Una introducción al documental en América Latina por Paulo Paranaguá

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13731_171890594028_839399028_2780856_7280212_n“Personalmente no me gusta presentar extractos de películas eso está muy de moda en ciertos ámbitos académicos… A mí me parece que hay que respetar la integridad de las obras y además es una cuestión pedagógica elemental. Yo le voy a proponer un recorrido que tiene una intención, trataré de mostrar ciertas evoluciones voy a tratar de abordar ciertas problemáticas. La evolución del documental, sobre todo, recientemente… las películas están ahí y ustedes tendrán su propia apreciación. El cine es un arte popular y democrático del siglo XX, a estas alturas sabemos que dos personas no ven una película de la misma manera, aunque algunos análisis neopositivistas digan el análisis de esta película es tal cual. Yo no mantengo ese punto de vista… las percepciones de las películas dependen mucho de cada uno y lo que a uno le toca, un poco de esa sensibilidad de racionalizar, cada uno se hará su propia idea de las películas que vamos a presentar. Yo elegí películas brasileñas y cubanas, primero porque conozco bien esas cinematografías, segundo, desde el punto de vista documental hay evoluciones perceptibles, posibles a través de ciertas películas, como ciertas cuestiones han cambiado radicalmente en la forma de ser tratada por los cineastas desde los años cincuenta y sesenta hasta hoy. Yo en general no voy a presentar ninguna película venezolana, me parece que es el colmo de la soberbia explicarles a ustedes como son las películas venezolanas y el cine venezolano. Yo espero que cuando ustedes vean las películas cubanas o argentinas pensando en las venezolanas aportarán su punto de vista sobre esto… Estas películas tienen historia mucha historia… hay evoluciones, se les puede percibir. Vamos a discutir muchas cuestiones de forma. El cine documental es cine al fin y al cabo y más allá del tema, lo que importa es cómo se trata este tema como expresión de qué significa ese documental, qué supone como mirada del cineasta, qué presupone muchas veces el espectador… a primera vista…. es un cine que tiene su importancia. Me parece que este momento está de moda el documental… Hoy en algunos países que conozco, en Brasil, seguramente Cuba, México y Argentina, el lugar donde hay más creatividad e invención es en el documental, mucho más que en el cine de ficción pesa menos las cuestiones de producción. Documental, autorreflexivo, consciente de sus desafíos y formas de expresión. El desafío que enfrenta esa fragmentación de imágenes que “reflejan la realidad no es nuevo” Cine documental quedó subordinado, como un complemento del cine de ficción. Se hizo burocratizado, se institucionalizó, se normalizó en lo que nosotros llamamos los noticieros de pantalla. Los noticieros fueron un género muy importante pero del cual uno tiene la sensación hoy de que el cine documental es otra cosa. Yo tengo la idea que el cine entre ficción y no ficción. En la no ficción está el documental y los noticieros también. El desafío es el documental no institucional frente al noticiero. Los noticieros fueron muy importantes, la producción institucional fue muy importante y no sólo de parte de gobiernos conservadores como el de Gómez en Venezuela, sino que los gobiernos nacionalistas y comunistas, Perón, el régimen del mejicano, Tulio Vargas en Brasil, le dieron mucha importancia a los noticieros a los medios de la época, pero en el cine con los noticieros ellos trataron de controlar totalmente lo que se hacía. La producción de ficción podía tener mayor libertad dentro de las convenciones de la época…”

Comentarios realizados el 19/10/2009 durante el curso Dilemas del Cine Documental en América Latina. Universidad Central de Venezuela. Caracas. Venezuela.

Foto tomada del grupo Facebook “Cursos de Ampliación en Cine, Coordinación de Estudios de Postgrado FHE-UCV.

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