Ley de Economía Sostenible: el cajón de sastre del Gobierno

0
136

Ley de Economía Sostenible: el cajón de sastre del Gobierno

Ocho meses, ocho, ha tardado la Ley de Economía Sostenible en pasar a trámite parlamentario. Tras el anuncio a bombo y platillo del cajón de sastre de la Economía española, por fin hoy se ha debatido en el Parlamento y gracias a la capacidad negociadora del PSOE (supervivencia pura) y el oportunismo político del PNV (acuerda con el partido nacional para debilitar al PSOE vasco) se ha conseguido evitar la devolución y remitir el trámite a las comisiones parlamentarias.

Al tratarse de una ley tan compleja, no en su contenido, pero sí en su continente, y dirigirse a sectores tan diversos de la economía y de la sociedad, son diferentes comisiones las que tienen que ir aprobando cada apartado.

Pero como seguro que no te acuerdas en que consistía la Ley de Economía Sostenible, y como ningún medio de comunicación te lo va a recordar, allá van los puntos más importantes, que intentaba mejorar:

1. Mejora de la competitividad
2. Estabilidad de las finanzas públicas
3. Fomento de la capacidad innovadora de las empresas
4. Ahorro y eficiencia energética
5. Promoción de las energías limpias
6. Racionalización de las construcción residencial
7. Mejora de la calidad de la educación e impulso de la formación continua
8. Fotalecimiento y garantía del Estado social

Principios infalibles que no dicen nada, diciéndolo todo, en una clara estratagema política. Algo así como el programa de mi nuevo partido político, el ofrecer ideas sin contenido, imposibles de rechazar y aplaudidas por todo el mundo, ahora bien, ¿cómo se llevarán a cabo?

Eso importa menos, sólo es necesario que se hable de los principios y que la opinión pública conozca o crea conocer los objetivos del partido político que los gobierna.

Como siempre, falta concreción y un objetivo común a medio y largo plazo, en lugar de medidas de supervivencia a corto plazo, loables en el juego gris de la política, pero contraproducente para la sociedad, que es la que, al final, sufre las consecuencias.

De todas formas, y tal como estamos, es probable que el PSOE agote la actual legislatura en pleno debate de la Ley, sin que se llegue a su aprobación definitiva. Pero eso, ¿a quién le importa? Ya se ha producido el efecto buscado.