Directores en el Auditorio de Zaragoza (3): Sir Neville Marriner

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Consonancias, 34

Para cualquier aficionado la música clásica, el nombre de Sir Neville Marriner es como un talismán: todo lo que toca se convierte en un tesoro, además de sonar fino.

Sir Neville Marriner
Sir Neville Marriner

Mis recuerdos más antiguos –que ya lo van siendo– lo vinculan a otro mito que él mismo creó: The Academy of St. Martin in the Fields. La primera vez que fui a Londres, hace casi 40 años, hice una peregrinación a aquel lugar para comprobar si los mitos responden en algún caso a la realidad. Y sí, allí estaba la iglesia, en un rincón del Trafalgar Square, con su pórtico neoclásico y sus muros rezumando música, en el interior y el exterior. Quiero recordar –aunque puede ser una ensoñación– que había alguien ensayando dentro. Me interesaba más aquel lugar que el palacio de Buckingham, la Torre, el Big Ben o el mismísimo Parlamento. A excepción de Westminster, donde también corrí a vibrar ante el sepulcro de Haendel, nada en la ciudad atraía tanto mi atención.

No conocí en persona a Sir Neville Marriner hasta bastantes años después y me admiró su porte distinguido, al par que humilde. No es un figurón que presuma de alcurnia ni vaya por el mundo pidiendo reverencias, sino un hombre sencillo cuya categoría reside en su interior. Con una trayectoria profesional muy notable, que llena la segunda mitad del siglo XX y los años que lleva transcurrido el presente, es el más veterano de los directores orquestales en activo, a punto de cumplir 90 años. Los méritos que ha contraído a lo largo de su carrera le han hecho merecedor del título de Comendador de la Orden del Imperio Británico, en 1979, alcanzando la categoría de Sir en 1985. Es también presidente vitalicio de la sociedad que mantiene y patrocina The Academy of St. Martin in the Fields. La formación inglesa ostenta el récord del mayor número de grabaciones de música clásica realizado en el mundo: más de 500. Entre otras actividades notables, ha interpretado las bandas sonoras de películas como ‘Amadeus’ (1984), ‘El Paciente Inglés’, y ‘Titanic’ (1997). Como curiosidad puede señalarse también que el Coro de The Academy canta el Himno de la Liga de Campeones de la UEFA.

El estilo de Marriner es sencillo, nada espectacular, pero de gran claridad y eficacia. Es indudablemente el director de orquesta de rango internacional que más veces ha subido al podio del Auditorio zaragozano, habitualmente al frente de la Orquesta de Cadaqués, que contribuyó a formar y de la que es el principal director invitado desde hace más de 20 años. Su última actuación pudimos disfrutarla el pasado 18 de febrero, dirigiendo a la Orquesta de Cadaqués y al coro Amici Musicae del Auditorio en un extraordinario concierto en el que se interpretaron la ‘Noche transfigurada’ de Arnold Schönberg y el ‘Gloria en re’ de Antonio Vivaldi.

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