Cultura

Isabel Arredondo: “no se puede escribir una historia del cine súper ocho sin las películas”

El jueves 23 de enero de 2010, a las 7:00 pm, en la Sala José Ignacio Cabrujas de Cultura Chacao, la Doctora Isabel Arredondo dictó una charla con la cual concluyó el curso de ampliación “El cine súper ocho en Venezuela: historia y análisis”.

A continuación la transcripción de la charla:

Yo quiero dedicar esta ponencia a Mercedes Márquez, una persona que desde el principio de mi investigación sobre el cine Súper 8 fue muy importante para mí. Gracias a que ella guardó por más de treinta años las notas de prensa del Festival Súper 8 he podido reconstruir muchos de los eventos que nacional e internacionalmente tuvieron lugar en Caracas. Sin esta visión de guardar el pasado no hubiera sido posible reconstruir. Bueno, antes de empezar quiero dar una serie de agradecimientos a las personas que hacen posible que hoy esté aquí, quiero agradecer a María Gabriela Colmenares y a Ricardo Azuaga de la Universidad Central de Venezuela el haberme invitado a dar un ciclo de conferencias, a Iván Oropeza por este evento de la sala José Ignacio Cabrujas y a Cultura Chacao también por este evento. También quiero agradecer a todos los directores de Súper Ocho que nos han visitado en la clase que hemos estado dando durante dos semanas. Ya les dije, está auspiciado por la Universidad Central de Venezuela y entonces hemos tenido la visita, por orden de aparición de: Carlos Zerpa, Carlos Castillo, Rolando Peña, Iván Oropeza, Gianni Dal Masso y Nela Ochoa. Todos ellos hacen posible que tengamos más información para construir esta historia.

Bueno, como a mi no me gusta hablar de cine sin ver cine, y yo me imagino que muchos de ustedes si han visto estas películas. Estas películas las pasaron hace treinta años, muchos de ustedes ni habían nacido y por eso, creo pues, que es fundamental seleccionar algo para que tengan una idea de este cine tan vibrante que produjo Venezuela en los años setenta y ochenta. Es muy difícil seleccionar películas que se han expuesto durante el setenta y seis al ochenta y nueve. Son muchos años, muchos festivales y muchas películas.

He elegido un poco lo más significativo en relación al tema que estoy presentando esta tarde: Venezuela y Super Ocho. Esta película que vamos a ver de Ricardo Jabardo y de John Moore ganó en el Festival de 1977 , fue el segundo festival. Fue a Irán, es decir causó una sensación en Irán, a todos los iraníes les gustó muchísimo, la aplaudieron y ganó muchísimos premios, entonces creo que es representativa en la manera en que el Súper 8 hizo vibrar. El Súper 8 venezolano hizo vibrar al mundo. La segunda selección de esta tarde, estoy muy emocionada, es una película que no he visto todavía. Es la primera vez que la veo, es la Cotorra 2 de Rolando Peña y Rolando ha tomado la iniciativa y ha hecho un transfer de Súper 8 a DVD que hace posible que esta noche podamos disfrutar de su película. Yo tengo muchas ganas de verla. Y luego, después de mi charla, él nos va a hablar un poco de su película, ya que está aquí y nos puede hablar de eso. Y la tercera selección la voy a poner mientras estoy dando la charla, se trata de Bolívar Sinfonía Tropikal. Claro, esta película es muy importante, según mi teoría es la película que realmente abre el festival de Cannes al Súper 8, o sea, que nosotros comenzamos a pensar… fue un venezolano el que hizo que Cannes dijera: -bueno, nos estamos perdiendo muchísimo. Vamos a integrar este gran arte a la cinematografía mundial, o sea, que si uno empieza a pensar el efecto del Súper 8 en el mundo es realmente impresionante. Entonces, he hecho esas tres selecciones. La película dura mucho más pero vamos a ver nada más que diez minutos, mientras yo estoy hablando… para que no se haga la charla más larga… De acuerdo, bueno.

Cuando estaba estudiando el Súper Ocho me doy cuenta son películas que, incluso, cuando se ha hecho un buen transfer muchas veces el DVD no lo lee la computadora… Eso va a ser parte del problema que voy a analizar hoy en la charla. La dificultad de trabajar en un área que ha sido poco estudiada.

Antes de empezar quiero hacer una advertencia: la conferencia de hoy no va a ser una historia concreta sobre el papel del Súper 8 y sus participantes sino más bien una reflexión sobre por qué no hay una historia del Súper 8, las razones son: primero porque no quiero aburrirles con listas interminables de datos y fechas ,para eso están los libros y los artículos de revistas especializadas, sin embargo, la razón fundamental es que creo que dicha historia del Súper 8 no resolvería el problema fundamental al que nos enfrentamos. Ahora les voy a describir el problema. Al mismo tiempo, quiero convencerles que la documentación sobre el movimiento del Súper 8 existe, no es que no tengamos evidencias de este momento histórico y lo que voy a hacer un poco más tarde es ir mostrando todos los documentos y archivos que he ido buscando, a través de los cuales podemos hacer una historia del Súper 8.

Las imágenes que proyecto en mi charla quiero convencerles que si queremos cambiar el mundo, la memoria histórica y describir un período de las artes en Venezuela, lo que necesitamos es reflexionar y preguntarnos: ¿por qué no se ha escrito la historia del Súper 8?, ¿por qué las instituciones culturales no han recopilado y guardado la información con respecto al Súper 8?, ¿por qué los documentos y recortes de periódicos que proyecto están en casas y no en instituciones de cultura?, ¿por qué una gran parte de la películas de Súper 8 están en casa de Carlos Castillo?, ¿por qué de las pocas películas que se han guardado en las instituciones culturales no existen transfer a DVD?, ¿el estudiante de cultura venezolana las pueda consultar en una biblioteca audiovisual?, es decir, lo importante hoy es crear conciencia de la necesidad de escribir el súper 8 en la historia de las artes de Venezuela en la historia del cine latinoamericano y en la historia del cine mundial.

Para empezar a crear la conciencia histórica de lo que hablo tenemos que preguntarnos ¿qué es la historia del cine? y más importante ¿qué es historia? y sin duda, ¿qué es cine?. Escribir una historia es seleccionar lo que nos parece importante de un pasado que ha existido, en otras palabras primero se selecciona un aspecto, una parte de ese pasado y luego se crea una explicación a los eventos seleccionados. Como la selección de eventos pasados que hace cada uno es diferente, lleva a hablar de historias en plural o de historia y nos daría la impresión que sólo existe una explicación a los eventos del pasado. Yo espero que no sólo se escriba una historia del Súper 8, que yo escriba una historia del Súper 8, sino que gente con ideas totalmente diferentes, con una visión de arte también los escriba. El problema en el caso concreto del Súper 8 es que no se ha considerado la necesidad de estudiar esta parte del pasado de Venezuela. Cuando uno se pregunta ¿por qué no se ha escrito historias del Súper 8? uno inevitablemente se da cuenta que el proceso de crear historias implica una excepción: cuando distingo entre lo que es importante, qué es lo que incluiremos en la historia y lo que no lo es, qué es lo que olvidaremos. El proceso que se queda en el olvido y que se recuerda está obviamente basado en un juicio de valores, por eso es importante preguntarse con qué valores se ha construido la historia del cine venezolano. Si analizamos lo que se incluye en la historia del cine venezolano creo que es evidente que se ha dado preeminencia a cine 35 mmsy entonces se ha ampliado la noción de autor para hacer una historia de figuras centrales del cine hecho en 35 mm, exhibido en salas comerciales. Muchas veces el criterio de selección ha sido el número de espectadores por eso se escriben historias delas películas más taquilleras, las que han visto más espectadores. El súper 8 venezolano no tuvo un número de espectadores ni muchos menos semejante a las películas taquilleras hechas en 35. En parte, por esta razón está fuera del campo de lo que se escribe… Una de las razones por la que creo que es esencial inscribir el Súper 8 en las historias del cine latinoamericano, venezolano y mundial es por el valor artístico de las obras. De nuevo nos encontramos con una cuestión de valores, por eso les dije que la otra gran pregunta además de ¿qué es historia? es ¿qué es arte? y más en particular ¿qué es cine? Obviamente cada persona emite un juicio de valores a través del cual establece, lo que considera. Yo tomo mi definición de arte de la película Fresa y Chocolate de Tomás Gutiérrez Alea. ¿La han visto?, ¿han visto la película? Y se acuerdan de Diego, el guapo éste con un apellido vasco. Hay una escena en la que Diego está peleando con un escultor y nos da la siguiente definición de arte: el arte hace pensar y sentir al espectador pero no sirve para transmitir, para eso está la radio. Yo entiendo que al decir sentir Alea se refiere, creo yo, a que se establece y esta es mi noción de cine: se establece una relación fisiológica entre el espectador y los sentidos, es decir, entre el oído, el gusto, el tacto, la vista y el olfato. Está relación está al margen y es independiente de un proceso racional, o sea, que por una parte una concepción de cine de la que se puede deducir que aquí uno está viendo una película y tiene una comunicación no racional a través de los sentidos, del cuerpo del espectador, es decir, una película nos hace sentir la vibración del color amarillo o nos hace sentir a través de una imagen el olor de las guayabas. Sí porque la imagen, claro, no huele. Pero si uno ve una guayaba inmediatamente siente a través de la imagen.

Si aplicamos la definición de Gutiérrez Alea a las películas que se muestran en el festival nacional del Nuevo Cine Súper 8 la posición es que, en las películas venezolanas exhibidas hay muchas que cualifican como arte porque nos hacen sentir y pensar. Y, sobre todo, lo más importante no transmite nada. Con esto quiero decir una ideología que se va machacando en las películas. Es por eso que precisamente se trata de un cine eminentemente artístico que quiero escribir la historia del Súper 8.

En esta segunda parte de mi charla, abordaré los problemas prácticos y teóricos que conlleva escribir una historia del Súper 8 venezolano y de cómo voy a resolverlos. El primer desafío es que la expresión artística de este grupo abarca más que lo que normalmente entendemos por cine. Normalmente escribimos historias separadas. Aquí está la cosa, del cine, teatro, vídeo arte, pintura. Una de las características del súper 8 es que está hecho por artistas multidisciplinarios. Uno no puede perder de vista el hecho que estos artistas multidisciplinarios emplean el soporte de acetato para grabar su performance y acciones en vivo para documentar objetos con instalaciones, para documentar la realidad social como las elecciones de 1978, para hacer animación, para experimentar con la pintura. María Elena Ramos ha teorizado este aspecto de la televisión venezolana. Yo tomaré prestada su idea para aplicar al área del Súper 8. Una de las cosas que ha dicho María Elena Ramos es que hay una visión artística que se concentra en el performance por diferentes caminos y yo propongo que lo mismo pasa con el Súper 8. El performance del que viene Rolando Peña, Carlos Zerpa, Diego Risquez usan más la plástica.

El segundo desafío para escribir esta historia es que se trata de un grupo artístico de carácter internacional. Tradicionalmente las historias de cine se escribe de marcos nacionales, así, por ejemplo, se escribe la historia del cine venezolano o la historia del cine mejicano. El súper 8 está hecho por venezolanos pero está pensado y dirigido a la comunidad internacional que asiste a los festivales de cine en Bruselas, Milán, Barcelona. El festival de cine trae esa comunidad internacional a Caracas a través de sus películas, por estas razones el Súper 8 no puede reorientarse desde una perspectiva nacional sino global.

El tercer aspecto que dificulta la construcción de la historia es que no se trata de un movimiento organizado con una filosofía propia, con un artista central y con un manifiesto que le dé cohesión al grupo. Se trata de visiones muy personales muy ricas y diversas. Por ejemplo, qué tiene que ver Electofrenia con una película que van a ver ustedes ahora que es Bolívar Sinfonía Tropikal. O quizás, las películas que hemos estado viendo ahora mismo qué tienen que ver con la Cotorra 2, con Más oveja serás tú de Jabardo, la primera que hemos visto.

La solución que he buscado a estos desafíos es escoger para el análisis de mi estudio la producción de películas venezolanas dentro del festival Internacional del Nuevo Cine Súper 8 en Caracas y que luego se exhiben en el Festival Internacional de Montreal. El Festival de Caracas me permite tener un marco histórico concreto que coincide con la duración del festival, es decir, en historia que son 27 años, sólo voy a escoger 1976 a 1989 que es el tiempo. El festival de Montreal me permite estudiar el Súper 8 venezolano dentro del contexto internacional. Otro gran desafío es que el acceso a las películas y de nuevo que tenemos mucha suerte de ver Cotorra 2, pero es la primera vez que en toda la investigación, y yo haciendo la investigación en año y medio que he podido ver esta película. Hay películas que no se pueden ver porque están en Súper 8 y necesitan un proyector especial, además es una película que no tiene negativos. No se puede sacar copia, sino que es una película si se rompe la película se rompe el original.

Las películas sobre las que voy a escribir son las que se pueden ver, hay muchas películas que se han perdido y los nombres están solo en los catálogos. Me interesan en concreto las películas que ganaron los premios porque nos dan una idea del gusto de los espectadores y del jurado en situaciones específicas, por ejemplo, la película de las ovejitas que hemos visto está bien preguntarse ¿por qué ganó tantos premios en Irán?…en la narrativa se puede ver cómo el fundamentalismo que se va acercando a Irán. ¿Por qué Bolívar Sinfonía Tropikal la que están viendo ahora mismo abrió Cannes al Súper 8?, o sea, qué vió la comunidad internacional, los directores del Festival de Cannes y luego la comunidad internacional.

Las historias de movimientos y grupos artísticos muchas veces se organizan en torno a las ideas… como este grupo concreto no tiene un manifiesto que exponga su filosofía, lo que he buscado son preocupaciones recurrentes. Hay más o menos algunas cosas que les preocupan a todas, entre ellas se encuentra un cuestionamiento… un síntoma y presentación de la bandera venezolana… los cineastas venezolanos se educan en otros países como Rolando Peña, Carlos Zerpa, Risquez. Al mismo tiempo no creo que la educación artística de venezolanos tenga solamente una experiencia en el exterior… Grupo diverso. Unos han dialogado con Nueva York, Europa…

Para terminar quiero volver con un tema que mencioné al principio si esta charla ha servido para reflexionar y crear conciencia sobre la necesidad de definir el Súper 8 en la historia necesitamos hacer con el mayor cuidado posible el transfer de Súper 8 a DVD para que la gente pueda ver las películas, porque no se puede escribir una historia del cine del Súper 8 sin las películas”
Transcripción realizada por Claritza Peña

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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