En el crepúsculo de una civilización

0
97

UN PLANETA EN ESTADO DE SITIO

“Otro mundo es posible si comienza en   nosotros mismos ”.

Nuestro Planeta se encuentra enfermo y en estado de sitio. También muchos países, economías, y culturas. En consecuencia, cada vez más seres humanos sufrimos las consecuencias de este crepúsculo de la civilización.

Cada día añade nuevas catástrofes, sociales o naturales, a la ya larga lista. Huracanes, inundaciones, terremotos, sequías, hambrunas, guerras, cierres de empresas, desahucios, violencia policial y judicial contra gente que pide justicia se suceden de tal manera que se hacen cotidianos a pesar de su gravedad, y la contaminación medioambiental aumenta sin que cumbre alguna de políticos sea capaz de frenar nada de esto. Cada una de las famosas cumbres acaba sin acuerdos sobre la cantidad de veneno que cada país puede seguir vertiendo en la copa del Planeta y sobre cada uno de sus habitantes.
No nos coge de sorpresa lo que está ocurriendo.

Mentes lúcidas como la del escritor peruano J. Carlos Mariátegui, o espíritus evolucionados como el de la profetisa alemana actual Gabriele Wittek han ido poniéndonos en guardia en diferentes épocas acerca de lo que nos deparaba el destino de seguir como íbamos. Así se expresaba Mariátegui en 1922:
“Máximo Gorki, en un emocionante artículo, nos hablaba hace poco del “fin de Europa”. Y esta no es una frase de literato. Es una realidad histórica. Estamos asistiendo, verdaderamente, al fin de esta civilización. Y, como esta civilización es esencialmente europea, su fin es, en cierto modo, el fin de Europa”. (José Carlos Mariátegui, Lima, 16-12-1922)

Y Gabriele Wittek: “Jesús de Nazaret habló de los futuros acontecimientos catastróficos. La humanidad se encuentra ante ellos…(sic) “ Es necesario un cambio en el pensar y en cada uno”…(sic) “Para que se haga en la Tierra como en el Cielo, los hombres tienen que hacer las paces con su prójimo y tratarse como hermanos y hermanas”… (“Los hombres de los nuevos tiempos”, Agosto 1984).

Ante los acontecimientos diarios que distan mucho de ser como debieran, cualquier persona despierta se ve obligada a preguntarse en voz alta para qué sirve la presente economía mundial, la presente organización política y social del mundo, el barniz de la cultura académica, las farisaicas religiones oficiales y todo lo que forma los pilares de esta civilización decrépita cuando no nos traen más que represión, ignorancia, miserias y desgracias. Fácilmente se llega a la conclusión de que hemos equivocado el camino, que el modo de ver nuestras vidas, el Planeta y las relaciones con él y entre nosotros sus habitantes no solo es errado, sino amenazante, lo que ha calado tanto en la conciencia colectiva que hay miles de personas aterradas por las profecías mayas; miles de personas en todo el mundo que se angustian con la fecha del 21-12-2012, porque creen en la inminente catástrofe planetaria. Creen en ella, como si de algo nuevo se tratase mientras con solo ver un telediario ya están contemplando el fin del mundo para tantos hambrientos, tantas víctimas de guerras, y un largo etc.

Por su parte, los gobiernos, las Iglesias y demás mercaderes del miedo están de acuerdo en que propagarlo les conviene sobremanera para mantener su poder y hacer buenos negocios. Los mercaderes del miedo no solo mienten para coartar, también fabrican armas, arcas como las de Noé, o refugios para ricos que quieren sobrevivir al final anunciado por los mayas, que- por cierto- solo indican en su calendario el fin de un ciclo astronómico pero no el fin del mundo, que como se dice en otro momento, le llega a cientos de miles cada día. La Tierra se regenerará y sobrevivirá, pero esta civilización está podrida y pidiendo a gritos un cambio radical.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here