Eunucos, de José Antonio Díaz Sáez

0
287

“España tiene el dudoso honor de ser el primer país europeo en recurrir a la castración de niños para dedicarlos a fines musicales

Eunucos, de José Antonio Díaz Sáez18 de marzo de 2014.-No se puede leer apenas la historia sin concebir horror por el ser humano“. Con esta contundente frase de Voltaire comienza la enciclopédica obra, Eunucos. Historia universal de los castrados y su influencia en las civilizaciones de todos los tiempos, del investigador y periodista, José Antonio Díaz Sáez, que ha publicado la editorial Almuzara dentro de su colección Historia.

A lo largo de las 464 páginas que conforman este libro, Díaz Sáez hace un minucioso recorrido histórico que partiendo de la aparición del primer castrado en los registros cuneiformes de Lagash, datados a principios del tercer milenio antes de Cristo, prosigue su camino hasta llegar nuestros días, en los que la mutilación genital aún pervive en algunos países tales que la India, Tanzania, Mali o Camerún.

Según el autor, la castración ha sido una práctica habitual en numerosas civilizaciones. Su función, que en principio era la de domesticar a los animales, se extendió a los hombres con el objeto de someterlos, controlar su reproducción y alejarlos de las prácticas sexuales en los harenes que surgieron, por vez primera, en la época mesopotámica, y continuaron en civilizaciones tan avanzadas como la israelita, griega o romana, entre otras.

Por otra parte, según argumenta el libro, la primera mención oficial y ampliamente contrastada que tenemos acerca de los eunucos chinos data de la dinastía Zhou (1122-263 a.C.), que bajo el eufemismo de “la reclusión en palacio” escondía la pena de castración por la comisión de un delito que se aplicaba a los hombres núbiles- en edad de procrear-, que eran destinados a palacio para el cuidado y vigilancia de las féminas.

Pero no todos los eunucos fueron seres marginados. Según José Antonio Díaz Sáez, en la sociedad bizantina los castrados tenían sus derechos y jugaban un importante papel institucional en la jerarquía administrativa del imperio. Los castrados podían ocupar cargos religiosos y palaciegos. Algo así ocurrió, más tarde, en el Islam donde, tal y como revela el autor en esta obra, aquellos emasculados que tenían talento podían llegar a desempeñar cargos destacados (cantantes, visires, guardaespaldas, etc.) y ocupar puestos importantes en el estamento militar.

Cabe mencionar el capítulo que el autor le dedica a España durante la época musulmana, fecha en la que se comenzó a comerciar con otras regiones del mundo islámico, a las que también se exportaba eunucos, considerados mercancías de gran valor, llegando éstos a ser el tercer mayor producto de los mercados andalusíes. Gran parte de ellos eran requeridos para el servicio imperial, quedando otros en poder de las casas aristocráticas.

El nexo entre el canto y los hombres emasculados tienen un apartado importante en esta obra. Según afirma el autor, “España tiene el dudoso honor de ser el primer país europeo en recurrir a la castración de niños para dedicarlos a fines musicales, una práctica que luego se extendió a Italia y otros países“. Y es que como cuenta Díaz Sáez en su libro, los niños recibían lecciones de canto y eran mantenidos durante su infancia por un Maestro de Capilla, quien debía preservar su inversión y mantener el timbre de las voces angelicales procediendo a la mutilación de sus genitales; nacieron así los famosos capones, precedente español de los castrati italianos.

En definitiva, esta obra recoge el origen y vida de los eunucos a lo largo de la historia. Seres que, en virtud de su peculiaridad fisiológica, vieron frustrada una de sus funciones vitales, la procreación, y como consecuencia de ello, su desarrollo personal. Sacerdotes, castrati, adivinos, consejeros palaciegos, cuidadores del harén, espías. Esas fueron algunas de sus ocupaciones a lo largo de los siglos. Pero la suya es una realidad vigente, tal y como se recoge en esta obra, ya que, en el siglo XXI, aún existen eunucos que cumplen con roles sociales y religiosos cuyos orígenes se pierden en los albores de la Humanidad.

José Antonio Díaz Sáez es Licenciado en Ciencias de la Información y Licenciado en RRPP y Publicidad. Como periodista comenzó trabajando en el medio radiofónico (Cadena Ser, Radio Euzkadi, Cope), pasando luego a medios de comunicación escrita, y más tarde al ámbito de los gabinetes de prensa y relaciones públicas de diversos eventos deportivo.

En su día director de las revistas BTT Magazine y Ciclismo a Fondo, ha colaborado también con los diarios El Correo, El Periódico de Catalunya, El Mundo (en este último también en su revista dominical, Magazine); en diferentes revistas semanales y en varias publicaciones mensuales, como la edición española de Paris-Match y la revista de divulgación histórica Clío. Ha publicado Ibarreta, el último explorador, entre otros títulos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here