en Hong Kong.

Antes de adentrarme en este epígrafe, considero importante remarcar que, a pesar de que es muy frecuente hablar de la recepción  del derecho inglés en Hong Kong o en otras de sus colonias, la realidad es que, de forma más estricta, deberíamos hablar de imposición de su derecho, más que de recepción, palabra que tiene un matiz de voluntariedad, que en Hong Kong no se dio, pero que, en cambio, se dio con la asunción del derecho continental en Turquía y en Etiopía, por ejemplo. De todas formas, en este epígrafe voy a hablar de recepción, por ser el término más comúnmente empleado por la doctrina.

Como expone Peter WESLEY SMITH, estudioso del derecho colonial de Hong Kong, el derecho inglés fue formalmente introducido en Hong Kong en 1844 por la Asamblea Legislativa establecida en dicha región en 1843.  No obstante, la provisión legal definitiva de la recepción del derecho inglés se produjo en 1846, enmendándose parcialmente en 1873 en al sección quinta de la Ordenanza del Tribunal Supremo de Hong Kong. Esta disposición se mantuvo por un siglo, hasta que en 1966 se remplazó por la “Application of English Law Ordinance”, que establecía que:

“Such of the Laws of England as existed when the Colony obtained a local legislature, that is to say, on the 5th day of April 1843, shall be in force in the colony, except so far as the said laws are inapplicable to the local circumstances of the Colony and its inhabitants, and except so far as they have been modified by laws passed by the said legislature”.

Es decir, lo que se está estableciendo de forma clara es que las leyes de Inglaterra que existían cuando Hong Kong pasó a ser colonia inglesa, serán aplicables en la región, exceptuando los casos en que deban ser inaplicables por razón de las circunstancias peculiares de la colonia o de sus habitantes, y con a excepción de las leyes modificadas por la anterior legislatura.

Considero que es muy importante la referencia que se establece a las peculiaridades de la colonia, puesto que no tendría sentido querer aplicar todas las leyes de Inglaterra de forma estricta sin dejar un pequeño margen de inaplicación en aquellos casos en los que las circunstancias de la colonia así lo hagan recomendable.

Los cambios realizados en la equidad y en el common law antes de 1843 se consideran directamente recibidos en Hong Kong, pero no los cambios producidos después de 1843, salvo que la legislación indicara expresamente que también debería ser de aplicación en Hong Kong. De esta forma, las leyes inglesas posteriores a 1843 no se aplicaron directamente en Hong Kong, sino que se dejó margen a la interpretación de los tribunales para que desarrollaran un derecho matizado y un poco distinto del derecho inglés de aplicación en Inglaterra (recordemos, como hemos visto en el punto anterior, la primacía de la jurisprudencia en el common law).

Así, esta fórmula dio capacidad a los tribunales hongkoneses para enmendar e incluso revocar el derecho recibido, sosteniendo que el verbo “modificar” cubre ambas posibilidades (véase la sentencia R v Wong King Chau (1964) DCLR 106.)  El efecto de esta fórmula, por lo tanto, era prever un marco propio para las leyes de Hong Kong, incorporando una gran cantidad de derecho inglés, pero dejando en manos de los tribunales hongkoneses la posibilidad de declinar la aplicación de algunas leyes por ser incompatible con las condiciones propias de la región.

La decisión de excluir la legislación imperial del cuerpo de leyes de la Región Administrativa Especial de Hong Kong que se produjo en 1997, vino motivada sin ninguna duda por el hecho de que a la RP de China no le gustan estas leyes por sus reminiscencias al imperialismo y a la soberanía inglesa. Otras antiguas colonias en cambio, han optado con frecuencia por seguir aplicando la antigua legislación imperial, sin considerar que su aplicación supone un menoscabo hacia su nueva soberanía.

Para facilitar este hecho, el Parlamento británico creó una ley en 1985 habilitando a la Reina para autorizar al poder legislativo de Hong Kong, a través de una Orden, a derogar o enmendar cualquier ley imperial aplicable en Hong Kong, así como para crear sus propias leyes de aplicación extraterritorial. Tres Ordenes fueron creadas en base a esta ley. La primera es la Orden de 1986, que autorizaba al poder legislativo de Hong Kong a:

1.-Repeal or amend any imperial enactment “so far as it is part of the law of Hong Kong’s and

            2.- to make laws having extra-territorial operation if they related to civil aviation, merchant shipping or admiralty jurisdiction.

Las otras dos órdenes creadas bajo la ley británica de 1985 no las voy a  explicar por no aportar novedades destacables. Lo importante es que debemos recordar el hecho de que en 1985 ya se había producido la Declaración sinobritánica, por lo que la devolución de Hong Kong a China ya estaba pactada, razón por la cual el Parlamento británico accedió a crear esta ley; si no, parece imposible que hubiera accedido.

¿Por lo tanto podemos afirmar que el derecho chino dejó de aplicarse en Hong Kong de forma tajante en 1844? No. A pesar de la aplicación del derecho inglés, aplicación que hemos analizado en las páginas anteriores, muchas leyes de Hong Kong, sobre todo de la primera mitad del siglo XX, contenían referencias al derecho chino, creando un complejísimo y riquísimo sistema legal.

Efectivamente, a modo de ejemplo, en la Ordenenza de Reforma de los Matrimonios de 1843, se establece que un tipo distinto de matrimonio, consuetudinario, será también aceptado, de acuerdo con el derecho chino y la costumbre, si se celebraba “in accordance with the traditional Chinese customs accepted at he ime of the marriage as appropiriate for the celebration of the marriage…”.

2.4.- Situación legal actual en Hong Kong.

Como expuse en la introducción, la devolución de la soberanía de Hong Kong a China en 1997 (formalizada años atrás en la declaración Sinobritánica) no supuso la derogación de todo el sistema legal vigente y la inmediata aplicación del derecho chino, sino que, en base a la filosofía “Un país, dos sistemas” impulsadas en los años ochenta por el Presidente Deng Xiaoping, se permitió que Hong Kong (y Macao, aunque esta región no es objeto del trabajo) conserven durante 50 años su sistema capitalista, con sus leyes anteriores. Por lo tanto, Hong Kong conservará su sistema legal hasta 2047 (y Macao hasta 2049).

Pero afirmar que “Hong Kong conservará su sistema legal anterior hasta 2047” es una afirmación parcialmente incorrecta. El sistema legal de Hong Kong no es idéntico al que existía durante la soberanía británica. Es cierto que el common law sigue siendo de aplicación, pero hay algunas diferencias bastante notorias que debemos analizar. Antes he afirmado que el objeto del trabajo no es analizar el sistema actual, pero considero que terminar la evolución histórica que he iniciado en el apartado anterior sin hacer referencia al sistema aplicable desde 1997, es dejar este trabajo incompleto.

La base para hablar de la situación legal actual es la Basic Law. Es mucho más que una ley; sería el equivalente a nuestra Constitución. Fue creada en 1990, pero no entró en vigor hasta 1997, como es obvio. Su vigencia está limitada en principio a 50 años, aunque nadie puede afirmar con exactitud que la República Popular de China no alargará la vigencia del modelo “Un país, dos sistemas”. En ella se establece el funcionamiento de la Región Administrativa Especial de Hong Kong: su sistema judicial, la elección de sus representantes, los derechos de sus ciudadanos…

 

3.- Conclusión.

Es un gran reto para los juristas de Hong Kong conjugar los dos sistemas legales y la multiplicidad de leyes aplicables en Hong Kong. Hay problemas de división de poderes, de interpretación… que deben resolverse.

Aunque la transición al nuevo sistema legal haya sido más llevadera de lo que podía pensarse en un principio, falta por ver cuál será el papel del common law en este nuevo entorno tan distinto al anterior. El common law puede devenir  algo ajeno,  una reminiscencia mal venida del colonialismo, una restricción al nuevo orden de soberanía. El cambio gradual de las leyes a la lengua china también tendrá sus efectos; el common law en cantonés está siendo y será un fenómeno interesante, desplazando al inglés de un sistema que siempre ha sido genuinamente en lengua inglesa. La convivencia del common law con un entorno socialista y civilista, intentando ser autónomo, también va a ser un objeto de estudio interesante para los analistas de derecho comparado.

¿Qué nos depara el futuro? Resulta imposible adivinarlo. No podemos saber si en 2047 la RP de China derogará todo el derecho anterior vigente en Hong Kong y lo sustituirá íntegramente por el derecho chino, si prorrogará el estatus especial de Hong Kong (prorrogando por lo tanto el mantenimiento de sus sistema legal diferenciado del sistema legal chino), o bien si se optará por una solución intermedia que consista en conjugar el derecho chino con el sistema propio de common law de Hong Kong. En cualquier caso, lo único que sabemos es el pasado del derecho en Hong Kong y su actualidad, y esto es lo que brevemente hemos visto en este trabajo.

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