Sociopolítica

Venezuela: así estamos ahora

Historia real y breve de la realidad de cómo se manejan las leyes en Venezuela

Hoy estuve hablando con algunos amigos abogados. Tengo muchos amigos abogados y me gusta mucho sentarme con ellos y escucharlos hablar sobre leyes, procedimientos y cosas así. Lo he tomado como clases de cultura general.

Hoy estábamos hablando sobre los hilos minúsculos que manejan la fibra de leyes aquí en Venezuela, y cómo, sin ningún recato, los años de estudio que tuvieron en la universidad no son nada parecido a la realidad. Claro está que cuando cualquiera se gradúa y salimos a la calle, es lo mismo, pero…. yo pensé (muy inocente) que por ser leyes, lo único que un abogado tiene que hacer es aprendérselas y cumplirlas y/o hacerlas cumplir y ya… Pero mi inocencia fue iluminada al enterarme de que en la realidad, los juzgados o la mayoría de los juzgados, no se rigen por las leyes: tienen que trabajar con el sistema, sin importar si está bien o mal. El sistema lo maneja quien tiene el poder, y el que tiene el poder es quien maneja los hilos de los entes públicos (en cierto momento al parecer, me creí en otro país, donde las leyes se cumplían).

Empezamos a hablar sobre cómo actuar para poder trabar y depurar el sistema, y me dijeron que desde su punto de vista, por los momentos, no puede ser depurado, y que hay personas que no quieren que sea depurado porque dependen tanto de eso que lucharán por seguir con ese sistema (en ese momento me recordé a Morpheo de la película MATRIX, explicándole a NEO cómo funcionaba MATRIX).

Mientras seguían hablando, ellos veían mi cara de incredulidad al explicarme qué tan imposible era depurar un sistema que ya estaba corrompido, ya que ellas están trabajando ahí como pasantes y no tienen el poder para hacer un cambio, y los que han tratado los han despedido o botado inmediatamente y colocado a otros que sean afectos al gobierno… Entonces, les puse un ejemplo, les dije:

“Ok supongamos que tú eres juez, y tienes el poder de socavar ese sistema y depurarlo de tal manera que se haga en verdad Justicia y se cumplan las leyes, ¿lo harías?”

Antes de que ellas me contestaran, empezamos a hablar de los requisitos para ser juez. Al parecer aquí no importa si tienes los requerimientos o no, ya que en este momento hay recién graduados de leyes que ya están funcionando como jueces y dos de las que estaban ahí dijeron que si les ofrecieran ya la oportunidad de ser jueces lo aceptarían.

Una de mis amigas ahí les dijo, a las que aceptarían el trabajo así de fácil:

“¿Cómo es posible que acepten tan fácil un cargo tan fuerte y de tanta responsabilidad, si ustedes no llenan los requisitos que son necesarios para ejercer un cargo como ser juez?”

La respuesta de una de ellas a mí me dejó helado:

“Tú te estas ahogando en un vaso de agua, mientras que nosotros nos bebemos el agua y vendemos el vaso”

En ese momento me asusté, y les dije:

“Yava, en serio me acabas de asustar con eso que dijiste, porque entonces si es así, el día que, dios no quiera, yo esté ante ti como ciudadano acusado de un delito del que no soy culpable, a ti no te importará nada el mandarme a la cárcel mientras tú mantengas tu posición y los de arriba, que están en el gobierno, estén felices”

Esa persona solo sonrió y me esquivó la pregunta diciendo:

“Pues pediría que te mandaran con otro juez, ya que somos conocidos”

(Otro golpe al hígado, dejándome incrédulo una vez más).

Esa misma chica me dijo que podría enfrentarse al sistema usando al mismo sistema en contra de ellos, pero que si se diera el caso, no aseguraría hacerlo, ya que no le gustaría perder su puesto, así que me dio un 50% de probabilidad de que podría ayudar a depurar el sistema o ayudar a alguien que este acusado injustamente, ya que habría que ver el vaso medio lleno y no medio vacío… una especie de positivismo que debería calmarme, siempre y cuando no lastimara su estilo de vida.

Yo le recordé que ella, según sus propias palabras, ella se bebería el agua y luego vendería el vaso… No respondió.

Otro de los que estaban ahí, trató de explicarme el porqué aceptaría el cargo, diciendo que sus años en la universidad y con 5 años más en trabajo en tribunales sería suficiente, quitando lo de los 34 años de edad para poder ser jueces y así poder disfrutar del cargo sin problemas. Yo le rebatí diciendo:

“No sé cómo es aquí, pero yo tengo entendido que la razón principal para que pasen tantos años para poder ser juez es para poder tener madurez laboral y legal y poder afrontar con sabiduría. Una sabiduría que no es igual entre una persona con 56 años con la de una persona de 27, 28 o 29 años” 

Su respuesta fue muy de abogado, diciendo que si él fallaba en un alguna sentencia, habría otros jueces que podrían revisar el juicio y después de estudiarlo, podrían cambiar la sentencia, para así poder dar con la justicia requerida. Yo le contesté:

“Ok, y mientras, ¿qué hará esa persona que mandaste a prisión por haberte equivocado por no estar a la altura de la situación y que tendrá que esperar años hasta que lleguen a una sentencia?” 

El chico no me contestó nada.

En algún momento, después de escucharlos detenidamente y sacar mis conclusiones, les pregunté el porqué habían escogido estudiar esa carrera, qué los había motivado. Una de las chicas me contestó:

“Por la Justicia”.

En ese momento me morí de la risa. Esa persona me miro feo y le dije:

“Caramba, entonces estás meando fuera del perol”. (Expresión coloquial de nosotros los venezolanos para mostrar qué tan equivocado está alguien).

Se molestó con mi aseveración.

A la final me di cuenta de algo: la mayoría de las personas que trabajan en ese mundo tan sucio que se vive en los tribunales y entidades que supuestamente hacen cumplir las leyes, se olvidan de que están tratando con vidas humanas. Se olvidan de que seres humanos dependen de su conocimiento para poder recibir verdadera Justicia. Para ellos, al parecer, nosotros simplemente somos una estadística mas, mientras no se les afecte al bolsillo, bonos y puedan obtener su 15 y último…

Así estamos ahora…

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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