Cultura

Entrevista al cineasta Olegario Barrera

Alirio: -Gracias Sr, Olegario por haber aceptado esta entrevista.
Quiero comenzar por manifestarle mi admiración por su trabajo. Sobre todo Pequeña Revancha. Me trae buenos recuerdos del colegio, de mi infancia y es una referencia obligada del cine en nuestro país.
Le haré algunas preguntas con las que espero tocar aspectos trascendentales de su trabajo en el cine venezolano.
Usted señalaba en la Revista Encuadre Nº 36 de 1992 que cuando presentó el guión de Pequeña Revancha aquí en Venezuela “a nadie le gustó y… fue rechazado en dos oportunidades… posteriormente entre los premios que ganó la película cinco fueron de guión, lo que quiere decir que no era malo”
¿Consideras que el punto frágil del cine venezolano ha sido el guión? O piensas ¿existe una exagerada percepción negativa sobre este elemento?

Olegario: -Si, considero que la escasez de guiones sólidos, bien estructurados, coherentes y novedosos ha sido uno de nuestros problemas. No es que no los haya, pero han sido pocos. De todas maneras creo que cada vez son más las oportunidades que tenemos los cineastas de confrontar nuestros guiones con gente que puede darnos buenos consejos. Afortunadamente el CNAC, por ejemplo, se ha ocupado de facilitarnos talleres, encuentros y seminarios sobre guión. De manera que los interesados hemos podido suplir un poco la falta de experiencia.
No creo que se trate de una exagerada percepción negativa sobre el guión. Este es el soporte fundamental sobre el que se levanta un proyecto cinematográfico y si no es sólido, el proyecto corre muchos riesgos de terminar siendo una película perfectamente prescindible.
Últimamente las Comisiones de Estudio de Proyectos que tienen la responsabilidad de aprobar aquellos que consideran merecen ser apoyados para que se hagan realidad, han venido trabajando con unos parámetros donde el guión tiene un peso de un 40% entre todos los factores que se toman en cuenta. Los otros son la experiencia del Director y el equipo técnico, su formación, trayectoria, factibilidad del planteamiento económico, etc. En la Asociación Nacional de Autores Cinematográficos (ANAC) estamos inclusive considerando la propuesta de subir ese porcentaje al 50%.

Alirio: – Operación Billete (1987) fue una película con suficiente publicidad en televisión y poco éxito en taquilla. No obstante, sigue siendo una obra cinematográfica que significó una propuesta diferente. Ver unos adultos mayores en una proeza heroica y arriesgada, enfrentándose contra una mafia organizada. He visto esta película un par de veces. Tiene elementos de comedia para reir. Y más allá de la comedia se expone un dilema ético: ¿cómo actuaríamos si tuviéramos a nuestro alcance una gran cantidad de dinero de procedencia ilegal? Allí se pondría en juego nuestros supuestos “sólidos valores”. Realmente, tendríamos que vivir esa situación. Ahora bien, ¿cuál era su intención con Operación Billete?

Olegario: -Hice “Operación billete” como un homenaje a mi padre –el protagonista se llamaba como él- y a los hombres de su generación para los cuales la honradez, la amistad y la palabra empeñada eran tesoros que se cuidaban con esmero y de los cuales se sentían orgullosos.
Creo que esos valores hay que seguir tratándolos. Hoy más que nunca vivimos en un país donde cada vez somos más los que vendemos nuestra moral y nuestra conciencia al mejor postor. Hemos desarrollado una enorme capacidad para “acomodarnos a las circunstancias” y escurrir el bulto; tratando de que la mierda, de la cual somos co-responsables, no nos salpique.
En cuanto a la taquilla… siempre será una incógnita. Cada cual debe hacer las películas que cree que debe hacer, aquellas que de una u otra manera lo reflejan como ser humano. La taquilla siempre será un salto al vacío que hay que estar dispuesto a darlo a pesar de que el paracaídas no se abra.
Cuando hago una película si me acompaña la preocupación de que no sea aburrida. Es lo mínimo que le pido a cualquier artista o comunicador, cualquiera que sea su forma de expresión.

Alirio: -Cuando realizastes la película Fin de Round Foncine aprobó un crédito de terminación. Los cubanos aportaron facilidades de producción. Con España hicistes un acuerdo de co-producción y en el caso de los franceses funcionó el propio subsidio, el aporte se consumió en Francia (post- producción, compra de material virgen, etc.). Y parte de estas ayudas las conseguiste gracias a los premios internacionales de Pequeña Revancha.
En el caso de Una Abuela Virgen, fue financiada por el CNAC y en coproducción con Alfredo Anzola, José Sousa y Adolfo López.
A su parecer ¿cuáles son las diferencias básicas del esquema de financiamiento y producción en la era de FONCINE y ahora en la era del CNAC?

Olegario: -¡Guauuu! ¿!Cómo estás tan enterado de todo eso!?.
Creo que el CNAC se ha preocupado por hacer posible que los cineastas tengan más oportunidades de conseguir financiamiento por diferentes vías, que complementen los recursos que ese organismo pueda disponer para cualquier producción. De hecho, cada vez son más las películas que además del CNAC, consiguen apoyo de Ibermedia, co-productores de otros países, subsidios y ayudas, etc.
Ahora, por ejemplo, es posible recibir ayuda para desarrollar un guión. Y si ese guión luego es considerado como digno de apoyo para que se haga una realidad, te pueden dar recursos para que termines de “armar” tu proyecto desde el punto de vista financiero.
Como todo, el esquema del CNAC es factible de ser mejorado. A veces se han cometido injusticias, pero los gremios cinematográficos estamos siempre atentos a que la escogencia de los proyectos sea lo más democrática posible. De hecho, últimamente, cuando un proyecto es considerado por la Comisión respectiva como merecedor del apoyo del CNAC, pero tiene algunas debilidades en su guión, factibilidad económica o cualquier otra cosa, se le ha dado oportunidad al cineasta para que lo defienda con miras a darle luz verde para que pueda hacerse realidad.

Alirio: – En el caso de Una Abuela Virgen y Pequeña Revancha sus guiones son producto de adaptaciones de obras literarias. ¿Qué es lo más difícil de llevar al cine de las obras literarias? ¿Cuáles de las obras literarias venezolanas que no se hayan llevado al cine, consideras podrían representar un reto interesante?

Olegario: -Lo más difícil es saber distinguir los puntos fuertes y débiles de cada género y tener presente que el cuento, la novela u obra de teatro que estemos adaptando es sólo un punto de partida. Si un libro te atrapa, puedes dedicarle horas y a veces días a su lectura. Puedes leer con deleite la descripción de un árbol o un estado de ánimo que ocupa una página entera. Paradójicamente en el cine, donde cuentas con muchos más recursos para atrapar la atención del espectador, esto no estará dispuesto a prestarte atención más de dos horas y media en el mejor de los casos. Mejor noventa minutos si no queremos arriesgarnos.
Es importante además contar con la confianza del autor original y que tenga la amplitud necesaria para entender que a menudo puede pasar que estemos utilizando su obra para un discurso muy personal, que puede coincidir mucho o poco con el de él. En esto he tenido muchísima suerte. Antonio Skármeta primero y Rodolfo Santana luego, fueron conmigo de una generosidad extraordinaria. Por esta misma razón es que la adaptación de una obra literaria que nos guste para el cine es un reto interesantísimo.
Obras literarias venezolanas interesantes para llevar al cine hay muchísimas, pero no me atrevo a hacer una lista ahora porque seguramente la memoria me jugaría una mala pasada y dejaría por fuera algunas fundamentales a pesar de que soy un lector compulsivo.
Personalmente ahora acabo de terminar dos guiones basados en ideas mías pero tengo en mente una novela venezolana –no puedo decir el nombre aún-, que me tiene entusiasmadísimo y que creo que es el reto más grande que, a nivel de adaptación, me ha tocado enfrentar.

Alirio: -Volviendo a Una Abuela Virgen. En realidad tuvo aceptación por parte del público venezolano. Una historia diferente pero que llama a la reflexión entre la Vida y la Muerte, sobre un Dios Bueno o un Dios al que Tememos, todo en un contexto entretenido, jocoso, recreado por un elenco de actores con experiencia, o no, en la pantalla grande. ¿Qué hace Olegario para hacer de una actriz novel en el cine como Marlene de Andrade, y además etiquetada como “otra de las misses que hacen telenovelas”, una mujer con mayores matices y un trabajo más aceptable que el de la pantalla chica?

Olegario: -Ni yo ni ningún director puede sacarle a un actor o actriz lo que no tiene. Si debemos desarrollar cierta habilidad u “ojo” para descubrir cuando algún actor tiene más posibilidades y talento que el que le ha tocado demostrar. Por otro lado trato de adaptarme a los actores y descubrir qué es lo que cada uno necesita de mí, cómo puedo ayudarlos mejor. Si logro que me tengan confianza, la búsqueda entre ambos del personaje y el rodaje mismo puede ser una cosa maravillosa. Cuando confío en un actor apuesto todo por él y generalmente terminan sorprendiéndome favorablemente.
La disposición y actitud de Marlene en el proceso de hacer la película fue extraordinaria y eso facilitó mucho el camino para que ella lograra lo que vemos en pantalla.

Alirio: -¿Cómo ve Olegario Barrera a la nueva generación de cineastas venezolanos? ¿Cómo calificarías el cine venezolano actual?

Olegario: -Nunca me ha gustado calificar a nada ni a nadie. Las pocas veces que me ha tocado hacerlo por obligación he sido muy infeliz. Sería masoquista repetir la experiencia.
Si puedo decir que hay gente joven bien preparada y con propuestas interesantes y que la variedad temática es cada vez mayor.

Alirio: -¿Que nuevos proyectos tiene Olegario en el cine venezolano?
Olegario: -Acabo de terminar el guión de un largometraje cuyo título es “El Manzano Azul” y el primer borrador de otro cuyo título es por ahora “Culpables habituales”. Ambos parten de ideas que desde hace tiempo no me abandonaban. Estoy también ansioso por comenzar a trabajar sobre la novela que te mencioné antes. Hay otra adaptación de una obra de teatro que está terminando de escribir el autor y yo meto la mano de vez en cuando. Finalmente estoy en plena etapa de investigación para un largometraje documental sobre una experiencia de solidaridad comunitaria que se está dando desde hace años en el Estado Trujillo y que me parece extraordinaria.

Alirio: -TE AGRADEZCO EN NOMBRE DE CINE 100% VENEZOLANO (blog) TU TIEMPO PARA CONTESTAR A ESTAS PREGUNTAS. ÉXITOS…

Olegario:
Muchas gracias a ti por haberme tomado en cuenta. Me sorprende lo bien documentado que estás y te felicito por ello. Con mucho gusto estoy aquí para lo que necesites

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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