Cultura

Los exiliados románticos, de E. H. Carr

E. H. Carr

Los exiliados románticos

Traducción de Buenaventura Vallespinosa

Editorial Anagrama

Los exiliados románticos, de E. H. CarrOleksandr Ivanovic  Herzen. (Moscú, 6 de abril de 18122 – m París, 21 de enero de 1870), Hijo ilegítimo de un gran terrateniente, Iván Yákovlev  y madre  alemana protestante de nombre Henriette Wilhelmina Luisa Haag. Nació en Moscú justo antes de la ocupación francesa. Su padre, después de una entrevista con el mismísimo Napoleón, consiguió marcharse de Rusia cuando las tropas francesas estaban en vísperas de invadir el país. El apellido Herzen fue inventado por su padre. Herzen fue un gran demócrata  e incansable revolucionario, ideólogo de la revolución campesina, enemigo del régimen de servidumbre para lo creó una idea de socialismo utópico que denominado “Socialismo campesino”, considerando que la idea más lógica y sólida para un progreso constitucional de la sociedad rusa debería producirse por medio de la revolución campesina.

Pere Guinferrer en el prólogo al libro señala como la obra toma forma de novela o “al menos puede aspirar a este círculo con el mismo derecho que los montajes realizados más tarde por Oscar Lewis”  y efectivamente, teniendo en cuenta que es una historia autobiográfica el estilo y los planteamientos de un gran interés político y cultural discurren y son planteados, aunque  reales, como una ficción. Y es que en el desarrollo  historia la utopía se encuentra siempre presente, inseparable del  pulso en la lucha por las libertades de un socialismo sin dictadura, todo un dificultoso y arriesgado frente contra el zarismo. Mientras que otros poetas como Herwegh, pretendía algo distinto pero que nunca logró consolidarlos. Su idea sobre el socialismo partiendo como base de la comunidad rural, del campesinado lo consideraba el más sólido punto de apoyo para la liberación y regeneración de Rusia.

La historia arranca a mediados del siglo XIX cuando numerosos rusos, liberales y anarquistas, abandonaron y se dispersaron por toda  Europa formando pequeños grupos, propio de los exiliados voluntarios otros obligados por ser perseguidos por los agentes del Gobierno zarista. Personajes como Bakunin a quienes le conocieron disfrutaron y quedaron admiraos se su dominante personalidad que a ninguno de ellos les sería imposible olvidar el impacto causado. Un hombre y un  revolucionario que emociona cuando al final de los años escriben con tristeza a su amigo Nick compañero de utopía y revoluciones, recomendándole lea la Autobiografía de John Stuart Mill y  a Schopenhauer “interesante e instructivo. Ya  hemos enseñado bastante, hermano. En la vejez hay que volver a aprender. Causa más gozo…!

No es de mi condición crítica calificar un buen libro de original para cumplir, pero la variedad de esta apasionante obra por su acertada combinación y juego entre la historia, las anécdotas y los muchos proyectos y aventuras que se suceden ofrecen originalidad, donde las pasiones amorosas a las que conducen el romanticismo de la época como la del poeta alemán Theodor Herwegh amante de la mujer de Herzen narra todo un romance de larguísima,  apasionada  agitada historia no solamente de aposentos, sino que propició jugoso papel y enfrentamientos entre aquellos intelectuales románticos de un ardiente tiempo. Turbulentas historia de aquellos exiliados de amores y aventuras, como  la que dio lugar esta relación a amorosa entre la esposa de Herzen y el poeta alemán, que alcanzó dimensiones de elevado escándalo entre “una cause célebre europea,  hasta tal extremo que los reproches sobre las conductas llegaron hasta Londres a oídos de Karl Marx, “que raramente edulcoraba sus palabras, pero que contó a su fiel amigo  Engels, en Manchester, que Herwegh no solo puso los cuernos a Herzen sino que la había sacado 80.000 fracasó”

Mas sus causas fueron profundas y jugaron un significativo papel en el futuro de Rusia, Herzen perteneció a la generación  de los años “cuarenta; debido a la educación recibida conservó en gran medida las tradiciones  y las costumbres del aristócrata ruso. El romanticismo era su religión  el liberalismo  fe política,  la democracia constitucional el acertado ideal para Rusia. Una historia de los románticos que terminó en tragedia, “reñida de futilidad, pero ellos tiene un lugar en la historia” Y esta sólida y bien elaborada obra es la mejor muestra de que. su lectura es un verdadero y palpitante placer.

Sobre el autor

Jordi Sierra Marquez

Jordi Sierra Marquez

Comunicador y periodista 2.0 - Experto en #MarketingDigital y #MarcaPersonal / Licenciado en periodismo por la UCM y con un master en comunicación multimedia.

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