Sociopolítica

Prematuro declive de Rubalcaba

El digital candidato del PSOE a las elecciones generales, Pérez Rubalcaba, y su imposición a la militancia socialista, posiblemente, a la postre, resulte un gran error.

El exvicepresidente, sin duda, es un excelente político, inteligente, habilidoso como el primero y dotado de una capacidad de trabajo envidiable, pero que jamás logrará ejercer de Presidente de Gobierno, entre otras razones, por carecer del carisma y liderazgo, requeridos para el puesto.

Este personaje, capaz de casi todo, es temido pero no admirado ni arrastra a las masas. Su elección, como mal menor y asumir la papeleta con dignidad de candidato derrotado, tiene su mérito pero nada más.

Eso de que no existe ningún otro aspirante alternativo entre los dirigentes socialistas lo suficientemente preparado para enfrentarse a Mariano Rajoy, por el fuerte liderazgo ejercido por Rodríguez Zapatero, constituye una notable memez del pelota de turno que bien se la podría haber ahorrado. Dorarle la píldora a estas alturas al presidente resulta, cuando menos, una falta de respeto y consideración.  Es más, si ello fuera cierto, sería como descalificar a priori a cientos de socialistas con preparación y aptitudes más que suficientes. Lo que si ocurre, con demasiada frecuencia, es que en el momento que surge un posible líder en el PSOE, capaz de moverle la silla a su jefe, en lugar de protegerlo y promocionarlo, es degradado y condenado al ostracismo. Lamentablemente, comenzando por el propio ZP, a los cargos socialistas les encanta rodearse de “medianías”, que todos conocemos y padecemos….

En cierto modo, el acceso a la candidatura de Rubalcaba que va camino de los 61 años, como diría uno de los secretarios generales de los dos sindicatos mayoritarios, se está “opacando”. Inicialmente gozó de la general aceptación de votantes y simpatizantes socialistas, pero transcurrido cierto tiempo, ya son muchos los que cuestionan sea la persona más adecuada para sustituir a Zapatero. La ciudadanía tiene memoria y no resulta fácil borrar sus antecedentes (caso GAL) ni olvidar su protagonismo en el 11-M y caso Faisán. La exaltación inicial se ha tornado en preocupación que se está incrementando con los resultados de las sucesivas encuestas publicadas. El 22-M ha supuesto un destrozo tremendo motivado por la pérdida casi total del poder autonómico y municipal sin precedentes. En las autonomías de Andalucía y Euskadi, muy probablemente, también pierda el PSOE a manos del PP y PNV (o Bildu).

    Una vez más, los españoles se preguntan cual será el papel que jugará el Movimiento 15-M en los próximos comicios generales. Los llamados “indignados” han sido cortejados, con bastante mal estilo por Cayo Lara (IU), los sindicatos y quizá por el PSOE a través de terceros. Esperar que el citado movimiento actúe como elemento revitalizador de la democracia no pasa de ser una frivolidad más. La aparición de Stéphane Hessel, autor del librito “Indignaos” y el más reciente “Comprometeos”, fotografiándose con José Blanco (Pepiño do Miño para los amigos), Ministro de Fomento y portavoz, declarando su admiración por Zapatero y Rubalcaba, no deja de ser un montaje interesado que causa alipori.

   Hasta ahora, Los citados “Indignados”, nutridos con otros muchos grupos incluido los antisistema, se les ha permitido ocupar la calle, manifestarse y protestar en algunos casos vulnerando la ley mientras los cuerpos de seguridad (policía), siguiendo instrucciones de sus superiores, miraban para otro lado tolerando actuaciones impropias que jamás habían sido permitidas hasta ahora. Tal como se apuntó anteriormente, el comportamiento de este colectivo ante el 20-N es una incógnita y más todavía si contasen con la presunta aquiescencia de las fuerzas de Seguridad del Estado…

Por el bien de todos, esperemos que todo discurra civilizadamente como corresponde a un país como el nuestro.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

Dejar un comentario