Me marcho de vacaciones, así, simple, directo, sin rodeos, en cuatro palabras te resumo el artículo, porque el período previo a las vaciones no admite pérdidas de tiempo ni de esfuerzo, porque la mente está como en otra cosa, como en otro lugar, como en otra dimensión.
Un descanso que me merezco yo, al menos eso me gusta creer, y que te mereces tú, de mí, aunque mi ego confía en que me echarás de menos, al menos por compromiso, por quedar bien conmigo, por hacerme sentir bien.
Me marcho a la India, a disfrutar de su sociedad, a disfrutar de su cultura, a refrescar mi mente y a retomar viejas relaciones, para volver renovado y con más ganas de seguir siendo un pensador libre, como tú, como todos nosotros.
A ti, lector, amigo, compañero, te deseo unas muy Felices Fiestas y un Próspero Año Nuevo.
Nos leemos a partir del 5 de enero.