Podemos leer, en algunos medios de comunicación, las iniciativas que están tomando algunas Comunidades Autónomas contra la falta de alimentación que sufren casi 2 millones de niños en nuestro país, que van al colegio hasta sin desayunar. Algunas escuelas públicas se mantendrán durante el verano abiertas, para poder servir comida diaria a todos los niños que reúnan los requisitos para esos programas.

Es una obra humanitaria digna de ser alabada. Muchos de esos niños en edad escolar sólo tenían una comida al día y era precisamente la que se reparte en los comedores de las escuelas públicas. Debemos dar gracias a la Junta de Andalucía por su ejemplo de solidaridad, que en estos momentos empiezan a copiar otras comunidades.
Es incomprensible que en nuestro país se hayan construido 4 aeropuertos, que han costado millones de pasta (para algunos pastuqui) y sin aviones, y que se haya llegado a semejante situación, que los menores sufran el hambre.
Desgraciadamente, los errores se convierten en una cadena que se repite, porque lo único que vieron era la pastuqui y eso es lo que hacían y siguen negando, pero sigue la espiral mientras esas criaturas, por falta de trabajo de sus padres, sufren hambre.
Me pregunto ¿dónde están las promesas y los buenos ejemplos prometidos…? ¿Dónde está la buena moral? ¿Dónde están los castigos a quienes se apropian de los caudales públicos? Incluso se maldice a los Jueces que pretenden hacer bien su trabajo.
No me extrañaría que al final se aluda a defectos procesales en la instrucción de los casos que están saliendo cada día en Prensa, sobre una sola realidad: se ha confirmado que muchos políticos han recibido sobres-sueldos con dinero del que nadie parece saber su procedencia. ¿Se sabrá alguna vez?
De todas formas, lo único bueno es que esos niños van a recibir su comida diaria aun con las escuelas en temporada de vacaciones.
Gracias a la Junta de Andalucía, por tener tan brillante idea en una España hundida en la miseria.
