El ejemplo de Islandia: el silencio político

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            Está ocurriendo un caso digno de ser analizado, por todo aquel que dentro de sí posea “algo digno y que le invite por lo menos a pensar”; puesto que una nueva antorcha surge entre esos volcanes y en una tierra que fue cuasi inhóspita y que los hombres hicieron habitable, rica, culta; ahora todo ello brota como un nuevo “volcán humano”, que esperamos se vaya transmitiendo por el verdadero “fuego de progreso”, que el mismo transmite y demostrando que sin violencia, se logran cambiar las cosas; simplemente siendo inteligentes y obrando inteligentemente.

 

            Una sola idea puede mover y remover todo el planeta y esa idea siempre partió, parte y partirá de un solo individuo… ¿quién fue el autor de esa idea en Islandia? No lo sé ni debe importarnos mucho, pero los hechos demuestran cuanto digo.

            Recordemos que Islandia fue la primera república, que arruinaron sus políticos, en connivencia con los banqueros; los que y como ha ocurrido en el resto de países arruinados, expoliados y “puestos a parir”; hasta la fecha ninguno ha respondido de nada, pero en Islandia, sí que han tenido que responder y por cuanto el pueblo islandés y en masa, les hizo frente y sin pegar un solo tiro, empezaron a reconducir la política y han terminado por elaborar una nueva constitución, hecha por electos del pueblo y en asamblea permanente, pero y por cuanto sé; perfectamente organizada.

            Es claro que visto ello (y ya llevan dos años batallando en silencio) el resto de “naciones democráticas” (o mejor dicho de nuevas dictaduras partitocráticas en connivencia con la banca nacional o internacional: el dinero, en una palabra) y como no pueden frenar el proceso, optaron para “sitiar a los islandeses” con una de las peores y más perversas armas con que cuenta el poder, o sea el silencio informativo; el que y seguro que presionados, han seguido los que se dicen “medios informativos”, o la mayoría de ellos, puesto que hay que dejar “una rendija” por aquello de la excepción.

            Es por lo que hemos sabido todo lo que ha convenido “al dinero internacional”, que sepamos de Túnez, Argelia, Marruecos, Egipto, Libia y otros países donde se dice que hay “revolución” (la de Islandia no interesa que se sepa); pero es claro que esas revoluciones están perfectamente controladas por quienes, seguro que las han promovido, para que cambien las figuras “del tablero”, pero que los beneficios sigan yendo a donde los promotores se lo propusieron; y es por lo que estamos pagando los derivados del petróleo, al precio que nos los imponen, puesto que ese es el fin, hacernos pagar el máximo y empobrecernos cuanto más mejor en beneficio de unos “cientos o miles de fortunas inmensas”, que no se sacian de acumular millones y millones… ¿para qué querrán tanto dinero, si luego y como hemos visto en Japón… un maremoto (palabra que ya existía en nuestro idioma, por lo que no necesitamos la tan cacareada japonesa) se lleva por delante, lo que ni se esperaban… “claro que esa gran ola, seguro que no se ha llevado a ninguno de los grandes buitres que carroñean sin piedad a todo el planeta”.

            Pero volvamos a esos inteligentes islandeses; los que en silencio, obligaron a dimitir a su gobierno en pleno; en asamblea se negaron a pagar las enormes deudas contraídas por esos malos gobernantes y en connivencia con los bancos, bancos que han nacionalizado y luego, eligiendo representantes públicos en esa asamblea constituida y que sigue permanente, están redactando una nueva constitución, de principio a fin y eliminando todas las leyes que amparaba la anterior. Por descontado que han nacionalizado la banca y procesado a los banqueros que no les dio tiempo a huir. O sea que van a llegar a las raíces de todo y obligar a que pague el que verdaderamente debe y no la masa del pueblo indefenso e inocente, que como nosotros mismos (resto de europeos) vamos a ser obligados a pagar, enormes deudas que otros contrajeron, llevándose el dinero líquido a donde ellos deben saber y dejándonos a nosotros y nuestros descendientes, en una miseria que si se supera, tardará décadas.

            Podemos entender, que lo mismo que en la antigüedad, en una pequeñísima república griega (Atenas y otras ciudades) se inició la tan cacareada “democracia”; ahora en una isla volcánica, aislada en medio del Atlántico y con una población sólo de varias veces aquellas repúblicas griegas; nos marcan una línea a seguir, para que de verdad… sea el pueblo el que controle a sus gobernantes y no lo que viene ocurriendo, que es todo lo contrario y con abusos ya incalificables.

            Pero como el tema en muy largo; mejor entren aquí y vean un informe e indaguen en la red que hay mucho más: http://www.votoenblanco.com/Las-democracias-degradadas-de-Occidente-silencian-la-revolucion-civica-de-Islandia_a4122.html y veamos donde va prendiendo la llama, organizando primero de nada, la verdadera democracia, en los ayuntamientos… por lo menos; pensando en ir ampliando la lección islandesa, al resto de “las nuevas repúblicas y verdaderamente democráticas”.

Antonio García Fuentes

(Escritor y filósofo)

www.jaen.ciudad.org (allí más)

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