El nuevo paradigma móvil

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Sólo hace falta abrir cualquier periódico para darnos cuenta de que la tecnología móvil está ya presente en todas y cada una de las actividades de nuestra vida, cotidiana o no, abordando acciones que hasta hace muy poco eran consideradas pura ciencia ficción. La evolución en los últimos años de los precios y de las prestaciones de los terminales móviles permite llegar cada vez más, a un mayor número de clientes con mejores propuestas más completas y atractivas, en términos de funcionalidad, usabilidad y diseño, uniéndose al beneficio psicológico que la posesión de un terminal móvil produce en sus propietarios como sentir que están localizables y disponibles, o sentirse más seguros tanto en cuestiones de salud como desastres naturales, accidentes o robos, lo que convierte a esta tecnología no en un bien de lujo, sino muy por el contrario, en un bien necesario.

Frente a esta realidad se está imponiendo otra, tan aplastante como la anterior, que hace referencia al hecho de que la voz pierde cada vez más peso en el uso de las tecnologías móviles, donde los tiempos gloriosos de los SMS y MMS van pasando a un segundo plano. El rey indiscutible de las nuevas tecnologías móviles es el consumo de datos, que ha crecido el 47% en el último año – según un estudio reciente de la empresa norteamericana Oracle –, y se multiplicará por 10 en cinco años, en 2016, según el informe “El mercado y el tráfico de datos” elaborado por la empresa Ericsson. Así, las suscripciones de banda ancha crecerán un 60% y se espera que los 900 millones de usuarios mundiales pasen a ser 5.000 millones en esa fecha.

Fruto de estas reflexiones, y teniendo en cuenta que un paradigma es un marco de pensamiento (en griego paradigma significa patrón) o un esquema de referencia para explicar y entender ciertos aspectos de la realidad, podemos sin género de duda certificar que nos encontramos en un cambio de paradigma social dominado por la tecnología móvil, que está transformando de forma radical el significado de las reglas prevalecientes hasta este momento, en especial en las formas de comunicación de personas y entidades a nivel global y sus modos de estar informados y compartir información. Así, el 43% usa su móvil como cámara, el 34% ha jubilado su reproductor MP3 y el 24% lo emplea como GPS.

Sin embargo, la falta de un estándar claro de comunicación e intercambio de información entre distintas aplicaciones y soluciones tecnológicas móviles, el gran número de plataforma existentes, y la actual lucha encarnizada entre los sistemas operativos para móviles, hace que todavía sean necesarios muchos recursos y horas para disponer de soluciones móviles universales, al mismo nivel de popularidad y uso que aquellas accesibles desde ordenadores personales tradicionales, aunque la batalla poco a poco se va ganando en estos terrenos. A ello no ayuda, lógicamente, las constantes referencias a los problemas de salud, aun por determinar, que el uso de las tecnologías móviles pueden provocar (por ejemplo, muy discutida la influencia o no de las ondas inalámbricas en la actividad neurológica en chicas y chicos menores de 18 años), o viejos problemas de seguridad de los computadores trasladándose a nuevas realidades móviles, que precisamente por ser nuevas cuentan con menor atención por parte del gran público, pero que están suponiendo verdaderos quebraderos de cabeza a las operadoras móviles y sus departamentos jurídicos. Igualmente, y no menos importante, el irracional uso de la tecnología móvil puede provocar problemas para la seguridad personal y su intimidad, problemas de seguridad vial (tanto para conductores como para peatones), y problemas de consumo con importantes gastos económicos para sus usuarios.

Y toda esta transformación móvil, que tiene como base la información contenida en billones y billones de datos alojados en documentos digitales, necesita – como siempre ha ocurrido desde los albores de la humanidad, cuando nuestros ancestros pintaron las primeras pinturas en las cavernas para “gestionar” la información del mundo que les rodeaba – una gestión eficiente para convertir el caos masivo de información en conocimiento útil en los usos diarios que cada usuario realice con sus tecnologías móviles. Y es esta gran responsabilidad la que deben afrontar los profesionales de la información y documentación, con verdadero dominio de habilidades tradicionales ajustadas a los nuevos tiempos y al nuevo paradigma móvil, donde se preste especial atención a los procesos documentales aplicados en movilidad de:

PRODUCCIÓN Y RECEPCIÓN

La producción de documentos en entornos móviles debe tener en cuenta aspectos de hardware y sistema operativo de los terminales en los cuales se presentarán, así como conceptos de diseño para pequeñas pantallas. En la recepción se deben verificar que estén completos y cumplan las características de toda información (fiable, veraz, exacta, pertinente, …).

ALMACENAMIENTO

Establecer buenas prácticas en el proceso de almacenamiento permite una gestión documental más eficiente en tecnologías móviles, así como disminuir los problemas de seguridad informática de nuestra Unidad de Información. Por ello, las políticas de almacenamiento móvil deben contemplar los procesos de copia de backup, encriptación de la información e integridad de datos en sus actualizaciones y versiones.

ORGANIZACIÓN

Como en cualquier proceso documental, al trabajar con documentos móviles es necesario definir acciones orientadas a clasificar, ordenar, conservar y eliminar los documentos de la Unidad de Información en las diferentes fases de su ciclo de vida.

RECUPERACIÓN

La recuperación de documentos, incluso fuera del entorno de la oficina, redunda en importantes ventajas competitivas, aunque el migrar los datos más allá de la frontera de seguridad de los sistemas de información de la entidad – en especial a través de las redes públicas – puede suponer serios problemas con información crítica. Una gestión documental móvil debe garantizar la seguridad en la recuperación de los datos en cualquier lugar y a cualquier hora: en el dispositivo móvil, a través de las redes fijas o inalámbricas y de vuelta a la institución.

DIFUSIÓN

A la hora de diseñar una Gestión Documental Móvil para nuestras Unidades de Información debemos considerar la difusión de los contenidos de la entidad entre nuestros usuarios y trabajadores independientemente de la plataforma móvil de acceso y la tecnología empleada.

Por ello, el profesional de la información en entornos móviles intentará analizar cuestiones como: ¿Cuáles son los niveles de generación y gestión a aplicar ante los nuevos contenidos móviles?, ¿es posible establecer una seguridad integral de los datos móviles? o ¿qué conceptos sobre procesos documentales en movilidad debemos considerar como profesionales de la información?

Como habrá podido apreciar el lector, con todo lo expuesto hasta ahora, las tecnologías móviles nos arrastran hacia una movilidad inmersiva, que acapara nuestros espacios y tiempos en aras de una comunicación global, donde el tiempo y el espacio pasan al servicio de nuestra relación con los demás o nuestras compañías, y donde el trabajo nunca termina sino que depende de los tiempos de proceso en los que nuestra participación está asignada. Somos parte de nuestros terminales móviles y ellos parte de nuestra vida, convirtiéndose, por tanto, en ejes de nuestro desarrollo como personas y sociedad, y donde la gestión de los contenidos digitales supone una avalancha de retos y oportunidades a los profesionales de la información, que permitirá – a aquellos que logren utilizar la enorme información disponible y ofertada por las TIC móviles de forma inteligente y crítica – un espacio de éxito en su trabajo y vida personal y social.

No se nos escapa que sus extensiones son complejas y numerosas, por ello hemos reunido en este libro las reflexiones de diversos expertos internacionales relacionados con las tecnologías móviles, para que desde su propia visión – y sin ningún tipo de limitación y “censura” – aporten una visión de su franja de conocimiento, motivando, e incluso provocando, reacciones del lector que le permitan posicionarse, de forma alejada de la indiferencia, ante este nuevo paradigma móvil, que tarde o temprano le afectará (si no le está ya afectando) en su vida global e individual.

18 capítulos le acompañarán en este apasionante viaje hacia la tecnología móvil, los cuales podrá leer de forma secuencial o salteada, y donde las referencias bibliográficas y notas en el texto le ayudarán a ampliar su comprensión sobre los temas tratados.

Este artículo forma parte de la introducción escrita por José Raúl Vaquero Pulido para el libro electrónico Movilidad: retos y oportunidades para los profesionales de la Información y Comunicación.

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