El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
EL LIBREPENSADOR > Blog > Política > Á‰tica en tiempos de crisis
Política

Á‰tica en tiempos de crisis

Última actualización: 06/07/2012 13:23
ccs
ccs
Porccs
El CCS es un servicio de comunicación en defensa de derechos humanos, políticos y sociales para todos, dirigido a profesionales de los medios de comunicación y...
Compartir
Compartir

Insiste un buen número de economistas, neoliberales y de los otros, en afirmar que la ausencia de algunos valores éticos no ha tenido influencia en la crisis que padecemos desde 2007. Según ellos, las crisis se han sucedido a lo largo de la historia y habría que suponer entonces que los vicios que las causan son consustanciales a la naturaleza humana.

Tienen razón en afirmar que la posibilidad de desarrollar vicios y también virtudes es consustancial a los seres humanos, pero convendría recordar la lección de aquel jefe indígena que contaba a sus nietos cómo en las personas hay dos lobos, el del resentimiento, la mentira y la maldad, y el de la bondad, la alegría, la misericordia y la esperanza. Terminada la narración uno de los niños preguntó: ¿cuál de los lobos crees que ganará? Y el abuelo contestó: el que alimentéis.

A los economistas neoliberales, y no sólo a ellos, les gusta ignorar estos relatos y creer que de los vicios privados a veces surgen buenos resultados para la vida económica y de las virtudes privadas a veces surgen malos resultados. Por eso prefieren atenerse al viejo dicho “lo que no son cuentas son cuentos” y asegurar que la economía sigue su curso sin que le perjudiquen la codicia o la insolidaridad, que quedarían para la vida privada. A su juicio, quienes mantienen que la falta de valores éticos perjudica a la vida pública son moralistas anacrónicos.

No se trata de recordar que los valores morales son efectivos en la vida pública, sino de distinguir, como hacía Ortega, entre estar altos de moral o desmoralizados como dos actitudes que posibilitan o impiden –respectivamente- que las personas y los pueblos lleven adelante su vida con bien. Qué duda cabe, siguiendo a Ortega, de que una persona o un pueblo desmoralizados no están en su propio quicio y vital eficacia, no están en posesión de sí mismos y por eso no viven sus vidas, sino que se las hacen otros, no crean, ni fecundan, ni son capaces de proyectar su futuro.

Y a la desmoralización hemos llegado no sólo por lo mal que se han hecho las cuentas, sino también porque se han disfrazado con cuentos perversos, como el de la contabilidad creativa, como el de los controladores que no sacaron a la luz los fallos en lo que supuestamente controlaban, como las mentiras públicas sobre lo que estaba pasando, como el empeño en que asumieran hipotecas quienes difícilmente podrían pagarlas, como la constante opacidad y falta de transparencia, como la ausencia de explicaciones veraces de lo que estaba ocurriendo.

Cuando a todo ello se suma que las presuntas soluciones vienen de comenzar los recortes por los más débiles, por los que menos responsabilidades han tenido en la catástrofe, parece difícil creer que la falta de ética (de competencia, mesura, transparencia y responsabilidad) no tiene nada que ver con todo esto y que sólo la mala suerte económica nos ha llevado donde estamos.

Pero como tal vez la principal característica del ser humano es la libertad, la capacidad de tomar la iniciativa, de coger las riendas de la propia vida, personal y compartida, es urgente emprender medidas que ayuden a cambiar el desmoralizador curso de las cosas, y quisiera proponer al menos las siguientes.

Optar por la verdad y la transparencia sería una de ellas. La sana costumbre de contar desde el poder político y el económico lo que ocurre y proponer lo que podemos hacer, explicando el proyecto que se tiene por delante.

Poner tasas a las transacciones financieras, en este mundo de capitalismo financiero, que es preciso replantear radicalmente. Si es cierto que el capitalismo emprendedor se transformó en el corporativo y desde mediados del siglo XX en capitalismo financiero, limitar su expansión es urgente y, como mínimo, utilizar sus recursos para los peor situados.

Apostar por la ejemplaridad, ejercer de forma ejemplar la función política, la judicial, la actividad de la empresa y la de cualquier profesión, no como algo excepcional, sino como un sobrentendido.

No empezar por recortar por lo más fácil, por los más débiles, sino por exigir la devolución de lo que se ha robado y reducir los sueldos de los implicados en la mala gestión.

Proteger a los más vulnerables, a los enfermos, los inmigrantes, los dependientes, los países en desarrollo, los niños porque es su derecho de justicia, amén de una elemental obligación de solidaridad.

Acometer medidas de crecimiento, generadoras de empleo, que para quienes cuentan con capacidad creadora no tienen porqué ser incompatibles con los ajustes.

Tratar de recordar lo que nos une y respetar lo que nos separa, porque agitar sólo lo que puede separarnos es, hoy más que nunca, letal.

Adela Cortina

Catedrática de Á‰tica y Filosofía Política de la Universidad de Valencia

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
Porccs
El CCS es un servicio de comunicación en defensa de derechos humanos, políticos y sociales para todos, dirigido a profesionales de los medios de comunicación y a las OSC
Artículo anterior Gabriel Barceló Rico-Avello Teoría de Interacciones Dinámicas, por Gabriel Barceló
Artículo siguiente Entrega de Certificados en fotografía
No hay comentarios

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Most Popoular

Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari

Acer presenta su nuevo dispositivo informático AIoT compatible para vídeo en streaming de Amazon Kinesis

Por
redaccion

8 consejos para el cuidado del cabello en otoño

Por
redaccion

Los análisis genéticos están ahora a nuestro alcance

Por
redaccion

Un gobierno de traidores, que fomenta el efecto llamada

Por
RamiroGrau

Reducir el tiempo de desplazamiento al trabajo ahorraría 214 millones de toneladas de CO2 para el 2030

Por
redaccion

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion
paraguas-lluvia

El suicidio de las gotas de lluvia

Por
JuanRodriguezCano

Cursos de seducción que pueden interesarte

Por
Maite Nicuesa Guelbenzu

Crítica de «También la lluvia»

Por
RubenSMartin
Anterior Siguiente

Subscribe Newsletter

- Advertisement -
Ad image

Quizás también te interese

Política

Encuentro con las minorías

11/05/2013

Claves para una vejez satisfactoria

19/09/2008
Política

Política para principiantes (2): ¿Un camino limpio?

16/09/2016

Cristina, protegida del Régimen; ‘las otras’ no. Justicia, ¿dónde estás?

28/11/2013
EL LIBREPENSADOR

Your instant connection to breaking stories and live updates. Stay informed with real-time coverage across politics, technology, entertainment, and more. Your reliable source for news, 24/7.

Facebook Twitter Youtube Rss Medium

Categorías

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

Enlaces útiles

  • Quiénes somos
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies
  • Contactar
  • Equipo
  • Estándares editoriales
  • Ética e independencia
  • Correcciones
© EL LIBREPENSADOR. Todos los derechos reservados.
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?