Los tres mejores grabadores. Goya en el Museo Ibercaja.

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A muy pocos metros del Palacio de la Lonja, la exposición de los tres maestros grabadores se completa con la totalidad de la obra gráfica de D. Francisco de Goya y Lucientes en el espacio expositivo  del Museo Ibercaja Camón Aznar. Contemplar todos los grabados de nuestro artista más universal permite discurrir por el genio del sordo de Fuendetodos a través de la técnicas del aguafuerte, aguatinta, aguada, punta seca buril y la entonces novedosa de la litografía, en la que Goya dio muestra de su admirable dominio de la nueva técnica en una reafirmación de su afán de aprender y su espíritu indómito a pesar de que estos grabados se realizaran en la etapa de la vejez, que añade más simbolismo a su inagotable creatividad.
Los tres mejores grabadores. Goya en el Museo Ibercaja.
El Museo Ibercaja Camón Aznar se estructura sobre la obra de Goya y su colección se ensambla con esta referencia central: Goya y su tiempo. Se muestran numerosas obras en distintos soportes de muy amplia cronología así como los antecedentes pictóricos del Maestro y los artistas contemporáneos como Bayeu, Maella o Mengs que en alguna medida influyeron o fueron influidos por  la obra de Goya.
Junto con una selección de grabados de Durero y Rembrandt, cuya muestra principal se encuentra en La Lonja, el Museo Ibercaja Camón Aznar ofrece al visitante todas las estampas que componen las series que Goya produjo.13 estampas de 1778 basadas en la obra de Velazquez. Los 80 Caprichos, publicados en 1799, en los que fustiga con amarga ironía las miserias y vilezas de la sociedad en la que lo tocó vivir. Las 82 estampas de los Desastres de la Guerra,  de 1810 a 1820, que se han convertido en la mejor crónica sobre las sobrecogedoras consecuencias de la Guerra de la Independencia; los 40 grabados de la Tauromaquia, de 1816, que el artista creó quizá como paliativo a la reciente tragedia bélica, una serie pintoresca y costumbrista del mundo de las corridas de toros. Con los Disparates, serie de 22 grabados iniciada en 1816 y nunca concluida, Goya ilustra sus propias obsesiones con un marcado dramatismo, incluso grotesco, que le lleva a reflexionar sobre lo absurdo, condicionado por el dolor y la muerte. La madurez y el escepticismo de Goya confieren a esta serie la perspectiva de arte contemporáneo, convirtiéndole en un precursor adelantado de las técnicas e inspiración usadas hoy en día. Mención especial para las 4 excelentes litografías de los Toros de Burdeos,fechadas en 1825, cercana ya su muerte, en las que el Maestro se convierte en aprendiz de esta nueva técnica que revolucionó el arte del grabado, demostrando su inabarcable  tenacidad de Genio Universal con un muy rápido dominio de la misma.
En definitiva Goya en estado puro. La exposición que se muestra en los dos espacios, La Lonja y el Museo Ibercaja Camón Aznar, estará a disposición del público hasta el 5 de agosto.
DURERO- REMBRANDT Y GOYA,  CUMBRES INSUPERABLES.
Los tres mejores grabadores. Goya en el Museo Ibercaja.
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fotos Eugenio Mateo

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