Rodaje «Er relajo der loro» de John Petrizzelli

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Cine 100% Venezolano estuvo presente durante el rodaje de algunas escenas del largometraje «Er relajo der loro» deRodaje "Er relajo der loro" de John PetrizzelliJohn Petrizzelli.
“Er relajo des loro” cuenta con las actuaciones de Luis Gerónimo Abreu, Verónica Arellano, Gonzalo Cubero, Aroldo Betancourt, Alejo Felipe y la participación de Adilia Castillo. La voz del loro es realizada por el humorista Emilio Lovera.
John Petrizzelli es autor de importantes películas venezolanas tales como: Falsas Historias, El Embrujo, Carrao, Anselmo, la trampa de la uña, Maria Lionza aliento de orquídeas.

SINOPSIS

Esta es la historia de un loro real desde que es un pichón en la copa de una palma selvática hasta su vejez, cuando escapa de su jaula tras un prolongado cautiverio, convirtiéndose en un cimarrón fugitivo por la convulsionada Caracas.
El loro protagonista, expresándose por medio de una voz humana, narra en primera persona su larga existencia en una mezcla de sarcasmo, humor y sentimiento. Este recuento le permite rememorar momentos claves de su vida como sus lejanos recuerdos del nido en la selva, su traumática captura por traficantes de aves exóticas y su posterior arribo al mundo de los humanos. Un recorrido visual y cultural que lleva al cautivo protagonista de la simple percha de palo a la jaula metálica en un accidentado devenir de dueño en dueño. A través de su mirada de testigo excepcional, vamos descubriendo el punto de vista sobre sus diversos amos, sus circunstancias y avatares.Rodaje "Er relajo der loro" de John Petrizzelli
Desde la percha cerca del fogón en la humilde vivienda de su primer cautiverio, nuestro loro presenció los infortunios de sus primeros amos, una familia de pescadores de los tiempos de la Venezuela rural de mediados del siglo XX. Vivió con estos la incertidumbre del éxodo del campo a la capital, atraídos por el espejismo del boom petrolero. Allí, el destino lo separa de estos y acaba en una dorada jaula desde donde observa el surgimiento, auge y caída de sus nuevos dueños, una familia de la clase media ascendente y nueva rica de la recién formada burguesía política.
Después de muchos años, sus amos lo venden antes de exilarse del país. Se convierte en la mascota de un anciano amanerado y mitómano, de donde logra escapar en busca de una lora en libertad de la que se ha enamorado. La historia termina cuando el ave, ya anciana, abandona a su último dueño, una anciana cantante folclórica recluida en un geriátrico. El prófugo conoce entonces a otras aves cimarronas que abundan en la metrópolis. La estridente camarilla de nuevos amigos le cuenta a nuestro narrador sobre sus experiencias entre los humanos mientras este busca a su enamorada sin lograr encontrarla. Pronto descubre que durante su precaria vida en las calles, sus compañeros han adquirido muchos de los vicios y defectos de los hombres.
Desencantado de sus amigos y hastiado de la decadencia de la gran ciudad, nuestro narrador decide alejarse, siguiendo su instinto, hacia las selvas de sus primeros recuerdos en un largo y último vuelo hacia la verdadera libertad.