El Librepensador El Librepensador
Tamaño de fuenteAa
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
Buscar
  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida
Síguenos
EL LIBREPENSADOR > Blog > Política > Certidumbre y justicia
Política

Certidumbre y justicia

Última actualización: 22/09/2014 08:47
ManuelOlmedaCarrasco
ManuelOlmedaCarrasco
PorManuelOlmedaCarrasco
Cuenca. Profesor jubilado con gran interés por el análisis socio-político. Soy escéptico y me alimento de un eclecticismo vital.
Compartir
Compartir

Existe hoy cierto interés por averiguar qué maridaje prevalece entre realidad, conocimiento y comunicación. Tanto es así que ontología y epistemología vienen preocupando al hombre desde la Grecia clásica. Sin embargo, la filosofía del lenguaje surge en tiempos recientes. El motivo quizás haya sido un sempiterno conflicto de indiferencias y negaciones entrambos. Lo cierto, aparte consideraciones temporales, es el atractivo suscitado por determinar qué trascendencia predecimos al lenguaje en la interacción individuo-hábitat. Parece tomar cuerpo la disyuntiva surgida al socaire del lenguaje connotativo y denotativo. Debe apreciarse también la simbolización; proceso que ratifica el advenimiento del lenguaje artificial.

drae diccionario
Foto: Expo Zaragoza 2008

Niego los conocimientos básicos para escrutar semejante problemática. No obstante, el asiduo uso de la palabra escrita me sitúa a un nivel aceptable. Esta premisa permite realizar lucubraciones sobre aspectos domésticos, cotidianos, ajenos a honduras que requieren mayor especialización. Advierto, verbigracia, un intento -ejercido por sectores concretos- de gestar ese lenguaje simbólico (artificial) que les permite instituir una realidad postiza, acorde a sus intereses. De casta, apostillarían algunos. El mundo político y judicial constituye dos sectores capitales a la hora de formalizar tal marco con el objeto de provocar ventajosa confusión. No cabe duda de que realidad, experiencias personales, conocimientos y sensaciones se materializan por medio del lenguaje. Su desnaturalización ofrece un mundo caricaturizado.

Frecuentemente inquiero el porqué un exceso de “garantismo” -a lo mejor querencias esotéricas- requiere difuminar una realidad cierta, evidente. Ignoro si se trata de escrúpulos jurídicos necesarios para acreditar la Justicia o una forma inicua utilizada por juristas a fin de salvaguardar determinadas prerrogativas o privilegios. Resulta sorprendente que pueda resultar delictivo llamar a alguien ladrón, por ejemplo, aunque se haya pillado in fraganti. La norma manda que se anteponga, con carácter atributivo, el epíteto “presunto”. Ante este hecho rutinario, cualquier ciudadano se desorienta. La realidad vinculada a un lenguaje natural queda relegada a convencionalismos incomprendidos e innecesarios. ¿Por qué los jueces han de ejercer como lingÁ¼istas versados? ¿Por qué se prima en esta materia el carácter tangencial del lenguaje? Tras una realidad penal palpable, concluyente, debe aplicarse la ley no establecer coyunturas gramaticales.

Cuantiosos casos que plagan la memoria colectiva, han provocado ríos de tinta. Bárcenas, EREs, Fabra y, ahora, la familia Pujol conforman debates y noticieros, amén de programas ajenos al acontecer político. Por cierto, tanta impureza, tanta realidad virtual acomodada, suscita cuantiosa confusión cuando hemos de trazar las líneas divisorias entre lo trascendente y lo trivial. Vivimos asediados por un tótum revolútum. El individuo pierde –probablemente víctima de percepciones planificadas- su trayectoria social, aun personal. Sufre espejismos, flases alienantes, sacudidas emocionales, que lo convierten en un ser insensible, apático. Lento de reacciones, dilata enfrentarse -armado de firmeza y argumentos sólidos- a ese comulgar diario con las ruedas de molino que le facilita simulada y cínicamente un poder multifacético.

Foto: sancho_panza
Foto: sancho_panza

Ese ente denominado opinión pública posee la certidumbre de que los arriba mencionados -EREs incluido- metieron las manos donde no debieran. Asimismo, a nadie se le permite aseverarlo con rotundidad. ¿Son chorizos? No, son presuntos. Pero, ¿qué añade o desvanece tal voz? ¿Aclara, determina o concreta algo? Desde mi punto de vista, viene a ser un hall jurídico, el cobijo que protege a quien debería sufrir las iras del pueblo esquilmado, el rigor de una Justicia reparadora. Pese a su aplicación dilatoria (a veces absolutoria) acepto la presunción de inocencia siempre. Pero en políticos y adjuntos con evidentes e incontestables razones para una calificación cierta, no. Sobre manera cuando se trata de apropiaciones indebidas. Primero se les inhabilita para todo cargo representativo y luego se les somete al proceso correspondiente cuidando con exquisitez las garantías procesales. Implicación fundamental consistiría en restituir lo distraído. Si se les juzgara inocentes, la rehabilitación pondría punto final al caso.

Mi calificativo resultaría demasiado grueso. Por esto me resisto a adjetivar los indultos a políticos, banqueros u otros de porte gubernamental. Tampoco la falta de restitución si lo robado son caudales públicos. Ambos casos se producen con excesiva frecuencia. El último, siempre. Si ante la certidumbre, la justicia extiende una figura lingÁ¼ística valedora (básicamente de prebostes), con el indulto cualquier ejecutivo da la puntilla. No ya al derecho sino a la democracia. La justicia, con ese lenguaje simbólico, madura el desafuero del poder poniendo cerco a la certidumbre. El gobierno aniquila crédito y sistema concediendo indultos incomprensibles, audaces; sembrando impunidad.

Cuando las leyes ponen coto al lenguaje denotativo, el delincuente se frota las manos y la justicia entra en un laberinto oscuro, insondable, sorprendente. Acaba siendo un sucedáneo.

Compartir este artículo
Correo electrónico Copiar enlace Imprimir
PorManuelOlmedaCarrasco
Cuenca. Profesor jubilado con gran interés por el análisis socio-político. Soy escéptico y me alimento de un eclecticismo vital.
Artículo anterior Flujo circular de la renta Flujo circular de la renta: ¿hacen falta los bancos?
Artículo siguiente España y su deuda: vivir de prestado
No hay comentarios

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Most Popoular

Libres Pensadores

Filosofía del Derecho

Por
brodgari

Crítica de «También la lluvia»

Por
RubenSMartin

Reducir el tiempo de desplazamiento al trabajo ahorraría 214 millones de toneladas de CO2 para el 2030

Por
redaccion

8 consejos para el cuidado del cabello en otoño

Por
redaccion

SEO/BirdLife investigará el impacto de la basuraleza en las Áreas Importantes para la Conservación de las Aves y la Biodiversidad

Por
samadi

Acer presenta su nuevo dispositivo informático AIoT compatible para vídeo en streaming de Amazon Kinesis

Por
redaccion

Los análisis genéticos están ahora a nuestro alcance

Por
redaccion

Un gobierno de traidores, que fomenta el efecto llamada

Por
RamiroGrau

Deportes y actividades en la Naturaleza Navarra

Por
redaccion
paraguas-lluvia

El suicidio de las gotas de lluvia

Por
JuanRodriguezCano
Anterior Siguiente

Subscribe Newsletter

- Advertisement -
Ad image

Quizás también te interese

Política

La Lista Falciani es una prueba válida

12/03/2017

Otra mentira al descubierto: pagamos más impuestos

06/02/2011
Política

Según convenga

23/04/2010
Política

Que nadie se olvide

25/11/2011
EL LIBREPENSADOR

Your instant connection to breaking stories and live updates. Stay informed with real-time coverage across politics, technology, entertainment, and more. Your reliable source for news, 24/7.

Facebook Twitter Youtube Rss Medium

Categorías

  • Inicio
  • Inversiones
  • Economía
  • Tecnología
  • Ciencia
  • Cultura
  • Política
  • Internacional
  • Sociedad
  • Opinión
  • Deportes
  • Estilo de vida

Enlaces útiles

  • Quiénes somos
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Política Cookies
  • Contactar
© EL LIBREPENSADOR. Todos los derechos reservados.
EL LIBREPENSADOREL LIBREPENSADOR
¡Bienvenido de nuevo!

Inicia sesión en tu cuenta

Nombre de usuario o dirección de correo electrónico
Contraseña

¿Olvidaste tu contraseña?