El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
El LibrepensadorEl Librepensador
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
El Librepensador > Blog > Política > Los políticos incompetentes precisan pueblos necios
Política

Los políticos incompetentes precisan pueblos necios

Última actualización: 24/11/2014 10:09
ManuelOlmedaCarrasco
ManuelOlmedaCarrasco
ManuelOlmedaCarrasco
PorManuelOlmedaCarrasco
Cuenca. Profesor jubilado con gran interés por el análisis socio-político. Soy escéptico y me alimento de un eclecticismo vital.
Compartir
Compartir
rebaño ovejas
Foto: jomudo

Desde siempre, el hombre tuvo que enfrentarse a un dilema trascendental en opinión de Macrobio: ¿Qué fue antes el huevo o la gallina? Unos priorizan el huevo y otros la gallina a falta de solidez argumental definitiva. Este conflicto filosófico, simplificado entre dos seres adyacentes muy comunes, encierra una incógnita capital. Sin duda, se asemeja al interrogante que generó tanta angustia existencialista. El orbe entero se perturba cuando inquiere de dónde venimos y cuál es nuestra meta. Cualquier respuesta llega vacía de sosiego, de luz clarificadora. El Gran Teatro de la vida viene ocupado, satisfecho, por numerosas e infames sombras chinescas. Configura la caverna de Platón.

Los españoles, hoy, nos debatimos además en una grave -al tiempo que típica- disyuntiva: ¿Tenemos los políticos que nos merecemos o estamos hechos a su imagen y semejanza? La percepción general concuerda con la primera sugerencia. Sin embargo, mi tesis defiende la segunda. Desde que las ciencias descubren paralelismos entre ingeniería y manipulación, cualquier sociedad moderna (singularmente la nuestra) sufre toda una variada gama de excesos en manoseo genético y social. Se pretende así reducir hambrunas amén de desdibujar los grupos humanos para someterlos a un poder abusivo e ilegítimo. Supone una nueva encarnadura de la contradicción entre bien y mal; ese maniqueísmo excluyente para dogmáticos obstinados.

Alboreando los años noventa del pasado siglo, los socialistas iban perdiendo con celeridad la confianza del pueblo español. Triquiñuelas, falacias y enormes divergencias entre lo dicho y lo hecho mermaban los escaños logrados en sucesivos procesos electorales. El gabinete, urgido por el temor, prevaleció a sociólogos sobre expertos en áreas técnicas.

Se impuso la ingeniería social a la civil, cuyo objetivo fuese conseguir un individuo maleable (indolente, absorto, consentidor) en lugar de una gestión fecunda. Surgió así la LOGSE, un sistema de enseñanza de apariencia atractiva y principios triviales, fatuos.

Promulga la enseñanza gratuita de cero a dieciséis años. Ayuna de una ley para su financiación, todavía arrastra -más allá de libros, seguros, etc.- la no gratuidad de cero a tres años. Apurado un cuarto de siglo, nadie puede negar sus deplorables resultados tanto en el aspecto cultural cuanto trasluce de extravío social.

Dejando para la Historia varios gobiernos adscritos a dos siglas, todos ellos con luces y sombras, nos topamos con Zapatero. Creía que este político superaba cualquier marca ruinosa, hasta que apareció Rajoy. Si el primero dejó un país hundido, este nos arrastra por el lodazal. ¡Vaya par!

Pasamos del ilusionismo a la inactividad; de un indigente soñador a un ilustrado inepto. El PP, ahora mismo, es incapaz de resucitar una economía que provoca desesperación, que aporta hambre física. Ha olvidado preceptos, aun promesas, que le proporcionaron una mayoría absoluta desaprovechada, a lo que se ve. Corrupción, falacias y sordera inundan el quehacer de un partido cuyo (des)crédito no parece preocuparle. Se concluye el penoso fiasco. Las urnas le pasarán factura porque cometeremos un desliz peligroso si nos dejamos engañar de nuevo.

Un PSOE inane -vacío de ideas, de proyectos– más que de oposición actúa cual fuerza concurrente cuya resultante es negativa. Mientras España desaparece por el sumidero económico, ético e institucional, este atiza la succión. Cuando el ciudadano exige silencioso, tácito, un pacto pleno, una política de Estado, uno y otro abren el frente partidario como único interés. Pedro Sánchez sigue los tics de la vieja escuela anclada en siglos superados. Su mayor y mejor contribución a la gobernabilidad de esta nación desvencijada es proponer una reforma constitucional para embutir con calzador la España federal dentro de otra autonómica, como una matrioska o muñeca rusa. Al parecer acaba aquí su aportación. Corramos un tupido y discreto velo sobre diversas cuestiones financieras, educativas; en fin, de regeneración democrática huérfana de consenso y de impulso colaborador. Eso que llaman arrimar el hombro.

Podemos -sin programa definido, al ataque dialéctico, mostrando a su pesar un fondo totalitario- gana terreno. Un terreno abonado por la crisis y la idiocia de dos o tres partidos que otrora transformaron, para bien, el país. Cierto que la corrupción les ahoga, que el trinque ilumina su caminar discontinuo. No obstante, Podemos luce insolente, desdeñoso, altanero, sin (de)mostrar nada. Con su particular visión de las cosas y estafando conciencias -algo habitual entre populismos y demagogias- fluctúa desde la paja ajena, reprendida al momento, y la viga propia que merece encubrimiento, cuando no bula. Menos mal que algunos medios empiezan a ventear flaquezas incompatibles con tan probos personajes. ¿Acaso no hay siglas que merezcan la atención de mis conciudadanos? ¿Es antidemocrática la abstención? Tenemos a nuestro alcance varias alternativas menos inciertas, desde mi punto de vista. No es preciso salir de villamala  para caer en villapeor. Estos tiempos obligan a poseer una mente abierta, sin condicionantes doctrinales ni apariencias.

Sí, los políticos generaron una sociedad irreflexiva, cómoda, borreguil. El problema, como en la guerra bacteriológica, es que este virus social no discrimina el individuo devoto del refractario. Debieron prever tan ingénito y espeluznante pormenor.

Cuando una sociedad se convierte en grey descabezada, cualquier oportunista taumaturgo puede conducirla a su antojo. La incapacidad para seguir a un pastor concreto constituye su gloria, pero también su infierno.

Adiós bipartidismo.

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
ManuelOlmedaCarrasco
PorManuelOlmedaCarrasco
Cuenca. Profesor jubilado con gran interés por el análisis socio-político. Soy escéptico y me alimento de un eclecticismo vital.
Artículo anterior Mujeres indefensas
Artículo siguiente La ‘Cultura’ de Wert

Lo más leído

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Por
Jordi Sierra Marquez

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna
Alpinismo. Al filo de la escalada

César Pérez de Tudela: la pasión por el alpinismo

Por
redaccion
Psicoterapia online una ventana abierta al bienestar emocional

Psicoterapia online: una ventana abierta al bienestar emocional

Por
Jordi Sierra Marquez

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac

Los usuarios de car2go en Madrid han reducido más de 1.600 toneladas de emisiones de CO2 en 2017

Por
redaccion
Cuál es el mejor seguro médico para 2020

¿Cuál es el mejor seguro médico para 2025?

Por
Jordi Sierra Marquez
Ya tienes listo tu bikini para el verano

Ya tienes listo tu bikini para el verano

Por
Jordi Sierra Marquez
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari
Anterior Siguiente

Quizás también te interese

Rajoy 'el plasma'
Política

Rajoy multiplica por tres la ‘herencia recibida’ de Zapatero

28/04/2013
Política

Duelo a garrotazos

17/11/2011

Un rebaño sin pastor

07/01/2009
duelo a garrotazos
Política

¿Para qué nos ha servido esta crisis a los españoles?

05/02/2015
El Librepensador

Medio digital independiente de información y opinión, con 17 años de trayectoria. Periodismo transversal, plural y transparente. Editado por Adstriva LLC.

Secciones

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

El Medio

  • Quiénes somos
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
  • Contactar

Ayuda y legal

  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies

© 2026 El Librepensador · Editado por Adstriva LLC. Todos los derechos reservados.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?