Jornada sin reflexión

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Mañana (por ayer), si Dios no lo remedia (y no creo que a tan alto señor le preocupe el asunto), La cabaña del tío Tom dejará de ser un folletín lacrimógeno, se convertirá en novela rosa y tendrá final feliz. Lo de final es probable: el de Occidente, incluso aunque pierda Obama. Lo de feliz, ya veremos. Rara vez acierta el pueblo cuando vota. ¿Ejemplos que avalen la tesis? Con los de Bush y Zapatero, basta. ¿Y cómo no van a equivocarse los de abajo si la alternativa que se les ofrece es la de Rajoy, Al Gore o Kerry? Marra, por fuerza, a no ser que opte por la abstención o el voto en blanco, quien se ve constreñido a elegir entre Guatemala y Guatepeor. No existen otros topónimos en el mapa de la política. A pensamiento único, plato único: lentejas. Ya saben: las dejas o las tomas hasta que se te salgan por las orejas. Los políticos, en el mundo de hoy, son como los banqueros: no inspiran confianza. ¡Pandilla de incompetentes! Políticas de fuste, en cambio, con a de mujer, sí que las hay. Yo conozco tres. Una de ellas es Sarah Palin. Ya sé que le llueven palos por todas partes. ¡Pues más a mi favor, porque quienes se los dan son gentes a las que yo se los daría! Los progres, para entendernos. Fauna de gallinero, de conejera o de pesebre. Sé de lo que hablo, porque lo fui en la adolescencia. Peste aviar, mixomatosis, pezuña azul: el síndrome puede ser de acné, como en mi caso, o crónico, como en el de quienes ahora están haciendo vudú de Kenia para que gane Obama. En Europa hay muchos. En España, ni les cuento (abundan, incluso, entre los maricomplejines de Rajoy). En Estados Unidos, por lo que dicen, también. Bastaría con eso, con pasar lista a los que apuestan por el supuesto caballo ganador, para que yo me inclinase por McCain, que tampoco es como para dar palmas. ¿Perderá éste? No. Perderá Bush, pero lo malo es que si no pierde Obama, perderemos todos. ¡Un socialista al frente del país de la libertad! ¿Derribará la estatua que aún saluda a quien llega a Nueva York? ¡Un ilusionista en el Capitolio! Acudo al diccionario. Ilusionismo: arte de conseguir efectos de ilusión en los espectadores mediante trucos. Ilusión: concepto o imagen formados en la mente que no corresponden a la realidad. Iluso: quien se forma esperanzas sin fundamento. Obama es un mago vestido de happy birthday en cuya chistera no hay halcones ni palomas. Sólo humo. De su boca no ha salido una idea. Su único activo es la negritud. Si no fuese negro, casi nadie le votaría. Los progres, los pobres, los hispanos, los afroamericanos, los adolescentes y Zapatero son racistas: creen que el color de la piel cuenta. La masa encefálica, no. Rojo y negro: premio seguro en Las Vegas. Lo paradójico es que, si pierde Obama, su derrota también habrá obedecido al peso de la melanina. Racistas los unos, racistas los otros. Si yo tuviera calabaza en ese Halloween, votaría a la Palin, aunque fuese negra, pero no por serlo. Quizá dentro de cuatro años exista la posibilidad de que los de allí lo hagan. ¿Soy un iluso?

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