Sociopolítica

Enfoques cooperativos; Hoy: Cantares de la pedagogía cooperaria

La colmena

Herbert  Spencer dijo (parafraseado por la Dra. Dora Barrancos) “hay que aprender con las cosas”, nosotros decimos “hay que aprender en las relaciones cooperarias”… porque el proceso enseñanza-aprendizaje es ante todo un acto de relaciones.

En esta ocasión este articulo tiene su motivación, estupenda motivación, diría mejor, en el curso que estoy estudiando y que se denomina “Pensamiento político latinoamericano y educación” (para docentes) desde el Instituto Nacional de Formación Docente del Ministerio de Educación de la Nación Argentina.

Recorremos en el curso como lo graficaron “viajes” por los saberes magníficos que nos ofrecen los destacados docentes con una alta calidad, sencillez y compañerismo, acompañados por eficientes técnicos que dan buena llegada.

Hasta la segunda clase nos adentramos en las experiencias pedagógicas de Simón Rodríguez en el tema “Las luchas por la emancipación y la formación del sujeto latinoamericano: Simón Rodríguez (1769-1854)” y “El anarquismo y sus experiencias educativas”, cuyos contenidos y exposiciones evidencian, a mi juicio, ricos y valorables elementos sustanciosos para la actual educación.

Sigamos con el positivista Spencer, quién afirmó “El gran objetivo de la educación no es el conocimiento sino la acción”. Nos  preguntamos entonces ¿qué tipo de acción y hacia qué rumbo dirigido?

Nosotros planteamos una pedagogía de amor, una doctrina de armonía, como nos invita a definir a la Cooperación el gran maestro Enrique Agilda.

Las preguntas antes planteadas están en función a la observación de la realidad del tipo de sociedades en las que vivimos, sociedades signadas por el capitalismo y sus subvalores evidenciados en la competencia, el egoísmo y la ganancia como elementos motivadores. La cooperación en cambio se basa en la relación que representa: una reacción benéfica para instaurar relaciones equitativas.

Hablamos, en consecuencia, de una Pedagogía de la armonía que apunta a  remediar socialmente lo desarmónico, porque como ciencia de la enseñanza devela, necesariamente, en primer lugar que la sociedad está signada por relaciones desiguales que se reproducen incesantemente y que ello ocurre fundamentalmente por vía de la educación.
De tal manera, la Cooperación en su faz educacional, como ciencia de la enseñanza promueve conocimientos que afirmen actitudes y prácticas en las relaciones correctivas en primera instancia para avanzar inmediatamente en la construcción de relaciones entre humanos y no entre cosas.

Los cantares de la pedagogía cooperaria pudieran parecer utópicas, sin embargo, si tuviéramos presente al enorme desafío que enfrentamos, cual es, nada más y nada menos, que el peligro de extinción de la especie humana por efecto y causa de una relación irracional con la naturaleza y entre nosotros, concluiremos que en esa pedagogía se halla nuestra respuesta racional.

Cuando en el año de 1844 en la lejana Inglaterra los obreros textiles, llamados ganapanes que ulteriormente serían llamados justicieramente como los Pioneros de Rochdale se organizaron bajo la forma cooperativa demostraron que los hombres son capaces de defenderse y gestar una empresa sostenida por valores y principios solidarios, génesis de su filosofía  educativa.

Esa empresa cooperativa, creada modestamente, tuvo, sin embargo, una visión muy ambiciosa pero necesaria: modificar la sociedad. ¡En ese momento histórico, allí mismo, por analogía, nació una nueva educación, la educación cooperaria!

 ¡En la fraternidad, un abrazo cooperativo!     

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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