El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
El LibrepensadorEl Librepensador
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
El Librepensador > Blog > Ciencia > Los «valores normales» en medicina
Ciencia

Los «valores normales» en medicina

Última actualización: 17/11/2011 10:07
ccs
ccs
ccs
Porccs
El CCS es un servicio de comunicación en defensa de derechos humanos, políticos y sociales para todos, dirigido a profesionales de los medios de comunicación y...
Compartir
Compartir

Cuando recogemos una analítica, medimos nuestra tensión arterial o pesamos a nuestros hijos, en seguida nos surge la duda de si la cifra que obtenemos es normal o no. En ocasiones, de dichas medidas se derivan inmediatas acciones diagnósticas o terapéuticas, y, en otras, los profesionales sanitarios parecen mirar con una cansina indiferencia la que nos aparece como una anomalía incuestionable, sin que nos sepamos explicar el por qué de esa aparente displicencia.

La normalidad, en medicina, es un concepto con un fuerte componente estadístico. Es normal que nuestra altura sea tal o cual a una determinada edad porque la mayoría de las personas sanas tienen tal o cual altura en dicha edad. Por ello, es evidente que esa normalidad depende de variables al margen de la salud: etnia, hábitos alimenticios o incluso algunos rituales culturales (como la costumbre de anillar el cuello de las adolescentes en algunas culturas) pueden influir en la altura sin que estemos ante circunstancias patológicas. Por ello, a la hora de evaluar si una determinada medición, o prueba diagnóstica, o constante vital es normal, los sanitarios evalúan varios aspectos. Entre ellos, hay tres que son especialmente relevantes: la intención de la medición, el contexto en el que ha sido recogido, y la evolución del mismo. Para ilustrarlos, veamos el ejemplo de la medición de un niño.

No es lo mismo medir la talla de un crío en un estudio de salud en la escuela, que hacerlo en otro que está recibiendo tratamiento con hormona de crecimiento. En el primer caso, la intención es detectar los casos claramente diferentes en una única medida puntual con objeto de estudiar cuál de ellos puede tener una patología que podamos tratar, y cuál es bajito o alto de manera constitucional. En el segundo, queremos asegurarnos de que el tratamiento es efectivo, y monitorizar que sigue mereciendo la pena utilizarlo sin riesgos para el crío. En definitiva, unas veces buscaremos sensibilidad en la medición (detectar todos los casos patológicos, aunque no todos los individuos con valores anormales estén enfermos), y en otros casos precisión. Y por eso seremos tolerantes con errores de medida en el primer caso, y exigiremos precisión hasta las décimas de milímetro en el segundo.

Es necesario evaluar el contexto de la medida, el cual define en gran medida la tabla de comparación que permite comprobar la normalidad o anormalidad de la misma. Por ejemplo, la medición de los niños amamantados con tablas de peso y talla obtenidas a partir de la medición de niños alimentados con biberón ha sido y es una frecuente causa de abandono de la lactancia artificial, puesto que la curva de crecimiento de ambos lactantes es diferente en las primeras semanas. Hasta que la OMS no ha elaborado una tabla de niños amamantados naturalmente, estos niños estaban siempre situados en valores anormales, cuando los que seguían ritmos de crecimiento anómalos eran los otros. Lo mismo podría suceder si se hiciera una tabla de peso en una población con una tasa de obesidad infantil o con malnutrición severa.

Por último, más importante que el valor absoluto de una medición de un determinado parámetro es la evolución del mismo en la historia del paciente. Un niño que padece una gastroenteritis pierde bruscamente mucho peso, y puede dar un valor puntual anormalmente desviado. Sin embargo, su curva de peso se recupera rápidamente tras curar su enfermedad. En el otro extremo, un niño que se hace alérgico a un alimento que forma parte de su dieta puede tener valores normales de peso y talla al inicio de la sensibilización, pero su curva de peso empeora progresivamente hasta que no es eliminado de su dieta el alimento que le produce los síntomas.

Dada la relativa dificultad para la interpretación, debemos huir de realizar por nuestra cuenta mediciones de constantes o analíticas si estas no van a ser supervisadas por profesionales sanitarios, puesto que, un valor anormal no tiene por qué ser equivalente a enfermedad, ni uno normal asegurar nuestra salud. No nos arriesguemos a ser víctimas del atrevimiento que nos da la ignorancia, que puede producirnos desde un inocente susto a una engañosa y peligrosa tranquilidad.

Teodoro Martínez Arán

Médico, especialista en pediatría

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
ccs
Porccs
El CCS es un servicio de comunicación en defensa de derechos humanos, políticos y sociales para todos, dirigido a profesionales de los medios de comunicación y a las OSC
Artículo anterior Mariano Rajoy Victoria electoral del PP: La vida sigue igual
Artículo siguiente ¿Y ahora qué hacemos?

Lo más leído

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Ernest Urtasun el nuevo ministro de Cultura del Gobierno de Pedro Sánchez

Por
Jordi Sierra Marquez

Vicente Blasco Ibáñez y la Masonería

Por
Ricardo Serna
Alpinismo. Al filo de la escalada

César Pérez de Tudela: la pasión por el alpinismo

Por
redaccion
Psicoterapia online una ventana abierta al bienestar emocional

Psicoterapia online: una ventana abierta al bienestar emocional

Por
Jordi Sierra Marquez

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion
Santa Inquisición

La Iglesia católica y sus crímenes contra la Humanidad

Por
JavierFisac

Los usuarios de car2go en Madrid han reducido más de 1.600 toneladas de emisiones de CO2 en 2017

Por
redaccion
Cuál es el mejor seguro médico para 2020

¿Cuál es el mejor seguro médico para 2025?

Por
Jordi Sierra Marquez
Ya tienes listo tu bikini para el verano

Ya tienes listo tu bikini para el verano

Por
Jordi Sierra Marquez
Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari
Anterior Siguiente

Quizás también te interese

Ciencia

El Gobierno aprueba el proyecto de Ley de Almacenamiento Geológico de Carbono

13/04/2010

Descubren aspectos claves del control de la destrucción celular de proteínas

14/06/2010
Ciencia

Científicos brasileños demandan regalías del petróleo

24/09/2011

Acuerdo de Proasoft con la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Málaga

13/11/2008
El Librepensador

Medio digital independiente de información y opinión, con 17 años de trayectoria. Periodismo transversal, plural y transparente. Editado por Adstriva LLC.

Secciones

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

El Medio

  • Quiénes somos
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
  • Contactar

Ayuda y legal

  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies

© 2026 El Librepensador · Editado por Adstriva LLC. Todos los derechos reservados.

¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?