¿Pin’Up en el siglo XXI?

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Bettie Page, Tempest Storm, Anita Ekberg, Candy Barr, Dixie Evans, Mamie Van Doren, Bettie Grable, Doris Day, Debbie Reynolds, Cyd Charisse, Sophia Loren, Ava Gardner, Verónica Lake, Rita Hayworth, Jayne Mansfield o Marilyn Monroe son algunos de los ejemplos memorables que puedo citar para evocar, en la imaginación de cualquier persona, la imagen de la chica explosiva, con cuerpo perfecto, medidas de ensueño, rostro dulce y angelical, pero siempre extremadamente sexy y coqueta. Hablo de la chica pin’up.

Chica Pin'Up - Años 50
Chica Pin'Up - Años 50

Nos encontramos en los años 40 y 50, la Edad de Oro del cine, unos años de esplendor musical, unos años en los que los escenarios comienzan a llenarse de seducción y glamour, el music-hall, las nuevas películas y sus ideales, el final de la guerra… y las nuevas jóvenes atraen a los hombres de una manera feroz y apasionada. Son los años de la libertad y de las mujeres hermosas que empiezan a mostrarse ante el macho ansioso de falda. Estas chicas, delgadas pero en carnes, triunfan con sus curvas, y marcan un antes y un después en la historia porque suponen una nueva oleada de ilusión y una señal de que la sociedad estaba cambiando.

La imagen de la chica pin-up atrae enormemente. Es una joven dulce, encantadora, perfectamente maquillada… de labios gruesos, generalmente adornados con carmín rojo… rostros perfectos y aniñados, pero sensuales. Melenas onduladas que brillan con el sol. Cuerpos de escándalo… pechos voluminosos que contrastan con una espectacular cintura de avispa y que se unen a las notables dimensiones de las caderas… terminando por unas piernas largas, delgadas y fuertes. El poder de la curva. De la inocencia. Y de la seducción. Pero más que todo esto, lo que atrae es la imagen. La fotografía. El modelo a seguir. El icono. El mito.

Así es, la pin-up es un icono que forma parte de la historia. La publicidad se hizo eco de su éxito y comenzó a utilizarla para sus anuncios. Cualquier producto era adecuado para ser fotografiado al lado de una joven hermosa luciendo sus encantos en las más cursis situaciones. Los medios. Las revistas. Los calendarios. Los cómics. La televisión. El cine. La música. Toda aquella masa de poder bajo la que se encontraban los deseos del ser humano quedó, en un abrir y cerrar de ojos, eclipsada por el género femenino. Era el comienzo de una invasión ante la que, todavía hoy, medio siglo de avances después, todos nos sometemos.

Fotografía de Marilyn Monroe similar a un dibujo de una chica pin'up

Sin duda alguna, el mayor ejemplo que tenemos, y el que seguramente estará ahora mismo en mente de todos los que acabáis de leer la descripción anterior, es Marilyn Monroe. En 1945 salió en la portada de más de 30 revistas. Era conocida como «el sueño de los fotógrafos». El magnetismo de Marilyn, unido a las circunstancias turbias de su vida y a su temprana muerte, la convirtieron en un mito, El rostro de Marilyn se convirtió en verdadero icono pop cuando Andy Warhol recuperó una fotografía suya para pintar sucesivas Marilyns, símbolo del pop art. Ya a mediados de los 80, Madonna fue la primera de una larga lista de estrellas musicales, que se inspiraron en la imagen de Marilyn para retomar una estética seductora, de vampiresa e ingenua al mismo tiempo.

Betty Boop emulando a Marilyn Monroe en la famosa escena de "La tentación vive arriba"

Es tal el poder de la pin’up, que el entrañable personaje de Betty Boop, un simple dibujo animado, se convirtió en un auténtico icono visual y en algo más, un significado: la mujer libre como símbolo.

Medio siglo después de Betty Boop y tras un paréntesis de olvido, la pin-up dulce ha vuelto. Sólo tenemos que abrir cualquier revista para toparnos con una cara moderna ataviada con ropa de los 50 y en actitudes inocentes. Se trata de una especie de nueva generación que ha recuperado todo aquel esplendor. O que, al menos, trata de hacerlo. Una generación que se siente heredera de aquella belleza, de esas caras bonitas que, de alguna manera, hoy día se muestran en chicas malas capaces de encandilar con una actitud sugerente a la vez que todo el mundo conoce sus fantasías y hábitos rebeldes. Sin embargo, no llegan a ser lo que eran.

Christina Aguilera, a la derecha, copiando estilismo y pose de Marilyn Monroe, a la izquierda

En el siglo XXI tenemos muchos ejemplos, demasiados, de modelos que se dedican a buscar un lugar. Son simplemente jóvenes que cumplen con la “nueva belleza”. Son los iconos de los medios de comunicación y sus fotografías están en todas partes, igual que en los años 40 y 50. Actrices. Cantantes. Modelos. Estrellas, en definitiva… Algunas intentan imponer su propia personalidad (si es que la tienen), y otras se limitan a imitar. El look de la pin-up clásica es el paradigma de Vanity Fair, y las jóvenes de hoy se caracterizan de las jóvenes de ayer para sentirse igual de deseadas, atractivas y sensuales ante la cámara.

A la derecha, la actriz francesa Alexa Davalos, en una recreación exacta al dibujo pin'up de la izquierda

Madonna, Kylie Minogue, Christina Aguilera, Lindsay Lohan, Katherine Heigl, Scarlett Johansson, Hayden Panettiere, Leslie Mann, Emily Blunt, Gwen Stefani o las españolas Paz Vega, Elsa Pataky o Dafne Fernández son pocos de los miles y miles de ejemplos que podría mencionar. Pero, sinceramente y visto lo visto, no merece la pena. Preciosas fotos y una ambientación muy bien recreada, pero simplemente se trata de una iconografía que ha perdido la esencia, y que se repite una y otra vez, como un modelo vacío que nada más puede aportar ya, tan lejos de la magia de aquellos maravillosos años.

De izda. a dcha.: Ava Gardner, Scarlett Johansson, Katherine Heigl, Dafne Fernández, Christina Aguilera. Todas en la pose pin'up de las "piernas arriba"

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