Conferencia sobre César Borgia. Medina del Campo. 25 de octubre de 2008.

2
113
Felipe López y Guillermo Arróniz durante la conferencia.
Nuria Rita Sebastián y Eduardo Fernández en la puerta del Palacio Real Testamentario
Felipe López y Guillermo Arróniz durante la conferencia.
Equipo Técnico del Palacio Real Testamentario y Guillermo Arróniz.

Conferencia sobre César Borgia. Palacio real Testamentario. Medina del Campo. 25 de octubre de 2008.

Exactamente quinientos dos años después de la fuga de César Borgia del Castillo de la Mota he tenido la suerte de dar una conferencia en el Palacio Real Testamentario. Fue el pasado día 25 de octubre.

Ante un público implicado, en la sala del testamento de Isabel la Católica (decorada o recreada siguiendo el cuadro de Rosales), di lectura de las novedosas teorías que he desarrollado tras varios años de investigación sobre el famoso miembro de la criticada familia Borgia.

Creo poder afirmar que puse fin a más de quinientos años de tesis oficial. A lo largo de la tarde se demostró que parte de la biografía tal y como nos la han contado desde los embajadores contemporáneos en Italia y Jerónimo Zurita, cronista de la Corte de Aragón, un poco después, hasta nuestros días, no es cierta.

Tras casi seis años de lecturas y viajes he encontrado pruebas que aseguran que la historia no es tal y como ha venido afirmándose. Al menos una parte de la misma. Esto fue lo que compartí el pasado sábado en la histórica localidad de Medina del Campo, predilecta de la Reina Católica.

Con la presencia del fotógrafo Eduardo Fernández Merino, algunas de cuyas fotografías se expusieron durante la conferencia; la directora de la revista Iguazú, Nuria Rita Sebastián, y miembros del Palacio Real Testamentario, a quien agradezco su solicitud y colaboración constante: Eva María Quevedo Nieto (directora del Palacio Real Testamentario y del Centro de Recepción de Visitantes del Castillo de La
Mota), David Garcia, Loreto Sacristán y Felipe López (técnicos de
gestión), Juan Carlos Rebollo, Rubén Zarzuelo (personal de apoyo) se leyeron públicamente por vez primera estas nuevas teorías que fueron bien acogidas por cuanto ponían fin a algunas de las dudas que el equipo del Palacio había desarrollado a lo largo de las visitas que guían en el antiguo castillo donde estuvo preso César Borgia.

Según parece el famoso condottiero nos sigue reservando sorpresas a todos cuantos nos acercamos a su apasionante vida. De hecho, cuanto más cerca parecemos estar, más nieblas asimos, más contradicciones y afirmaciones que no se mantienen en pie.

Espero poder seguir con las investigaciones. Quizá un día pueda decir que he “tocado” su carne o, al menos, he “visto” su auténtico rostro. Por lo pronto siento que he quitado “una pequeña capa de barniz, tan denso, que era imposible ver aquella parte del lienzo general”. Se trata quizá apenas de un centímetro cuadrado de todo el cuadro inmenso de su biografía, metafóricamente hablando. Y es difícil situar la pintura recién descubierta en la totalidad de la obra. Pero al menos sé que su color real no era ese amarillo brillante y, al mismo tiempo, terriblemente oscuro que ha ido tapándolo con el paso de los años y las leyendas negras. Y, gracias al Palacio Real Testamentario y a su equipo, así como al trabajo de Eduardo Fernández, no sólo lo sé yo. Ahora la historia puede ser contada de otra forma. Al menos una parte de la historia…

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here