La inluencia del estereotipo

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Creo, firmemente, que existe una especie de paranoia colectiva.

Las neurosis, como ya adelantaba Kafka, han invadido al hombre.

Me pregunto cuál es la razón.

Foto: Esparta
Foto: Esparta

Quizá la propia naturaleza del ser humano y su consecuente evolución haya dado lugar a que el modo de vida moderno haya perjudicado a un cerebro no del todo preparado para asimilar tanta información.

Después de tantas perspectivas sobre una realidad que aparentemente es objetiva, nos encontramos perdidos a la hora de elegir una que satisfaga nuestra propia realidad subjetiva.

Pienso que una de las principales causas es la idea del estereotipo. En cualquier ámbito.

Es tan increíble la influencia que ese ideal  ejerce sobre las masas que indudablemente genera un conflicto con lo más profundo de nuestro yo.

Por poner algunos ejemplos.

Los estereotipos de hombre y mujer. Cómo deben comportarse socialmente, incluso en la intimidad, marcan la pauta general de la sociedad.

Antiguamente el estereotipo en la sociedad moderna era el puritanismo, y prácticamente todo el mundo se ceñía a ciertos valores que causaban, obviamente, conflicto con los instintos propios de cualquier animal.

Hoy en día el estereotipo es el del concepto de libertad acuñado por los que vivieron en el exceso. Por supuesto es una consecuencia lógica al puritanismo anterior, a la prohibición. Pero si pensamos sobre ello, detenidamente, nos daremos cuenta de que es la causa de las principales neurosis del mundo contemporáneo.

Mi opinión es que el ser humano tiene la capacidad de hacer consigo mismo y con su propia mente lo que le de la gana. Y es tan enorme la capacidad creativa que es muy comprensible que en estos momentos en los que estamos empezando a experimentar con ella, muchos se sientan perdidos.

Es muchísimo más fácil seguir lo que tu entorno dictamina. Da igual si la fuente de dicho concepto es la religiosidad, el dinero o lo que venga después.

La gran mayoría de la sociedad seguirá las pautas que dictamine su entorno en todas las épocas. Principalmente por la necesidad de sentirse aceptado. Pero también por miedo a llegar a entender lo que uno, en su propia percepción subjetiva es.

Sin ir más lejos, en el tema que nos ocupa, la política.

Independientemente de las ideas que uno pueda llegar a tener, la sociedad siempre tiende a variar en consecuencia con la actitud de sus gobernantes.

Podemos pensar, y con razón, que es normal el desear un cambio de gobierno si van las cosas mal. Pero hasta que punto esto es cierto.

Si lo pensamos bien podríamos echar la culpa al representante en cuestión. Pero, por lo general, culpamos a toda la ideología, da igual que sea de derechas o de izquierdas.

Es realmente interesante cómo un concepto se va extendiendo entre las mentes de una sociedad de un modo imparable.

Otro ejemplo interesante de ello es la idea del fin del mundo proveniente de las profecías Mayas. El concepto se extendió hasta tal punto que la mitad del mundo esperaba que el año pasado sucediera algo extraordinario.

Del mismo modo se extiende la popularidad de videos en YouTube, de conceptos estéticos y todo lo demás; poniendo de manifiesto ese mutualismo imperante en toda la naturaleza.

En cualquier caso, esa naturaleza elige, sabiamente, a los que van a marcan un hito, por lo tanto el siguiente estereotipo que servirá de guía para las sociedades.

Muchas veces reflexionamos acerca de lo cruel que es el ser humano, de las barbaridades cometidas a lo largo de los tiempos por los diferentes imperios dominantes. Pero el ser humano es una parte más de la naturaleza. Y esta, por sí misma, desarrolla absolutamente todo por una razón. O acaso existe algún animal, planta o cualquier conjunto de moléculas que no tenga su espacio en el proceso de la vida y de la muerte.

Así mismo sucede con el estereotipo humano. Un estereotipo que cambia con el paso de una era a otra, y que permite que la gran mayoría tengan un referente de comportamiento y estética.

Lo que sucede es que, en muchas ocasiones, el individuo se olvida de su propia naturaleza, e intenta imitar en demasía ese estereotipo. Debido a que es un ideal nunca se podrá alcanzar, y esto precisamente es lo que deriva en las tan presentes neurosis de las que somos todos partícipes.

Lo más curioso es que si nuestra función en esa naturaleza fuera la de seguir todos nuestros instintos, incluidos la competencia entre los géneros o la de seguir el rumbo que marcan los tiempos sin plantearnos absolutamente nada; No hubiéramos desarrollado esta capacidad de raciocinio tan asombrosa.

Debido a que el estereotipo es una de las principales influencias sociales, y que ha sido así desde siempre, parece difícil imaginarse un cambio al respecto.

Al menos, con la compresión de la mente que se ha venido desarrollando desde el siglo pasado, hemos podido comprobar que podemos llegar a solucionar algunas de esas neurosis.

Lo difícil es llegar a darse cuenta y, sobre todo, aceptar que las tenemos.

Entra dentro de cada cual el seguir lo establecido o interesarse por conocer más acerca de  uno mismo.

PAZ.

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