Cultura

Perochena filosofa sobre Papitas

El general Italo Perochena se está jactando ante la prensa que detuvo al Papitas. Estas son noticias que connotan «esperanza para la gente buena y decente» del Valle de los Ríos Apurímac y Ene. Según dijo, la gente «buena y decente» es la que odia a Sendero Luminoso y lo que sobreviva de esa guerrilla.

José alias ‘Papitas’ está vinculado al Camarada Artemio y los hermanos Quispe Palomino, principales cabeclllas de Sendero Luminoso. En el Sur del Perú, Papitas era uno de los acopiadores de drogas. «Uno de los grandes traficantes que, en conjunto, han financiado activos montantes a 6,500 millones de dólares, lavando dinero de mafias de México y Colombia, entre otras cosas». En estas operaciones sospechosas, hay algo más que narcotráfico. Hay asesinatos, corrupción y secuestros.

El General Perochena pone cara dura a los flashazos de cámaras y, ante micrófonos que parecen ir como tentáculos ávidos de tapar su boca, filosofa. A él le gusta figurar publicitariamente, hilvanar discursos. Las cámaras de TV le dan close-ups para que a su rostro no lo olvide ningún narco. El es el Ajusticiador, el implacable supresor de subversivos y criminales. El no tiene temor a que sicarios lo hagan más célebre que al Papitas.

Fue Fujimori quien lo hizo famoso en el 1990 y le dio rango en la Armada, por atreverse a acharcar, después del arresto del Senderista Mayor Abimael Guzmán, 70,000 muertos al senderismo. Desde la cárcel Guzmán alegó y hasta ha escrito un libro para sustanciar el análisis que: «Esos muertos, sean 70,000 o menos, no son míos. Los asesina la policía y el ejército, en las faena represivas de ir buscándonos; porque luchamos contra la corrupción rampante en el gobierno, la desigualdad entre poder oficial y pueblo. Aportamos la presión revolucionaria y la praxis para cumplir objetivos que planteara Mariátegui mucho antes».

Ahora que Sendero Luminoso quiere convertirse en partido, a Perochena le dicen que haga ruido. Que sea más demagogo que Guzmán con su libro. «La producción anual de cocaína en Perú pudieran ser hasta de unas 300 toneladas métricas. Lamentable es que el gobierno carezca de la capacidad de decomisarla toda. En lo que va del año, el decomiso ascienda a 20 toneladas. El desempeño, sin embargo, ha sido mejor en el renglón de captura y encarcelamiento de más 400 acusados de tráfico ilícito de drogas en los años recientes».

«Papitas es un ejemplo». Dice que es un reo de particular significación. Es un asociado del Camarada Artemio. Es sangre leal a los Quispe Palomillo. «Son primos. Son los porteros del acceso y prebenderos el tráfico». Los senderistas permiten a los clanes de la droga el acceso al tráfico de remesas por el Valle de los Ríos Apurímac y Ene, protección en la clandestinidad que provee la selva. «Mafia y senderismo se co-auxilian y tan culpable es el que mata la vaca, como el que le agarra la pata». En el Valle, hay laboratorios clandestinos, zonas de cultivo y rutas hacia cuatro departamentos peruanos que son salidas del litoral hacia Bolivia y Brasil.

El General Perochena ejemplifica con Papitas, de 34 años de edad, el drama peruano del narcotráfico. Lo exhíbe mustio. Han humectado su cara con la Salsabritas, de «Tostitos», elaborada por Chamoy, para que parezca sucia y con color sanguinolento. Le embadurnaron el pelo con una salsa de soya de la marca «Angostura». Que no se digan que no saben condimentar a Papitas. En la Cocina de Perochena, ya hay recetas para la captura de otros capos.

Se dijo, no hoy por boca de Perochena, que hay una caja preparada para un tal Tineo «Box», donde se echarán los cojones de este capo, porque le tienen ganas funcionarios de la jefatura policíaca. Lo quieren de Capo Capado. A un tal «Salvador» (ha de ser Luis Lagos Lizarbe) le preparan una cruz para colgarlo como a Cristo, porque es un blasfemo. Maldecir a Dios lo hizo anti-cristo y un ladrón sin arrepentimiento. Al Chato Adrián le harán que arda su pene con el fuego de una vela para que sea un Velarde de veras. Le afilarán la chatura de la nariz (que sí, chata la tiene) con un buril.

«Todos esos capos vistos en compañía de Alipio caerán en nuestro puño, o haremos que se maten entre ellos, con los llamados ajustes de cuentas». Perdón: el periódico amarillista habrá citado mal. Perochena dijo: «Todos esos capos han sido visto en compañías del Camarada Artemio, mas cuando se vuelva a verlos será cuando estén en el puño de las autoridades; o recojamos sus cadáveres porque se han matado entre ellos, con los llamados ajustes de cuenta».

Explica que, en 2004, sucedió uno de tales ajustes.Durante una previa captura del Papitas, sus hermanos Felipe y Emilio López Quispe y su cuñada Gloria Untiveros, aún cuando llevaban consigo168 kilos de cocaína, hubo que soltarles . «Y los habíamos interceptado en el distrito de Comas. Sabíamos que abastecían a Numa Soto. El Poder Judicial les dejó en libertad a todos y dijimos, carajo, así no se acabará jamás con esos cabrones… Pero, como policías, hicimos bien el trabajo. Entre ellos sembramos la duda. Una cizaña. ‘Ustedes están cometiendo muchas pendejadas’, le dijimos. Quien ha venido a sacarlos del encierro, se ha convertido en cómplice e irá al registro policíaco. Se vuelven vistas… Les dimos esos temores, con pistas falsas y recelos. Fue la razón por la que mataron a Gloria de tres balazos. La hallamos muerta en Caranayllo».

«Al Papitas le dijimos, desde 2004, que sus verdaderos enemigos vienen de Tijuana y se reúnen en Sivia (Ayacucho) para quitarle territorios y la clientela de Numa Soto Sánchez. Estos tipos descerebrados, cuyos córtex prefrontal es menor a un granito de mostaza, estos seres con disfunciones en la amígdala cerebral, no soportan el estrés de una sospecha. No están hechos para la amenaza y el miedo. Son adrenalina sin cautela ni sosiego… Ellos mismos nos llevaron al predecible movimiento de sus pasos cuando se les informó inductivamente: ‘Hay un ex-empleadillo del Congreso, que se llama Max Caller que quiere joder a Numa, si es que tu jefa, e irse con la nueva gente de Tijuana’. ¿Comprende usted cómo maquiavelamos? Entonces, se ajustan cuentas entre ellos, se matan, avisan a la policía. ‘Max lleva 144 kilos de cocaína. Vayan por él y su cómplice para que salgan como heroicos militares en la prensa».

Y, claro está, el General Italo Perochena se prende todas las condecoraciones al pecho. Sale como un pavo, con el ego inflado ante la prensa. El mismo convoca los medios y se quita las gafas, aunque le moleste el flasheo de cámaras fotográficas y otros reflectores de luces que aseguran la nitidez de la imagen en los canales.

Aunque haya sido fabricada la pista, el empresario maderero de Iquitos, naufragó en el embuste. Es un cómplice de Max. «Esto fue una jugada policíaca. Seguro que Perochena lo manipula todo»… Y sacan cuentas, ¿cómo fue que Perochena y la Dirandro me capturó en Ayacucho? En la cárcel hay tiempo demás para ver el panorama, lo que antes no vieron. Meditan sí, tardíamente, cuando ya se jodieron… Claro, allá tiró o puso la carnada y, como un pez que no discierne, allá fue el Papitas, como un pobre pendejo… y lo aprehendieron. Y fue así, con mentiritas, que apresaron al mismo fundador de la AeroContinente, una aerolínea que sirvió a todo el mundo, con dinero de narcos y asesinos.

«Fernando Zevallos decía, ¿se atreverán tocar a todo un prestigioso empresario como yo? No creo que la Dirandro se atreva… Lo que no sabía Zevallos es que para un Zevallo hay un Perochena, que para un empresariazo hay un generalazo, que sabe cómo funcionan las mentes antisociales y predatorias, que sabe olfatear a quiénes tienen el córtex prefrontal más pequeño que el culo de una virgen, de las que nunca peda… Queríamos a Numa Soto, prima de Ramiro, el madero, detenido con Max en San Martín de Porres. ‘Y, ¿dónde está la madera, Max, de tu íntimo amigo Ramiro Sánchez?»

Supuestamente, ‘Forestal Export Punchana’, ‘Industrial Maderera Punchana’, ‘Cumala SAC’ y ‘Forestal Maderera El Pino’… «y veo que. si tan listo es Max, asesor de parlamentarias como Nancy Obregón, del Partido Nacionalista, si tan listo es como dice, ¿por qué tiembla ante lo que pregunto? Hay menos madera en esas empresas y exportadoras de Punchana, que leña en la chimenea de mi casa, ¿qué carajos exportan? ¿Será papas como Papitas? Se me caga el Max. E interrogamos después a los que son más idiotas. A Dévora Soto, a otros dizque socios de Ramiro. En fin, cayeron las compañías de fachada en Iquitos y, así por igual, empresaritos de cocaína y lavado de dinero». Entre ellos Roger Valles Pezo, Julio Donayre Ribeiro y Eleno López Cárdena.

Pero ésto es asunto menor respecto a quiénes son los cabecillas que Perochena quiere tras la rejas. El proceso comienza con preguntas incómodas para exhibir si de veras tienen o no un poquito de amígdala y córtex prefrontal dentro de la cabeza. «¿Cómo quiere que le llame a usted: Papitas o José, cómo es que se llama usted César Cataño si sus huellas digitales corresponden a otro? En su acta natal y cartilla militar, su nombre se corresponde a Adolfo Carhuallanqui Porras. ¿Cómo si es modesto empleado, al parecer, su patrimonio enorme? ¿De veras ganó una lotería? Déme fechas… mire usted se cagan».

«Cuando investigábamos la masacre de Lucanamarca en 1983, fue que vine a conocer a los parientes, o ancestros del Papitas. Al primero que conocimos fue al que dijo llamarse Glicerio Aucapoma. «Ni mierda. Suena a invento». Entonces, par de golpes, ahí en zona de los cojones y el nombre real le baja de la boca. Víctor Quispe Palomino. Había sido estudiante de Antropología Social. Gente blanda como son las de Umaro (Vischongo). No todo Ayacucho es bravo. El aprendió a usar armas de grueso calibre y a preparar explosivos; pero seguía siendo un Abimaelito Guzmán en chiquito, gente que habla muy lindo, pero se trinca al roce y al asomo de un alicate en las pelotas… Su testimonio fue casi voluntario. Es un marxista. Estuvo en el mando político de Sendero Luminoso… Sí, soltó bastante sopa y, aunque no estuvo en la matanza de Lucanamarca, ahí lo involucramos, sólo porque no dijo cómo se llega hasta el Camarada Artemio y quien, antes que él
fue el jefe»

Al dizque Presidente Gonzalo aún no se le tenía en prisión, en la Base Naval de Callao. «Le hablo antes de la primera administración de Fujimori… Esto es psicología de la que aprendí. No tires el anzuelo tan alto como para pescar al ídolo, pesca al fan, al que está más abajito y cercano… y es mejor un Quispe Palomino en mano que el Camarada Artemio y Abimael volando… Margie Clavo era la jefa que él me podía dar, una ex-alumna de la Universidad Nacional de Ingeniería. Ella llegó a ser jefa de Artemio en el Alto Huallaga… Atando cabos, aquí y allá, apresamos al abogado senderista Tito Valle y supimos que se le ejecutó en el penal Castro Castro en 1992. E imgínese usted. Hasta Sybila Arredondo, la viuda del escritor Arguedas, estaba en estos rollos de la subversión. La buena gente, por remordimiento, se hace matar o se mata… después le sacan provecho. Propaganda contra la policía».

Papitas marca una nueva etapa. Según el General Perochena, este arresto es el comienzo de la muerte definitiva al movimiento que llegó a organizar a 23,000 o más peruanos. «Para el 1990, les confiscamos 500 rifles y 235 revólveres. Hallamos hasta granadas. Creímos que acabamos a Sendero Luminoso con el arresto de Guzmán; pero hay una fase cocainera. Es la representan los Quispe Palomino. Los Artemio y otros. En el país, trafican hasta 300 toneladas métricas de coca; han multiplicado las viejas mafias camorreras y las muertes. Ya van 70,000. Ya no hay que buscar un Abimael Guzmán en este Khmer Rouge criollo. No hay filósofos y universitarios románticos en el Valle de los Ríos Apurímac. Lo que hay es narcos, con dos deditos de frente y estrategas histéricos, por causa de un córtex prefrontal del tamaño de un guisante. Lo que quiero decirles es que la gente buena y decente del Valle tiene una esperanza. Al menos, se acabaron las masacres de
niños y mujeres como aquella de Lucanamarca en 1983… ahora hay que ir por negocios de fachada, asesores en niveles parlamentarios y, por supuesto, por narcos como Papitas.

19-11-2009 / Del libro «Leyendas históricas»

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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